Alcatraz o “¿Dónde he visto eso antes?”

Todos esperábamos mucho, lo sé. Puede ser por el guatón de Lost, o porque efectivamente era de los creadores de la mítica serie, pero muchos nos pasamos el rollo de que sería la próxima serial de misterio de la década. Y no.

Afiche promocional. La rubia que no cacha na’ en primer plano.

Alcatraz es un enorme copypasteo de cuanta cosa curiosa ha visto usted por ahí. Comienzas a verla y dices…¿dónde he visto esto antes? Respuesta: Los 4400. ¿Se acuerda? Era una serie rara pensada para ser mini serie pero que luego se extendió un par de temporadas más porque a los frikis nos quedó gustando. Se trataba de un montón de gente abducida en distintas épocas de la historia, y que era devuelta todos a la vez con una razón misteriosa que con el tiempo se iba revelando. Teníamos un capítulo para ver la historia de cada uno. Lo meeeesmo pasa en Alcatraz. De un día para otro desaparecen todos los presos, gendarmes y demás y aparecen en la modernidad “haciendo de las suyas”. Por supuesto, se supone que hay una razón para que esto pase.

Lo peor es que al parecer ese es todo el misterio. Lo demás es sacado de otros lados. La rubia protagonista me recuerda todo el tiempo a la rubia de “Cold Case” (de hecho tienen ese mismo corte de pelo) y el guatón de Lost…bueno, me recuerda al guatón de Lost. Juntos resuelven un caso a la vez y devuelven a su celda uno por uno a los escapados. Sam Neill (el paleontólogo pesado de Jurassic Park, el que después se hace amigo de los niños) interpreta al jefe que sabe todos los secretos y que no los cuenta.

Los gendarmes de la cárcel.

Quizás sean los capítulos autoconclusivos, o la poca acción, o el desarrollo de los casos. Pero definitivamente algo le falta a Alcatraz. Esperemos que sean los típicos problemas que enfrenta una serie en sus primeros capítulos, o quizás nos estén preparando una sorpresa. Pero probablemente no se puedan permitir perder más público del que han estado perdiendo.

Los personajes hasta ahora son poco profundos y sin mucho carácter. La policía es jovencísima, y a pesar de querer mostrarla como “rubia y ruda” la mayor parte del tiempo se queda solo en rubia. Jorge García (El guatón de Lost), es más completo como personaje, aunque desde la superficialidad con que es tratado todo en la serie. Ya en los primeros capítulos deja entrever ciertos traumas, pero de forma tan somera que parecen forzados por la trama y muy poco naturales.

¿Les dije que el guatón de Lost tiene una tienda de Comic? y dibuja comics también.

A mi personalmente me ha parecido bastante floja, predecible, sobre todo para los que vieron las “otras creaciones” de uno de los autores, J.J Abrams (en este caso su productor) como Fringe o Lost. Quizás con la intención de diferenciarse de estas dos es que ya en el primer capítulo vemos claramente la línea que seguirá la historia. Lo demás es desglose con un par de pequeños guiños por aquí y por allá. En definitiva partida de caballo inglés, mostrando la mitad de las cartas el primer capítulo. Arriesgado pienso yo, pero habrá que ver si logran llegar a los 63 capítulos que indica el número de presos y gendarmes fugados. Si no será otra más que pase a decorar la lista de las series que no fueron. Quien sabe, ya sabemos que los gringos tienen un gusto bastante raro en cuanto a televisión.

Videamos: Sherlock

Me confieso una fanática de la saga de novelas de Arthur Conan Doyle, por lo que todas las adaptaciones han pasado por mis ojos. Por lo general son fieles a lo original, lo que a muchos les puede resultar un poco aburrido; un detective de época disfrazándose por las calles de Londres resolviendo crímenes y misterios con su inseparable colega el doctor Watson. Quizás el detective Conan (link) o las películas nuevas de Guy Ritchie le aportaron un nuevo ritmo que ninguna otra versión tenía, pero nada, y cuando digo nada, me refiero a que  nada se compara con lo que los creadores de la serie nueva de la BBC han hecho.

Los pongo en contexto. El 2011 la cadena de televisión inglesa BBC sacó a la luz el primer capítulo de una nueva serie llamada Sherlock. Basada en las novelas de Doyle, esta versión tiene la gran vuelta de tuerca de que está ambientado en la época actual y en gran parte la adaptación tan bien lograda es lo que hace tan genial la serie (además de las actuaciones, fotografía, montaje y guion). Nuestro Sherlock, interpretado por Benedict Cumberbatch es un sociópata de alto funcionamiento, como el mismo se define, un personaje verdaderamente genio, con problemas para socializar y realmente ningún interés por la vida mundana de los seres humanos normales (llámese a los no genios), lo que lo mueve son los misterios, los puzles, los crímenes sin resolver, por lo que cada vez que Scotland Yard (policía inglesa) no puede resolver un caso, Sherlock es llamado como detective consultor. Por otro lado tenemos al personaje de John Watson (Martin Freeman, el protagonista de the hobbit! ), doctor y soldado en la guerra de Afganistán, que necesita un lugar donde vivir, ya que su pensión de soldado invalido (tiene un problema en su pierna) no le es suficiente para vivir cómodo. A través de un conocido en común Watson y Holmes se conocen. Holmes necesita tener un compañero de departamento y Watson un hogar. La química es instantánea en el momento en que Sherlock hace desplante de su inteligencia, sacando conclusiones en segundos de quien es John Watson, estando en lo correcto en casi todas ellas. Watson siente admiración por él y Holmes sabe que John no es ningún tonto, además le gusta tener a un adulador todo el tiempo. De inmediato Sherlock introduce a Watson al mundo del crimen londinense y este no puede evitar seguir la corriente, sin importar las circunstancias.

Así comienza la amistad de los personajes y la serie, como una bola de nieve que al ser tirada desde lo más alto de un cerro, no hace otra cosa que hacerse más grande y más grande.

¿Por que les podría gustar a gente que no conoce los libros o algún referente visual de Sherlock Holmes?, porque es entretenida y tiene mucha acción. Tiene un sentido del humor muy inteligente pero efectivo, y el manejo del suspenso es realmente excepcional, incluso en cosas que parecieran simples como una persecución a pie, el uso de recursos modernos, como celulares, gps, internet hacen que esta serie está hecha a medida para la generación actual, para estos tiempos tan mediáticos y tecnológico-dependientes.

Además tenemos el tema de los personajes extraordinarios, así como Sheldon Cooper , Doctor Matin (serie inglesa que no creo que nadie vea), Gregory House, Gil Grissom, Walter White(master) entre otros muchos que tan de moda han estado en los últimos años, y que siempre han cautivado a la gente. Bueno solo una cosa les puedo decir: Sherlock los haría llorar a todos y de paso les pegaría un par de coscachos. Y Watson, también es un muy buen personaje, perfecto complemento que logra que el público logre empatizar con Holmes. Sin el,  a la serie le faltaría la mitad, partiendo de la base que las historias de Conan Doyle son contadas por Watson. Un detalle interesante es la forma de traducir eso al año 2011. John no escribe sobre Sherlock en historias o diarios, lo hace en un blog, lo que eventualmente populariza al personaje dentro de la misma Inglaterra, lo cual en los libros nunca se manifiesta de este modo.

Me da no se que seguir dándoles detalles de la serie, ya que cada momento es una sorpresa y no les quiero arruinar nada. Les recomendamos esta serie de forma absoluta. Si a usted le gusto Breaking Bad, le va a gustar Sherlock, si le gusto Boardwalk empire también le va a gustar, si le gusta House, CSI, NCYS, lie to me, bones, monk, y bueno, todas las series BUENAS que existen o existieron en los últimos años, también le va a gustar y reto a alguien que me diga lo contrario.

Dicen que ver Anime, es de cabro chico aún ¿Cierto?

Esto de andar viendo animación japonesa y sostener tu vicio u afición a la mayoría de edad, sostiene un sinfín de burlas o mofas de gente ignorante. Más una vez deben haberte enrostrado tu falta de madurez, simplificado en las siguientes frases:

  1. ¿Qué onda socio? Ya está grande para andar viendo monitos.
  2. Esos chinos andan cagados de la mente y tú vas para allá.
  3. Debería madurar.  Tu etapa de cabro chico ya paso…Ahora debes curarte y agarrarte minas compadre.

Aunque parezca pensamiento de cavernícola o de ser humano con aire en la cabeza, estos comentarios se dejan caer día a día, sobre un tipo de canal que te posibilita un alcance mayor, a la transmisión de la imaginación. Le sostengo las siguientes preguntas: ¿Soy más bakan viendo Friends, que Karekano? ¿Dime que no es lo mismo, ver Mermelade Boy y Pasión de Gávilanes? ¿Akira y Perfect Blue, te resultan contenido para menor de edad? ¿De donde creís que los socios de Matrix, sacaron guion y trama? ¿A Christopher Nolan se le ocurrió solo lo de Inception?  Estos 2 últimos estuvieron viendo Ghost In The Shell y Paprika compadre. Gente, péguese en el pecho y lea nuestra recomendación de Anime con contenido de adulto.

Akira

El pilar fundamental para dejar en claro y de plano, que la animación japonesa no es solamente contenido de niñatos. Katsushiro Otomo es el creador de esta cinta ícono, basada en el Apocalipsis de Neo Tokyo, una civilización al borde de la destrucción total, en donde la tecnología es el cauce de una Guerra Nuclear. Ante tanto caos, drogas, violencia y terrorismo , los grupos religiosos tienen mayor poder, ante la débil mente del ser humano, cultivando el mito de Akira: un ser de energía absoluta capaz de generar un nuevo amanecer.

Esta cinta requiere fundamentalmente de 2 cosas: Apertura de mente y un nivel de aceptación por la violencia. Ciertas escenas van al borde del bizarrismo y el caos, capaz de dejarte anodadado, perplejo y sin palabras. Surrealista por donde se le mire, pero con un mensaje directo y reflexivo a nuestro presente.

Neon Genesis Evangelion

En Evangelion “We Trust”. Si hay una serie de calibre, de aires difusos y te mantenga con un hilo conductor, transcrito por la confusión y la presión sicológica, ante un arco argumental que sostiene la Guerra de Dios, contra los Seres Humanos: Esta definitivamente es tu serie.

Evangelion dejó la patada en Japón, llegando a tal el nivel de fanatismo, que llegaban a la casa del mismo creador “Hideaki Anno”, para preguntarle de que trataba la serie y cuál era la verdadera interpretación del final.  ¿La verdad? Yo creo que ni él sabía.  El asunto de la serie, nos sitúa en la lucha de los ángeles por provocar el Tercer Impacto y la disyuntiva del ser humano, por ir en contra de esta orden. Para ello se crea NERV,  una organización que protege a toda la humanidad, en base a la construcción de unos robots, llamados Evangelion.

Como toda serie, tiene un protagonista llamado Shinji, en quien veremos la visión de esta serie, que mezcla filosofía, psicología y mucha religión. La serie consta de 26 capitulos y 2 finales, los cuales rozan el extremo. Esta se la recomiendo a quién quiera adentrarse en tramas lentas, no le dificulte ver poca acción y quiera reflexionar y resolver intrigas. Al resto, mejor siga viendo HxH o Dragon Ball.

Paranoid Agent

Demás alguien me va a decir: ¿Y Serial Experimental Lain? Loco, Too Mainstream. Si de tramas retorcidas, de misterio y con ciertos guiños al cine de David Lynch anda buscando, le recomiendo esta joya del productor Satoshi Kon (Perfect Blue, Paprika, Milennium Actress).

Esta serie trastoca lo absurdo y lo mágico, convirtiéndolo en la historia de un chico con un bate, que se dedica a golpear a la gente. ¿Bastante simple, cierto?. Resulta que 2 investigadores, andan en busca de este joven, del cual, por cada testimonio expuesto por sus víctimas, llegan siempre a la misma conclusión: No se acuerdan de detalles, solo de que es un chico con patines y un bate y además, quedan con síntomas extraños; como si se tratase de un delirio tormentoso.

Cada capitulo expone un grupo de estas personas, redondeándolos en las consecuencias producidas por el golpe y otros elementos, aparecidos en los primeros capítulos. El factor y gracia que me atrapo en esta serie, es su dificultad de entendimiento: Vas descubriendo algo  y esa misma idea, con el pasar, no va a reflejando ni la pisca del total. Recomendada a quienes se aventuren y sean muy pacientes.

Devilman (Los Ovas)

Me cuesta contener mis palabras, ante una serie de ovas tan la zorra. Si de verdad quieren ver algo muy gore, con grandes peleas y un transfondo que une el caos, el satanismo: esta es tu vía de saciar tu sed.

Devilman nos envuelve en la vida de Akira Fuudo, un joven pacífico, con aires de detestar la violencia y todo lo que conlleva. De un día para otro, aparece su amigo Ryo, quien le cuenta de la historia de los demonios, el origen y lo sitúa en la real existencia de ellos.  Ryo se basa en mostrarle una máscara que se encontró en una excavación de un templo Maya, la cual muestra el tiempo en donde estos seres gobernaban. Tratandose del destino, Akira se dará cuenta que el pertenece a ellos.

¿Quieren violencia y mucha herejía? Akira y sus 3 ovas, te muestran el apocalipsis de una era, debido a la civilización de monstruos, gobernada por Satán. Si tú la viste, y gozaste con la parte de la disco…está diciendo. Yo con esta, asustaría a mi hermana chica.

Bonus Track: La Niña de las Camelias (NSFW)

Acepto golpizas por esta guea de recomendación. Esta serie es demasiado enferma y si de verdad no anda buscando tramas insanas, imágenes retorcidas que no lo dejaran dormir…mejor deje de leer esto y llegue hasta acá. Con este OVA y manga quiero probar que cada momento es peor y aún más absurdo.

La mente del ser humano es cuática y cuando me pasaron este OVA, me sentí peor que cuando vi A Serbian Film. Ese film picao a ruso, es una alpalgata al lado de esta quimera insana. Les cuento que se trata de Midori una niña que pierde a sus familiares, y es adoptada por una espantosa tropa de circo donde ella parece ser lo más similar a un humano. Allí ella conoce el terror, el amor, la paciencia, e incluso se encuentra con sus peores pesadillas aun estando despierta.

¿Y aún piensa en el anime, como algo de cabros chicos?

Recomendaría un millón de series y eso es deber suyo, dejándonos un comentario y compartiendo su experiencia. Me hubiese encantado hablar de Escaflowne, Kare Kano, FLCL, Cowboy Bebop, Hell sing, Witch Hunter Robin y un montón de menjunjes más.
En esto quiero ser majadero y matar su desafío de enfundar que el anime es de cabros chicos.

Naturalmente, la animación facilita la interpretación de millones de cosas, les resulta un método más didáctico y un sistema de poder abordar todo lo inabordable en la vida real. Pero, por lo mismo, es un canal de expresión, de donde existe tanta variedad, como si se tratase de series gringas de humor, acción, suspenso o SCI-FI. Amo los monos chinos y si soy cabro chico, soy el gil más feliz así.

Life´s roo short

Y aquí me tienen escribiendo una vez más sobre Ricky Gervais y su trabajo. Para los que han visto “The office” o “Extras”, saben el tipo de humor por el cual es famoso y podríamos decir que con los años se ha puesto más negro, pasando de la incomodidad a los límites de la vergüenza.

En este caso en particular Gervais apunta a la gente pequeña y la frustración de trabajar en el mundo del espectáculo, ambas características encontradas en el protagonista de la serie: Warwick Davis (el que hizo de Willow en Willow, de un Ewok en la guerra de las galaxias, de profesor Flitwick en Harry Potter y un sinfín de otras películas donde hay personajes de enanos).

Warwick hace de sí mismo, pero claro, como es un clásico de Gervais, exagera todos los rasgos negativos y/o chistosos de los actores en cuestión, en otras palabras, se vuelve una parodia de sí mismo, así como lo han hecho muchos actores en “Extras” y otros tantos en esta misma serie.

La historia es la siguiente : Davis, tiene una agencia de enanos para todo propósito; comerciales, películas, series, etc. El piensa que al ser un actor famoso y haber compartido pantalla con muchos de los grandes lograra el éxito que en algún momento tuvo (en su cabeza), pero nada le resulta como espera, cada trabajo es un mal rato y si no hay trabajo, las convenciones nerd de Sci-Fi, no son gran consuelo tampoco. El personaje tampoco es uno que te cause pena, ya que en parte es un pelmazo, pero le pasan tantas desgracias que eventualmente uno le hace barra.

Personajes habituales de la serie son el mismo Ricky Gervais y su amigo, co-guionista y co-director Stephen Merchant , los cuales hacen de ellos mismos, sentados en su oficina, teniendo reuniones todos los días con algún actorcillo famoso que quiere trabajar con ellos. A lo largo de la temporada existen distintos cameos de connotados personajes  como Steve Carell, Helena Bonham Carter, Johnny Depp, Sting, Sophie Ellis-Bextor, ademas del grande de Liam Nesson que se manda una improvisación cómica como ninguna otra, al mas puro estilo holocausto.

Liam Nesson improvisando con Gervais

Esta serie no tiene mas competencia que los otros “documentales falsos” de Gervais, que hasta ahora han resultado se innovadores dentro de las típicas sitcoms gringas. Uno pensaría que la formula estaría un poco abatida después de dos (o tres contando la version USA de the office) éxitos televisivos, pero de alguna forma la frescura se deja ver bajo una gruesa capa de sarcasmo y vergüenza ajena.

Imperdible para los que tienen un sentido del humor un poquito morboso y para los que no también, si nos vamos a reír de un enano, por lo menos que tengamos el permiso que firmo Warwick Davis para que satirizaran su vida a modo de comedia inglesa. Cheers mates!.

 

Caos en Misfits: Primero fue Nathan, ahora Simon y Alisha se van

El equipo de producción de Misfits, debe estar pensando en que su reparto tiene el super poder de retirarse de sus series. Primero fue la partida de Nathan y el incierto rumbo de sacar a flote a una serie, sin el personaje más carismático. Basto una buen historia y el acierto de Rudi, para tener la esperanza en esta nueva temporada, que acaa de terminar.

Era obvio que iban a confirmar una cuarta temporada, pero no contábamos con la salida de Antonia Thomas y Iwan Rheon, quien expreso su interés en involucrarse en otros proyectos. Ahora es más difícil que antes, ¿Podrán salvar la serie Kelly y Curtis? Difícil tarea para el área de guionistas.

Señorita universitaria busca serie de animé

Animé para minas. Eso dicen de esas series que solíamos ver cuando estábamos en el cole. Sailor Moon, Sakura Card Captor, las guerreras mágicas o La familia Crece (marmalade boy). Sin embargo, y aunque nos baje la melancolía a veces, intentar verlas ahora, rondando la veintena de años, es una apología de la vergüenza. Todo parece mal hecho, la animación en muchos casos es terrible y te das cuenta de errores de la trama que antes no habías visto. “Ya estoy muy grande para el animé”, piensas… y nooo, ¡craso error!

Como suele pasar con todo problema moderno, a los japoneses ya les pasó y lo solucionaron. Inventaron el Josei. Como género está dirigido para mujeres jóvenes, estudiantes universitarias o trabajadoras menores de 30 años o bordeando esa edad. Las tramas son más serias y complejas, la animación mejora y los personajes suelen enfrentar problemas similares a los que una chica en esa edad atraviesa. Pero al estilo japonés claro.

Para empezar en el género te mostramos un top 5 con algunas series que puedes ver.

Nana (47 episodios)

Mega exitazo en Japón y en el mundo es la serie que convirtió a Ai Yazawa en una diosa del género. Tiene su propia serie de animé y una película en liveaction además de publicarse en versión manga en todos los continentes.

Va sobre dos chicas que lo único en común que tienen es el nombre. Ambas se llaman Nana. Mientras que una es una tímida niña en busca del amor y la felicidad pero con serios problemas para controlar su entorno y lo que le sucede, la otra es una mujer de carácter fuerte y decidido que busca triunfar con su banda de punk y ser famosa. La historia gira en torno a los amores y desamores de las dos Nanas a lo largo de sus 47 episodios, y sigue abierta a continuación.

Paradise Kiss (12 episodios)

También de Ai Yazawa, nos cuenta en retrospectiva la historia de una estudiante de instituto en su último año, que conoce por casualidad en la calle a dos diseñadores que insisten en que sea su modelo en un proyecto que montan con otros chicos de una academia de modas. Caroline, como es bautizada Yukari por los jóvenes, enfrenta el dilema de qué quiere ser en el futuro a la vez que vive por primera vez el amor, en esa forma en que lo vives cuando eres adolescente, pero mostrado como lo entiendes cuando eres adulta. Prepare pañuelos, porque seguro que termina llorando por el pololo que tuvo en el colegio, ese por el que habría cambiado el mundo.

Caroline y George

Ristorante Paradisso (11 episodios)

Una de mis favoritas. Extrañamente se desarrolla en Roma y no en Japón. Es la historia de Nicoletta, una chica de 21 años que viaja a la ciudad a buscarse la vida y de paso a reencontrarse con su madre, que la dejó años atrás para irse con un hombre. La encuentra en la Casetta dell´Orso, un exclusivo y pequeño restaurant de alta cocina que funciona en una de las callecitas secretas de roma.
En local, en el cual por extraña condición de la dueña (la madre de Nicoletta) solo trabajan hombres con lentes, Nicoletta consigue trabajo como aprendiz de cocina, bajo la condición de mantener en secreto que es la hija de la mujer del dueño. Ahí, se enamora de un atractivo mesero que le dobla la edad como mínimo, divorciado y con una compleja relación con su ex mujer, que es además amiga de la madre de Nicoletta. Pero ella ya ha tomado su decisión, lo quiere sí o sí.
Basada en el manga homónimo de Natsume Ono, y llevado a la pantalla por Mitsuko Kase con una gráfica divina y un serio estudio de la gastronomía y de la arquitectura y costumbres de roma.

Kurage Hime (11 episodios)

basada en el manga de Akiko Higashimura es un poco más ligera que las anteriores, aunque no menos actual. Los rasgos de comedia se destacan por sobre los de drama, lo que la hace cercana, divertida y enternecedora.
Tenemos acá la historia de un grupo de chicas, conocidas como “Las Monjas”, todas frikis, todas vírgenes y desempleadas (mantenidas por sus padres) que viven juntas en una gran casona propiedad de la madre de una de ellas. La aventura comienza cuando Tsukimi encuentra, en una de sus escasas salidas a la calle, a una “hermosa princesa”, una chica muy atractiva y con gran carácter que la ayuda a rescatar a una medusa de la muerte segura. Por cosas de la vida la chica termina pasando la noche en casa de “Las Monjas” con Tsukimi, que descubre aterrada a la mañana siguiente que se trata de un chico vestido de mujer. Un increíblemente guapo travesti.

Nodame Cantabile (45 episodios)

Quizás la más famosa de las cinco. Con tres temporadas, la primera de 23 capítulos y las siguientes de 11 cada una, nos cuenta sobre dos chicos que estudian música en un conservatorio. El protagonista, Chiaki, es hijo de un prestigioso y conocido pianista y sueña con convertirse alguna vez en director de orquesta. Sin embargo, luego de un encontrón con su instructor de piano, es transferido al grupo de los estudiantes problema. Ahí lo espera Nodame, una excéntrica chica amante de la música para comenzar una amistad que se irá transformando en algo más a lo largo de la serie.
Creada por Tomoko Ninomiya todavía no está concluida, principalmente por dolencias físicas de la autora. Existe también una serie liveaction o dorama.

Series para todos los gustos, busque la que más le acomode y vuelva a ver monitos, esta vez sin remordimientos y con diversión garantizada.

Tengen Toppa Gurren Lagann: “Perfora el cielo con tu taladro”

Gurren Lagann, de Gainax, es una clásica serie de “mechas”, pero del 2007. Imitando las tramas retro de los primeros animés nos cuenta una de esas historias que en los 70’s se enfocaban en un público infantil, pero que ahora pega a la pantalla a todos esos vejetes amantes de los robots.

Ésta es la primera serie de animé “para hombres” que ví, y desde entonces no he parado. La trama es aparentemente simple, parecida a todas esas que veíamos cuando chicos, como “fuerza G” o “Robotech”. Y ese es uno de sus puntos fuertes. Está hecha para parecerse, al mismísimo estilo de Rodriguez en “Planet Terror”.

El diseño de personajes es el otro punto fuerte. Hechos para quedar en la retina se han convertido desde su estreno en favoritos de los amantes del cosplay en todo el mundo. El Look de Kamina y Yoko deben ser de los más buscados para cosplay de los animés de la última década, lo que llama sobre todo la atención por underground que se consideró la serie en occidente.

Nos situamos, como toda serie mechas que se aprecie de tal, en un futuro distante y distópico, en pleno planeta tierra. En este mundo distinto y arrasado, los seres humanos viven en burbujas de aire bajo la tierra, las que expanden a medida que crece su población con taladros y un fino trabajo de minería. Allí vive Simón, un chico huérfano, quien un día en las labores de expansión descubre un curioso taladro brillante que terminaría siendo la llave para activar un pequeño robot en forma de rostro humano que encontrará enterrado en las profundidades bajo su aldea.

Kamina, por otro lado, es el líder de una banda de rezagados, que sueña con algún día escavar más allá del techo y ver que hay ahí. La oportunidad se presenta cuando un misterioso y violento robot atraviesa el techo del pueblo, y seguido por una guapa (y semi desnuda chica), que más adelante conoceremos como Yoko, librarán una reveladora batalla. “perfora el cielo con tu taladro” (en sentido original de Tengen Toppa) nace en este primer capítulo, al escapar Kamina y Simón, acompañados de Yoko, juntos a la superficie.

Por supuesto, si esto fuera todo tendríamos una película y no una serie. Nuevos personajes aparecen conforme se desarrolla la trama, una historia de crecimiento y superación, y como suele pasar con las series japonesas, con un grueso de existencialismo del bueno en la trama de fondo.

La gráfica es similar a series del tipo de One Piece, pero la diferencia es que Gurren Lagann tiene una historia corta e intensa desarrollada a lo largo de 27 episodios. El relleno es mínimo y es más bien del tipo fanservise, con un capítulo dedicado a mostrar a las chicas en bikini para aligerar la intensidad de la serie a esa altura, que a mí personalmente ya me sacaba humo de las orejas.

A pesar de ser una serie corta, en relación a otras del género, es un viaje largo y fantástico, al punto de que en los capítulos finales compartes con los protagonistas la melaconlía del viaje que te llevó, junto con ellos, al desenlace. Y ahhh…el desenlace es el clásico que nunca se nos ocurriría, básicamente porque no nacimos en Japón.

Una serie inteligente, para un público más adulto que quiere ver algo más que robots enfrentándose y chicas vestidas con bikinis de cuero, aunque eso no quiere decir que no los encuentre. Tengen Toppa consigue ese raro equilibrio entre estupidez y profundidad, fanservise y diseño cuidado, que es tan raro encontrar, y que sin duda la hacen una joyita del género. De las que recomiendo sin dudar.

Sons of Anarchy: Cuero, cromo, y muchas balas

Mucho cuero, brillante cromo y un ligero sabor a gánster. La historia de un club de motos en California, donde la admiración por las Harley’s y la velocidad es la careta sobre un turbio negocio de violencia y peligro.

Sons of Anarchy es el nombre de club de motoqueros en el pacífico pueblito de Charming. Sin embargo Los Hijos no son para nada pacíficos. Administran una compleja red de exportación y venta ilegal de armas. Para mantenerla en secreto sobornan a la mitad de la fuerza policial y política del condado, además de contar con la silenciosa complicidad de los habitantes del pueblo.

afiche promocional con Jacks en primer plano

Nos adentramos en la historia a través de Jackson, un guapo y tonificado motero de 25 años. El hijo del difunto fundador del club, John Teller, y hijastro del actual presidente del club, Clay, quien está casado con la viuda de Teller, Gemma. Y Gemma…aah, Gemma, es la pesadilla de cualquier chica, el mismísimo diablo convertido en suegra. Es la clásica chica de un motoquero duro. Ruda es decir poco.

La historia comienza con el nacimiento prematuro del hijo de Jacks por culpa de su ex mujer, una adicta a la metanfetaminas, lo que provoca malformaciones en el pequeño y su nacimiento 10 semanas antes. Este hecho coincide con el descubrimiento por parte de Jacks, de una caja con antiguas pertenencias de su padre. En ella un manuscrito dedicado a sus hijos destaca, la historia de la caída de Samcro (acrónimo del nombre en inglés del club) de como el sueño libertario y anarquista de un soñador John Teller, se convirtió en una excusa para la violencia desmedida y la delincuencia.

Los hijos en pleno

A través de los capítulos vemos la guerra de influencias, mentiras y manipulaciones que se entrelazan para lograr mantener el club con vida. En ese sentido Jacks, como han confesado los realizadores de la serie, es una especie de Hamlet moderno que recibe a través del manuscrito los reclamos de su padre. Cuando todos mienten es difícil saber quién está realmente de tu parte y de quien debes cuidar tus espaldas.

Aparte del marcado desarrollo Shakesperiano, tenemos altas dosis de balas, sangre y chicas curvilíneas quitaditas de ropa, todo como parte del escenario en el que se desarrolla esta historia de secretos y suspenso. Samcro es la historia de una caída, de cómo los Rebeldes con Causa se convirtieron en Los Soprano. La única ley aparente es que lo que no puedes comprar con dinero lo puedes eliminar a balazos, y donde las mujeres que no son meros objetos se han abierto paso con no menos sacrificios y dolores que sus parejas.

Katey Sagal es Gemma, la suegra endemoniada y madre de Jacks.

En este mundo terrible, al que sin embargo te acostumbras y entiendes rápidamente, es en donde se encuentra Jacks ahora. Sin embargo la voz de su padre, cual fantasma del rey muerto a traición en Hamlet, le susurra ideas desde el manuscrito, pequeños secretos, antiguas rencillas, ideales, traiciones. La historia de cómo todo se fue al carajo…y más importante aún, porqué lo hizo.

Entretenida, atrapante, y con ese sabor salvaje y rebelde que otorgan siempre las Harley’s, Son of Anarchy es un cuento de cómo vivir al margen de la sociedad y de los riesgos que corres cuando dejas de lado la seguridad de la manada. Imperdible si eres de los que suspiran viendo pasar motocicletas cromadas, o de las que se les acelera el pulso por los hombres con chaqueta de cuero y botas de motociclista

Pasión y muerte del Sitcom

Cuando la percepción se enfrenta a lo desconocido – definido también como el absurdo, por escapar del entendimiento racional – existen dos reacciones motoras incontroladas del subconsciente: El miedo y la risa. La risa es una respuesta biológica producida por el organismo ante estímulos de estrés que, a nivel cerebral y emocional, causa relajación. El humor es el concepto social que desencadena, entre otras cosas, la risa; por consecuencia está generado a través de los estímulos del estrés o, como diría Chandler: El humor es un mecanismo de defensa contra los vacíos emocionales. Chandler es un amargado, pero algo de razón tiene. Desde esa lógica es que las comedias han sido mi género de cabecera desde que el tiempo es tiempo y las series no han sido la excepción; inteligentes, simples o negras, es difícil discriminar cuando series tan dispares como Northern Exposure y Peep Show te hacen reír por igual pero – siempre hay un pero – siendo sincero y con una herida del porte de Chuquicamata en el corazón, debo reconocer que la comedia de situaciones está pasando por un momento crítico, oscuro y bastante aburrido. Pasaremos a analizar desde los ojos del fanático el panorama actual de las Sitcoms.

Northern Exposure, comedia negra de los 90s

Hubo un tiempo en que las series se movían por la honestidad: Duraban lo que tenían que durar. En las sitcom el caso más emblemático – y consecuentemente extenso – de esto es Friends, la comedia por antonomasia de los ‘90s. Friends tuvo diez temporadas y se acabó tal cual empezó, nada de mash-ups, nada de seguir la historia sin Rachel – Porque esa cosa extraña de Joey nunca existió – se acabó y punto. Antes las sitcoms seguían esa lógica, la gracia del arco argumental central que, basándose en capítulos cortos unitarios se extendía por un montón de temporadas. La citada Northern Exposure – o Doctor en alaska, como se conoció por estos lados – siguió la misma lógica: Un arco argumental central adornado con varias y chistosas historias por capítulo que lo único que hacen es alargar las series, cosa que está muy bien…por algo son series. Eso hasta que llegó Scrubs, la serie de médicos irreverentes transmitida por NBC entre el 2001 y el 2010. Scrubs seguía la misma lógica que Friends y tuvo su merecido final en la temporada ocho ¿Pero qué pasó después? La franquicia Scrubs siguió. Un web-serie, un diario blog y una nueva temporada que buscaba explotar personajes nuevos en medio de una historia sin carne, sin sustancia y, lamentablemente, sin gracia.

La radiografía invertida de Scrubs

No me mal interprete, Scrubs es de mis series favoritas pero lamentablemente sufrió lo que denomino el efecto Franquicia: Explotar un producto – Ya sea un personaje o una situación – hasta la necrofilia y no dejarlo terminar cuando debería. Scrubs es el ejemplo perfecto de esto, forzando situaciones de personajes secundarios como Ted, Todd y sacando a personajes protagónicos como Cox y Turk de la lógica que nos fue impuesta temporadas atrás. Eso sumado al hecho que, la temporada nueve, no tiene ninguna lógica argumental y mucho menos tiene chiste alguno, por algo la cancelaron. Revisemos esto en dos series actuales: Community y Modern Family.

Community plantea una historia simple: A un abogado galán y cretino le revocan la licencia y tiene que entrar a una universidad pública para sacar su título de nuevo. Durante este proceso hará lo imposible para conquistar a una atractiva chica y, a causa de esto, formará un peculiar grupo de estudio. De eso se trataba la serie, un weon de mierda tratando de conquistar a una mina de mierda en un ambiente de mierda. Todo bien, la primera temporada es impecable y si se fijan bien todos los capítulos van enfocados en eso, en la conquista de Jeff por Britta y como su terrible personalidad lo boicotea constantemente. Todo esto adornado por las historias secundarias de los atractivos personajes secundarios ¿Qué pasó? Community hace rato que dejó de tratarse de esto, ahora se trata de un grupo de jetones que capítulo a capítulo descubren que son una mierda de personas ¿Es necesario que “la enseñanza” de todos los capítulos sea esa? “Somos como el loly, pero somos amigos” ¡YA LO APRENDIMOS EN LA PRIMERA TEMPORADA! La franquicia Community se comió a la serie. Abed dejó de ser un asperguer cinéfilo y pasó a ser una copia barata de Sheldon Cowper, Pierce se volvió un…nada? – por último en la segunda temporada era “el malo”, pero en la actual tercera no es nada – y los demás personajes siguen estando ahí aportando un chiste de vez en cuando pero igual de planos que desde la segunda temporada. Jeff hace rato dejó de ser un protagonista activo que toma desiciones y hace avanzar la historia ¿Tiene historia la temporada tres? No. Y no me vengan a decir que el hecho que Annie se vaya a vivir con Abed y Troy es “historia”, eso es un enganche para poner más chistes, no para hacer avanzar un relato que PRETENDE llegar a alguna parte. Lo siento, Community me dejó de dar risa hace rato, dejó de ser una serie que pretendía reformular la sitcom americana y pasó a ser una más del nefasto montón, con un humor basado en lo incongruentemente rebuscado y en la seguidilla de capítulos de “¿Qué hubiera pasado si?”

Escudo de Greendale, la universidad de Community

 Modern Family proponía otro tipo de comedia, el humor del cotidiano basado en la identificación emotiva. Cada capítulo de la temporada dos y tres terminaban con una enseñanza emotiva y rematada por un chiste, pequeños relatos a modo de parábolas que reflexionaban, basándose en el humor, sobre la familia. Una propuesta muy refrescante que en esta tercera temporada se empezó a ir al carajo. La franquicia nuevamente se comió a la serie, el humor forzado a raiz de los defectos de los personajes en vez de sus otras características encierra a la serie en un ciclo de chistes repetitivos y refritos de las anteriores temporadas. La segunda temporada – igual que pasó con Community – había terminado super bien, un buen enganche final y la promesa de una historia que avanza sin estancarse, cosa que hasta ahora no se ha cumplido.

Las buenas comedias parten prometiendo y cumpliendo pero cuando se han estabilizado en la parrilla y tienen un público fiel han caído en el efecto franquicia. El ejemplo más latente de esto ocurre en The Big Bang Theory y el personaje de Sheldon, quien se ha devorado todo el programa para si y que, siguiendo la lógica de que un personaje no te puede sostener solo una serie de más de dos temporadas – Y el que diga lo contrario miente – también se ha estancado en la comodidad de la involución dramática. Sheldon no ha progresado como personaje desde la temporada tres y pasó de ser un sidekick al protagonista total de TBBT – revirtiendo el planteamiento original del programa – que, si no fuera por la tranquilidad que ofrece el nicho Geek, se habría ido a las pailas hace rato cofTwoandHalfmencof.

Aún me pregunto si los rusos amarán a sus niños

Ya, quizás me estoy centrado demasiado en las historias, en que los personajes deben evolucionar y que las comedias también tienen que tener una trama central que avance pero loco, cuando me presentas un programa que promete seguir estos parámetros es su obligación cumplirlos. Seinfield es una GRAN comedia que no tenía historia, que sus personajes no avanzaban y que realmente no se trataba de nada ¡Y funcionaba perfecto porque desde el primer capítulo nos dijeron que esas serían las reglas del juego! No me vengan, señores de Community, a querer hacer un Seinfield, no, no mientan, ustedes me vendieron otro producto en la primera temporada. A eso voy con la honestidad; las comedias se han estancado por querer transformarse en algo que no son: Community pasó de ser un catastro humor-romance de chistes sexuales, raciales, ñoños, inteligentes y rápidos de diálogo a un puñado de personajes diciendo incoherencias en situaciones incoherentes y estúpidas. Mientras las series quieran seguir este patrón de travestismo seguirán estancadas, mientras la honestidad narrativa no vuelva a la pantalla las temporadas pasadas seguirán siendo mejores que las actuales.

Larry David, maestro de maestros

En todo caso, tanto las series como las películas viven ciclos repetitivos de estancamiento y progreso. Las series de TV estuvieron un montón de años sacando productos de mierda mientras que el cine la rompía tanto en Hollywood como Europa. Ahora la cosa es al revez y las series dramáticas están dejando la grande en público y producto respecto a las películas en cartelera ¿Pero por qué cresta las comedias tenían que estancarse de nuevo y tan pronto? En fin, el hecho que existan programas como Curb your enthusiasm me deja con un poco de paz. Debe haber parrilla para todo, para series nefastas como Glee, Mike & Molly y Better with you siempre y cuando existan series que realmente sean buenas o, en su defecto, hayan sido buenas en algún momento. De todas formas si esto no pasa, siempre tendremos el Canal4 ahí para deleitarnos con un poco de comedia negra británica que, esperemos, no caiga en este nefasto artilugio de la franquicia.-

Deadman Wonderland: El carnaval sangriendo de Manglobe

Una alucinación grotesca, en un futuro diatópico. Con gráfica envidiable y una historia potente aparece esta nueva serie, basada en el manga original de Jinsei Kataoka y Kazuma Kondou, producida por estudios Manglobe para 2011.

La historia se desarrolla en un Japón del futuro, luego de una gran catástrofe natural conocida como “El Gran Terremoto de Tokio” hundiera el 70% de la capital nipona en el océano.

La seguridad en el parque

Ganta es el protagonista, un chico de 14 años común y silvestre, con amigos y planes de futuro. Eso antes de la aparición de “El hombre rojo” un horrible y misterioso personaje, que en un par de segundos acaba con todos los compañeros de clase de Ganta y le inserta a él un extraño cristal en el pecho, dejándolo con vida. Al ser el único sobreviviente, y luego de que salieran a la luz declaraciones supuestamente suyas afirmando ser el culpable, es condenado a muerte en Deadman Wonderland, la prisión/ parque.

Y acá viene lo macabro y escabroso. Deadman Wonderland no es una prisión como cualquier otra, es un enorme parque de diversiones, en el que los presos son obligados a participar a cambio de puntos para comer y vestir.

Lavado de cerebro en acción

Pero, ¿cómo participan?, sus labores van desde limpieza hasta actuar y concursar en humillantes y peligrosos juegos para entretención del público, resultando en muchos casos heridos de gravedad o muertos. Ganta sin embargo, debe competir para sobrevivir en un nivel mucho más básico, puesto que su condena consiste en ser obligado a llevar un collar que inyecta lentamente veneno en su cuerpo, y para evitar la muerte debe consumir el antídoto, una pastilla en forma de caramelo que sólo se obtiene participando en los juegos.

Shiro, la extraña chica albina

Con la cuota precisa de sangre, la historia y lo impactante de la realidad que plantea hacen el resto. Sin embargo, no todo es lágrimas para Ganta, apenas llegado se encuentra con una extraña chica, Shiro, quien parece recordarlo de su pasado, y además descubre que es probable que “el Hombre Rojo” esté más cerca de lo que cree, dándole una nueva razón para sobrevivir, la venganza.

Con esto como pie de entrada, la historia se desarrolla dando giros inesperados en una trama donde nada es lo que parece, impredecible por su creatividad y lo duro de sus premisas. Capítulo a capítulo te introduces en el verdadero “Deadman Wonderland” mientras buscamos la razón de porqué Ganta ha sido llevado ahí, una razón tan poderosa y crucial como todos los turbios secretos tras el gran parque temático. Peleas clandestinas, y un mundo subterráneo que los mismos gendarmes y la administradora no conocen esperan por un nuevo guerrero, o “Deadmen”, los que al igual que Ganta se convierten a si mismos en armas. O más precisos aún, usan su propia sangre para atacar y matarse entre ellos, en peleas para diversión de un selecto e internacional público. Este es el verdadero juego que se desarrolla en la prisión, del que se obtienen millonarias ganancias, y del que nadie puede escapar.

Las batallas acá si que son "sangrientas"

A su favor tiene además que prácticamente no hay capítulos de relleno, los 12 capítulos que contiene la primera temporada son contenido puro, directo a tu cerebro por vía intravenosa, nada de recuentos de la vida y escenas que no sirven para nada. En contra tiene que quizás se hace demasiado corta y no tenemos un final cerrado, puesto que el manga todavía está en emisión. De todas formas lo prefiero así a la la temida “inversión de finales” que se hacen para la tv algunas veces. Además se esperan nuevas temporadas (ya hay un OVA) dentro de poco.

Toda la creatividad y locura del mundo nipón en una serie que te tendrá pegado a la pantalla. Con una gráfica alucinante, llena de detalles y con colores y animación extremadamente realista, ésta es sin duda, la serie Shonen de la temporada. Si no la mejor desde Death Note.