Suis La Lune – Riala (2012)

Los 90’s suelen ser recordados con la combustión de la generación X, drenada del siempre ponderado y último movimiento de música interesante en el mainstream como lo fue el grunge y el rock alternativo. Siempre salen a la vista los Nirvana, los Smashing, los Faith No More y los primeros Green Day. Pero quiero ir más allá, a esa zona no contada a todos, donde estaba en crecimiento el emo-core con Fugazi, Embrace y At The Drive In en sus principales influencias y masterizados en protagonistas que no son reconocidos en su mayoria, tal cual pasó con Mineral, Cap n’ Jazz, Sunny Real Day State, Texas is a Reason, entre otros.

Aún queda gente con recuerdos y con sed de justicia por aquellos años no bien contados, llamados Touché Amoré, La Dispute, que no sólo coquetean con los sonidos de Guy Piccioto, sino además con aquella época de caos sonoro llamada “Screamo” gobernada y mejor cocinada por toda una orda de franceses e italianos que sabían de caos. Así de nombre le tiro algunos: Amanda Woodward, Daïtro, Belle Epoque, La Quiete, Raeín. ¿Y solamente de eso? Los elementos de post rock también están metidos, condensando una sinergia llamada “Suis La Lune”, banda protagonista de esta publicación, quienes presentan su último disco llamado “Riala”.

No quiero condecorar este trabajo como lo haría un típico hardcore en Lastfm o tomando fuera del Bellas Artes diciendo: Es hermoso. Creo que este trabajo contiene una carga bastante madura en consideración al debut “Quiet, Pull The Strings!”, transmitiendo hasta los poros sensaciones de todo tipo. Tal cual lo dice parte de su género, la emoción apela enormemente como idea principal, en donde las guitarras arman el olor a desesperación y la voz un puñado desgarrador.

En específico, canciones que deambulan en el disco están llenas de arpegios e instrumentos a ritmo impulsivo, en actitud de dejarse llevar. El ejemplo va en “Stop Motion”, “In Confidence”, “Sense in a broken Dialogue o “One And all every bit”, destacando a cada canción como precursora de un movimiento caótico. Si bien, el disco en canciones sueltas no funcionaría, su motor y mayor esfuerzo sonríe en el poder del trabajo completo.

La virtud de Riala se encuentra en resistirse a la negatividad en base a la estructura de entregarle poder a cada canción, para que cada una haga lo suyo en favor a lo suyo; algo así como ayudar al llanto con un evento importante. La sensaciones apelan enormemente, retorciendo a cada instante a la sorpresa, bañada en melodías y landscapes. ¿Saben por qué este disco es bueno? Le hace honor al tributo: Es emocional, caótico y llega al cuerpo. Cumple cabalmente en su dimensión.


Videamos: The Dark Knight Rises (2012)

Es increíble pensar en como la adaptación de un cómic se ha convertido en unas de las películas mas esperadas de este ultimo tiempo y cómo Christopher Nolan se supera a sí mismo en cada cinta. Tras cimentar el piso con “Begins” en un momento de donde no había fe en las adaptaciones, a dar el salto con la excelente The Dark Knight, cinta que extendió y sometió toda la carga densa en el universo, además de marcar precedentes con la actuación de Heath Ledger o con situar a la cinta como la mejor adaptación realizada de las viñetas al cine. Con estos antecedentes, Rises tenía dos funciones difíciles: Dejar un nivel de calidad en la trilogía y cerrar de buena forma. ¿Lo lograron los hermanos Nolan o se quedaron atrapados en las grandes pretensiones? De esto se trata esta revisión, al puro estilo loud.

Sinopsis (SIN SPOILERS)

¿Ud sabe que Bruce Wayne se convirtió en Batman por la violación de murciélagos en un party hard en la mansión, con Alfred de Gigolo? ¿Cierto? ¿o que el Joker le dio el beso del payaso?

Tras la muerte de Harvey Dent, el caballero oscuro decidió atribuirse la culpa y con ello, esconderse en la oscuridad. El sacrificio valía la pena para establecer orden en Gotham y mantener dura la nueva Ley que mantenía limpia las calles. El peligro no se quedaría sin latir, por lo cual la escena se altera con la llegada de Catwoman y tornándose excesivamente caótica a manos de Bane, un terrorista con planes bastardos y que obliga a Bruce a regresar de su exilio voluntario.

La premisa esencial de este ultimo capitulo no va erigido solamente al plan de Bane, ni a su importancia sustancial; sino que da pie y emerge el camino para el fin de la travesía de Bruce Wayne iniciada en Batman Begins. Claro, la pelicula se baña en códigos de esparcimiento de donde la anarquía y la desesperación se apoderan, pero no hacen más que establecer una profundidad al destino. La real carga se contrapone en lo alma perdida del personaje, la vivencia de sus fantasmas del pasado y cómo su realidad no figura en otra que sea combatiendo el mal.

Para quienes sigan la novela grafica, no es sorpresa adivinar el hilo conductor (Sí, Knightfall cabros) y encontrarse con caminos listos. Pero para un imberbe en esto, el despliegue visual se confecciona efectivamente en dudas de esparcimiento, en donde Nolan tratar de meter su manìa por las posibilidades, armando actos con posibles desarrollos y engendrando las típicas preguntas: ¿Para què? ¿Ira a pasar esto u lo otro?, siempre en la garantía de un alargamiento inquietante que ataca con lo socio-político, llevando a Gotham al desastre. ¿No le dio la impresión de estar viviendo la revolución Francesa?.

Comparativas

Gente, no es mejor que The Dark Knight ni menos buena que Begins. Esta claro que dándole mayor importancia al villano de turno y con un personaje tan esquizofrenico y carismático como el Joker, las posibilidades de poder brillar y volcarse eran remotas; es como pedirle a The Return of Jedi disolver la majestuosidad de Empire Strikes Back. Además, siempre se sienten los centímetros de diferencia entre una y otra, midiendo en ritmo, intensidad, coherencia, complejidad y guión. TDK respira caos constante, mientras TDKR se rige solamente en momentos de mayor algidez, con la intención de preparar “Aquel momento de rebelión”, como sí se tratase del drop de una canción.

A favor de

¿A favor de la cinta? Cerrar de manera asertiva el universo construido en todos estos años, encapsular de manera tan natural a todos los personajes de la saga y reincidirlos en el miedo del posible fracaso de Batman y el dolor de Gótica.  Nolan siempre en una sola línea, vistió nuevamente al murciélago a costa del heroísmo y el sacrificio tras su receso a favor de dejar a Harvey Dent como la esperanza de toda una nación y cerro cabos sueltos a su manera…pero lo hizo.

Da igual si jubilo a Batman a los 30 o si al personaje en vez de llamarlo Jason todd, Tim Drake o Damian Wayne, le puso como nombre Robin; o si se paso por el ojete el paso sicológico de Batman de ser un gueon realmente en enfermo, al socio mas fuerte del mundo; sí la relación de Seline la profundizo; y ya…si la bomba tenia tiempo para meter elemento hollywoodense y darle sentido a la participación de Talia.

Quiero hacer hincapié 2 cosas: Batman en esencia es un blockbuster que juega con códigos de complejidad, para dar la sensación de sentirnos inteligentes, sin tener que usar más de 3 neuronas. Y lo principal: Es la visión personal de un director. ¿Sabe? Si le frustra la no inclusión de 30 mil páginas de sus comics, mejor métase a su pieza y léase sus comics solito. Al menos acá, Batman rinde honor a ser la adaptación que les hará la vida difícil a todas las películas próximas de superhéroes y la que deja a Avengers como la pelicula más graciosa y rockanrollera cliché del mundo. Si, te hablo a ti Marvel.

La noche atmosférica de The Radio Dept. en Chile (04/07/2012)

por Juan Kattan

De la noche fría en Santiago a una noche cálida en centro de eventos bellavista, fuimos presenciar un show esperado por mucho años en nuestro país, o por la gente mas exclusiva que gusta de la buena música, sin ser un Hipster común y corriente.

En el día de ayer se presentó la banda Shoegaze The Radio Dept. en nuestro país, junto con el teloneo de la banda nacional Protistas en dicho evento.

El concierto dio el punta pie inicial a las 22:00 horas, como se encontraba organizado oficialmente, subiendo al escenario Protistas, banda originaria de nuestro país, que vino a demostrar que el rock alternativo chileno sigue vigente, mostrando parte de su disco debut titulado “Las Cruces” y terminando con su último material lanzado en abril llamado “Videocámara” que no pertenece a ningún disco en particular.

Luego de pasar la banda nacional, la gente estaba estaba expectante esperando a la banda sueca comandada por Johan Duncanson y sus músicos acompañantes Martin Larsson y Daniel Tjäder llamada The Radio Dept. (originalmente The Radio Department), con su movida dream pop, indie o como cada uno quiera etiquetarla.

El show de los suecos comienza a las 11:30 aprox con el tema “The New Improved Hypocrisy” perteneciente a su publicación llamada “Passive Aggressive: Singles 2002–2010“, dejando claro que tirará su mejor artillería a la palestra, para luego pasar con “Keen On Boys“, “The Worst Taste in Music” entre los temas tocado en el show.

El ambiente estaba calmado escuchando a los suecos, lleno de humo alrededor del escenario, solamente se podría mirar sombras tocando los temas para poder relajarse, dormir o simplemente imaginar cosas bonitas al son de su música.

En momentos Johan, le decía al publico escuetas palabras en español, algunas frases en ingles (poco entendible), agradeciendo a la gente por venir al show, que hemos viajado desde muy lejos para estar en este lado del mundo y todas las maravillas que puede decir una banda, para que la gente quedé satisfecha y aplauda felizmente.

La banda, pasó por el mejor repertorio de sus 17 años de carrera y de sus 3 disco lanzados, entre lo que se encuentran “Lesser Matters” (2003), “Pet Grief” (2006), “Clinging to a Scheme” (2010) y también incluyendo temas de su última publicación mencionada anteriormente titulada “Passive Aggressive: Singles 2002–2010” (2010), compilado de singles lanzado por la banda hace un par de años atrás.

El show fue intensamente calmado, tocando 15 temas en un aproximado de 1 horas y 20 minutos, con un publico feliz y disfrutando de dulce melodías para luego terminar con su tema “Lost And Found” de su primer LP.

Hubo comentario post show diciendo que el concierto fue corto, otros decían que el humo nos los dejaba ver o que faltaron canciones, pero los más humildes auditores, solamente se retiraban del local felizmente, que luego de una larga e inesperada espera, pudieran presentar a está gran banda en nuestro país.

Agradeciendo a la gente es Estudio Estereo y Fauna por haber traído a los suecos de Radio Dept. a Chile.

A continuación te dejamos el setlist del show y algunos vídeos de la presentación en la Ex Oz.

  • The New Improved Hypocrisy
  • Keen On Boys
  • The Worst Taste in Music
  • A Token of Gratitude
  • Freddie And The Trojan Horse
  • I Don’t Like it Like This
  • The City Limit
  • Bus
  • Why Won’t You Talk About It?
  • 1995
  • David
  • Heaven’s on Fire
  • Never Follow Suit
  • Closing Scene
  • – Encore –
  • Lost And Found

Chile haciendo patria en Argentina: fuimos a ver a Nada Surf al otro lado de la cordillera(01-05-2012)

Viajamos al otro lado de la cordillera para presenciar el show que dio la banda indie rock Nada Surf en su gira latinoamericana que no pasó por Chile, (¿Por qué? ninguna productora del medio local puso monedas por este lado de la cordillera).


Este show fue realizado el 1 de mayo en Niceto Club de la ciudad porteña de Buenos Aires, el recinto se podría asimilar a Blondie o Batuta pero un poco más grande. La presentación comenzó tarde ya que la organización del eventos tuvieron un par de desajuste internos, así que lo pocos asistentes que tuvieron que esperar que abrieran las puertas de club, nos fuimos a tomar una cerveza a una boliche al frente para pasar la tarde noche.

Antes de todo el jaleo de las espera, tuvimos la oportunidad de estar con la banda en el back stage junto con dos afortunados más, que participamos por el M&G con la banda, conversamos con Daniel Lorca, bajista del grupo y nos comentaba sobre su gira en Brasil, ya que realizaron 5 show en dicho país y 1 en Argentina, comentó que tenia amigos en Chile y que le hubiera encantado conocer nuestro país, pero por tema ya comentado anteriormente no se pudo realizar, luego conversamos con Matthew Caws (Mateo por Daniel), vocalista y guitarrista de la banda, donde hablaba un poco español y dando la gracias por ir al concierto y por la lejanía que estábamos viajando para estar con ellos.

Luego de la charla con la banda, estuvimos que esperar hasta las 11:30 de la noche afuera del club hasta que abrieran las puertas, para luego comenzara el concierto, los teloneros de esa noche fueron Valle de Muñecas y Satan Dealers bandas del medio local que calentaron motores 20 minutos por cada uno, hasta que saliera el plato principal de la noche.

El show de ambas bandas fueron bueno, cada uno tenía su estilo en partícular, Valle de Muñeca con su rock alternativo dio el comienzo al concierto, mientras que Satan Dealers con su rock pseudo psicodelico con aires de shoegaze daban el termino al teloneo antes del concierto principal.

12:45 de la noche, sube al escenario la banda Nada Surf junto con sus artistas invitados en lo que se encontraba el trompetista de Calexico y Douglas Guilliard que se unió a la banda en la gira de este nuevo disco. El show comienza con Clear Eye Clouded Mind el primer tema de su última placa The Stars Are Indifferent To Astronomy lanzado en el mes de enero de este año, para luego pasar a los siguiente temas de sus discos más clásicos como lo que se encontraba “Popular” considerado “One Hit Wonder” en la década de los noventas, Always Love que estuvo en su momento en el comercial de La Polar como tema de fondo y para acabar de una forma trascendental con Blankest Year, haciendo gritar al publico presente.

El concierto luego de una larga espera y ser la primera vez que pasó por Argentina, fue muy agradable, dentro del show hubieron varios compatriotas que viajaron para verlos. El broche de oro al termino del show, fue un asistente que se encontraba al lado mío en cual le paso la bandera de Chile a Matt y el la mostró al publico presente, que más que seguro saco ronchas algún argentino. (Espero que no, fuimos como todos hermanos). Larga espera para un show esperado, solamente falta Chile para escuchar y poder sentir sus melodías redondas.

A continuación te dejamos el show completo grabado desde mi celular, de igual algo sirve.

Set list del concierto en Argentina

Clear Eye Clouded Mind
Waiting for Something
Happy Kid
What Is Your Secret?
Weightless
Hyperspace
Whose Authority
Jules and Jim
Amateur
80 Windows
When I Was Young
The Way You Wear Your Head
Paper Boats
Hi-Speed Soul
Imaginary Friends
See These Bones

Encore:
Inside Of Love
Popular
Always Love
Blankest Year

Post Show
Zen Brain (Acústico)
Blizard 77 (Acústico)
No Quick Fix (Acústico)

 

††† (Crosses) – EP (2012)

La tarea de este segundo adelanto, en formato EP, se extendía en dos premisas: Alejarse de ser un clon milimétrico de Team Sleep y sustentar en Crosses, algo más allá de una simple distracción. En Chino Moreno, Shaun lopez y Chuck Doom, recae la tarea de conformar este nuevo corto de 5 canciones, que explota el lado sensual, tranquilo, elegante y anestésico; caracteristica visible en su corta duración como banda.

A Chino Moreno, siempre se le ha conocido como un fan del Metal y del lado más amable del Rock Alternativo, citando a Depeche Mode, Jawbox y Miles Davis, como entes inspiradores en su vida de músico. Si en Team Sleep, se respiraba ese mar reflexivo y catársico del White Pony, en Crosses se inhala y exhala, una espiral magnética, espacial y fibrosa del pop más elegante; así fuese una mezcla sonora entre los Smashing Pumpkins de Thirty Three, Sade y el nuevo formato del Witch House a manos del espejismo ralentizado de Balab Acab. Sin querer equivocarme, pero Crosses trata de trascender en algo más que espiritual.

En estos 5 tracks, se nota un trabajo detallado, recalcado en darle mayor importancia a un trabajo completo, más que el protagonismo a una canción. Desde Fron†ier, encaminada a un downtempo en donde las guitarras se ausentan y los coros se esparcen, dando capas a la canción; así también en Prurien†, la sensación del deseo sexual, con una batería marcadísima y unos teclados sosteniendo el piso, mientras Chino Moreno provoca.

En †Elepa†hy vibra la influencia del nuevo Witch House, ese reflexivo en manos de ooOOoo y resalta en el ambiente, un condimento industrial, como si Trent Reznor realizara sombra. Ya con †Rophys el aire en cualquier momento se quiebra y 1987 le da un sentimiento celestial, tal cual fuese un minuto reflexivo que con una daga, pudiese romper la tranquilidad.

La opinión en cuanto a si Crosses pasa de sobrevivir al primer disco, son bastantes divididas. Este segundo EP entrega estabilidad y quita todo tipo de especulación, sobre si Crosses pasa de ser una simple distracción. Como me refería anteriormente, la gracia y magnificencia de estas nuevas 5 canciones, es esbozar la diferencia y el norte que Chino Moreno va a tomar con este proyecto. Ya no es Team Sleep o Deftones…es otra oportunidad y una nueva arista, de contemplar la gracia y virtuosidad de estos hombres.

Reseña al Libro “Éramos unos niños” de Patti Smith

Por Jorge González San Martín

«Me recuerdo pasando por delante de escaparates con mi madre y preguntándole por qué no los destrozaba la gente a patadas. Ella me explicó que había normas tácitas de conducta social y que ese era el modo de coexistir como personas. De inmediato, me sentí limitada por la noción de que nacemos en un mundo donde todo está determinado por quienes nos han precedido. Me esforcé por reprimir mis impulsos destructivos y, en cambio, desarrollé los creativos. Aun así, la niña contraria a las normas que llevaba dentro no había muerto.» —P. S.

En el documental Patti Smith: Dream of  Life (Steven Sebring, 2008) podemos observar que la energía liberada de la artista visual, poeta y cantante norteamericana no deriva totalmente de la protesta visceral con que se tiende a calificar el tipo de canciones que escribe y ejecuta, sino más bien a un ilustrado y metódico camino intelectual y sensitivo, teniendo el cariño por sus cercanos como inspiración y apoyo constante. Patti se muestra desafiante en el escenario, pero serena y en paz junto a sus padres, hijos y amigos. La autobiografía Éramos unos niños tiene también ese tono acogedor al describir lo que sucedió antes, en su desarrollo para convertirse en artista. No es una aproximación al estilo de vida de los famosos, sino una introducción a su juventud antes del reconocimiento.

A diferencia del lugar común de la estrella que muere intoxicada por su ego, aplastada por su propio mito, Patti Smith recuerda la maduración de su obra con sensatez y simpatía, sin dejarse llevar por el cliché del creador atormentado y sin quejarse por las pellejerías que tuvo que pasar. Desde su niñez y adolescencia en un pequeño pueblo de Nueva Jersey, la entrega en adopción de su primer hijo a los 19 años, su viaje hacia Nueva York convencida a superar cualquier apremio económico para cumplir con su meta (vivió varias semanas durmiendo donde la ciudad lo permitiese), hasta su encuentro definitivo con el fotógrafo Robert Mapplethorpe, cuando la salvó de un inminente abuso de parte de un escritor de ciencia ficción. De ahí en adelante sus vidas estarían profundamente unidas, tanto en un nivel afectivo como de sensibilidad artística.

La columna vertebral de este relato es el vínculo íntimo de la cantante con el fotógrafo. Pareja, amigo y compañero de trabajo (en orden consecutivo en ocasiones, de forma simultánea en otras), fue el primero que la guió y cuidó en el difícil oficio del proceso creativo. Robert resultó el contraste ideal para el desarrollo del carácter en la futura compositora. Mientras él era extrovertido y sociable, Patti era tímida y prefería escribir y dibujar en lugar de relacionarse con el ambiente cada vez más glamoroso que frecuentaba su compañero. Esa reticencia al mundo de las estrellas de la época no se debía al snobismo que se le imputa al comportamiento de los intelectuales, sino a una certeza de que el trabajo era más importante que el aplauso. Cuesta imaginarse a los famosos contemporáneos cumpliendo horarios en librerías o cargando muebles en camiones de mudanza para pagar el arriendo, pero esos primeros pasos de la pareja los hicieron aprender cierto nivel de rigor y exigencia que los destaca por sobre la aburrida celebridad estándar.

Patti Smith recuerda que nunca recorrió lugares lejanos con Robert Mapplethorpe. Casi toda su historia transcurrió en Nueva York, donde se encontraban después de sus respectivos viajes. La ciudad era su ambiente natural. Ambos tuvieron posteriores parejas y fracasos amorosos, pero se mantenían unidos de la misma manera en que estaban unidos a esa ciudad. Y así como esa complicidad es la línea principal del relato y Nueva York es su espacio, el centro de los recuerdos están en el Hotel Chelsea. Un edificio que parece tener vida propia, por donde ha pasado buena parte de la tropa cultural norteamericana. La pareja tuvo el privilegio de conocer a nombres fundacionales de la música y el arte en general, así como entristecerse con la prematura pérdida de varios de ellos, sucumbidos por una época que los encandiló.

 

El libro contiene varias anécdotas graciosas, pequeños atisbos de la intimidad de la autora. Tal como lo cuenta en Dream of Life, se refiere a su envidiable capacidad para orinar en recipientes pequeños; su única vez como modelo; el primer encuentro con Allen Ginsberg, cuando le compró un sándwich creyendo que se trataba de “un muchacho muy guapo” o su cambio de peinado, a lo Keith Richards, que le sirvió para hacerse notar en el ambiente neoyorquino plagado de extravagantes personajes. Estas historias grafican que Éramos unos niños está a una brecha enorme de la retrospectiva llorona, pues ante todo es una manera amigable de conservar la memoria en actividad.

La introducción al mundo de la música se describe como el desarrollo natural de convertir su poesía en una experiencia pública. Después de haber escrito varios libros, se aventura los escenarios como cantante y guitarrista (ya había tenido experiencia como actriz de teatro, pero nunca se sintió completamente cómoda con ese rol). Para Patti Smith, la música es una prolongación de sus necesidades expresivas que se mantenían encerradas en su solitario camino como escritora. No le hacía falta el virtuosismo para llevar a cabo este nuevo desafío. Los gustos de la cantante son cultos y variados, donde cualquier apropiación de una bandera en específico no es necesaria. De hecho, no recuerdo haber leído una sola vez la palabra “punk” y, si es que en algún momento aparece, su presencia es irrelevante. Las etiquetas vienen después, y no son los ejecutantes los que las utilizan. Fue en esta faceta donde también pudo juntar esas dos fuerzas que menciona en la cita inicial de este texto, la insolencia y la creatividad, unidas en la energía del escenario: «Lenny [Kaye, su primer colaborador musical] me enseñó a tocar la nota mi y, mientras lo hacía, recité el verso: “Jesús murió por los pecados de alguien pero no por los míos”. Lo había escrito hace algunos años como una declaración existencial donde me comprometía a responsabilizarme de mis actos. Cristo era un hombre contra el cual merecía la pena revelarse, porque él era la rebelión.»

Éramos unos niños es una historia sobre arte, Nueva York, pero principalmente tiene su origen en la figura de Robert Mapplethorpe y a esos lazos que se dan una sola vez en la vida.

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Nota de la redacción: Para este texto, revisé diferentes artículos sobre la autobiografía, no para copiar (google me delataría), sino para comparar enfoques. Me encontré con uno que me sorprendió particularmente. Se entiende que los gustos son caprichosos y que alguien pueda detestar la figura icónica de Patti Smith, pero lo mínimo que se le pide a un crítico es… leer el libro que reseña. Es tan evidente que el señor Yo No Veré Batman apenas hojeó la biografía y rellenó su texto con prejuicios, que sorprende incluso la publicación de semejante despropósito. Además, esos prejuicios son profundamente ridículos, pataletas irracionales. «Ella sí tiene claro que buena parte de su fama como cantante se debe a una foto tomada por su amigo, donde la mayor gracia de la foto es que ella parece ser un chico». Reducir la carrera de una artista fundamental de la música de los últimos cuarenta años a una foto es un adolescente ejercicio de pseudorrebeldía. Otro ejemplo de esa imprecisión con que se oculta el desconocimiento: «Dylan tiene obra; y Smith tiene onda, tiene look, tiene garbo» ¿Qué es eso de tener “onda”? ¿Patti Smith es Miss 17 acaso? ¿Sus discos, libros, exposiciones no califican como obra? Y si hablamos de «algo patético, arribista e inseguro» como se refiere a las memorias de la cantante,  sería mucho más sensato ocupar esas palabras en una crítica a ciertas aburridas películas donde los personajes se miran el ombligo y se quejan de todo, sin importar si son músicos o ciclistas.

La Dispute – Wildlife (2011)

La Dispute, Wildlife

Una madre que pierde a su hijo en la batalla contra el cáncer encuentra consuelo en su credo. Un padre apuñalado 27 veces por su hijo, encontrando esperanza en la vida misma. La pérdida (la muerte, amigos que se distancian, un amor que se va) y cómo superarla. Por esta interrogante es por donde nos invita a navegar La Dispute durante los 14 tracks que componen Wildlife, el segundo LP de la banda.

Si ya tuvieron la oportunidad de escuchar el primer trabajo de esta banda (Somewhere At The Bottom Of The River Between Vega And Altair), probablemente lo habrán puesto en un altar, y les aseguro que esta esperada nueva entrega no decepciona. Según la banda, el disco cuenta con una idea narrativa como columna vertebral, una colección de historias cortas acompañadas de las notas marginales de su autor. Un viaje entre lo literario y lo musical, el escritor y sus escritos. Encontramos algunas canciones que son meramente historia como ‘St. Paul Missionary Baptist Church Blues’, algunas que son reflexiones de este escritor imaginario (divididas en 4 monólogos, ‘A Departure’, A Letter’, A Poem y ‘A Broken Jar’) y otras que mezclan la historia con anotaciones de quien las va escribiendo como en ‘Edit Your Hometown’.

La música de La Dispute es notable por la pulcritud de su ejecución, su creatividad y las mezclas entre calma y desenfreno que a ratos nos hace pensar en unos Fugazi del nuevo siglo. Esta vez la producción es más trabajada, nos permite escuchar su música con más limpieza que nunca. Guitarras que trabajan a la par, mezclándose y separándose de un momento a otro, un bajo limpio y de sonido grueso que le da cuerpo al disco completo y una batería que soporta el viaje sonoro de Wildlife con una potencia que invitará a los afortunados que presencien ejecuciones en vivo a moverse lo más que puedan en esos apretados shows.

En el contenido lírico de este nuevo disco (y como es la tónica de la banda) tenemos lo más sesudo de estos muchachos de Michigan. Con tremendas historias que dejarían móvil solo a alguien sin alma. Un criminal joven preguntándose si aun podrá entrar al cielo si se mata, al verse acorralado por la policía en un cuarto de hotel (Can I still get into heaven if a kill myself?) en  ‘King Park’; Un padre apuñalado por su hijo en un arranque esquizofrénico, muestra sus cicatrices y cuenta su historia a quien desee escuchar (When you came into the store, did you know you’d show me your scars?) en ‘Edward Benz, 27 times’, encontrando la superación del dolor en el amor de su esposa y su hija, en la vida; Una madre que mantiene un diario acerca de su hijo y su vida carcomida por el cáncer, de como el pequeño está tranquilo en el final y como su madre logra conservar su fe en Dios y superar su muerte  (…kept your faith and held the brightness of life inside the smile of a child you had to bury) en la poderosísima ‘I See Everything’.

Cerca del cierre de Wildlife, en ‘All Our Bruised Bodies and The Whole Heart Shrinks’, Jordan Dreyer (vocalista) resume la interrogante desarrollada en torno al tema de la pérdida, pide al auditor empatía, lo invita a analizar la vida desde la perspectiva de superar los momentos oscuros que todos estamos destinados a sufrir en algún punto (Tell your stories to me / Show your bruises / Let’s see what humanity is capable of handing). Finalmente se retoma de lleno al autor de los escritos y su despedida, su turno de dejar ir, de superar, en ‘You and I in Unison’ (In all those giving up/ In all those giving in/ Until I die I will sing our names in unison).

Muchos son los discos que podrían hablarnos acerca del miedo a la vida y lo malo que encontraremos en ella (justamente el primer LP de La Dispute cae en aquello, lo que nos muestra maduración en este nuevo esfuerzo), pero en pocos vemos a quienes ponen estas ideas en la misión de encontrar la forma de sobrellevar el dolor, de empatizar con quienes los escuchan, de lograrlo con una delicadeza literaria impresionante (realmente se nota que Dreyer tiene tremendas influencias que lo han pulido como escritor) y que todo eso esté magistralmente acompañado por la música, ésta especie de hardcore que se debate entre la tranquilidad, las armonías, los quiebres y la fuerza, coincidiendo con el viaje emocional que nos propone Wildlife.

El album fue lanzado el 4 de Octubre via No Sleep Records y pueden escucharlo en su totalidad en http://ladisputemusic.com/

Revisamos: I Spit on your grave (2010)

 

Escrito por: Fernando Castillo

Escupo sobre tu tumba (I spit on yor grave) es un film del año 2010, estrenado recientemente en nuestro país. Se trata del remake de su homónima estrenada en 1978. Diferencias existen varias, pero bastará con decir que la original se ha pasado durante décadas de mano en mano manteniendo una relativa vigencia, mientras que la nueva probablemente se quede llenando de polvo durante décadas en algún videoclub.

La historia trata sobre Jeniffer, chica citadina que llega a un pequeño pueblo de los Estados Unidos para escribir su novela. Antes de llegar a la cabaña en que se hospedará tiene un pequeño altercado con unos depravados en una gasolinera, un grupo de jóvenes matones muy de fines de los 70’s. Este grupo de pervertidos la graba a escondidas en la cabaña, hasta que finalmente se deciden a ir por ella y obligarla a tener sexo con el más loser de ellos. Desde entonces la chica se hace probablemente acreedora del poco decoroso titulo de la chica más violada en pantalla, vejada por cada uno de los tres matones, el idiota del pueblo y hasta un sheriff que se les suma, todo registrado en una cinta de video. Luego de esto la muchacha se lanza desde un río a vista y paciencia de sus agresores y desaparece. De esto va la mitad del film, la otra es acerca de su reaparición y venganza.

Siendo bastante benevolente podríamos decir que al menos la primera mitad mantiene un ritmo interesante (me hizo recordar la historia de la caperucita roja pero en una versión guarra, si se fija encontrará varias similitudes) pero que en ningún caso nos hace profundizar en los motivos de los personajes o su retorcida sicología. A raíz de lo mismo la segunda parte se vuelve una sucesión de escenas llenas de un sadismo poco chocante (hay cosas peores en Internet, se los aseguro) que no lleva a avanzar mucho la acción y lo que es peor aún: se vuelve bastante predecible. Siento además que este tipo de argumentos (ya muy probados y por lo mismo conocidos) funcionan mucho mejor en cine de bajo presupuesto, acompañado del granulado de la película, la imagen lechosa que aporta suciedad a la estética (como en la versión original) y trabajo de cámara en mano que aporta salvajismo y sensación de desprolijidad. Muy lejos de ello la versión 2010 parece un producto en serie más de gringos semi-retorcidos, que aunque toman elementos que evocan muy solapadamente los fines de los 70’s y los 80’s (video tapes, sexo y violencia), jamás constituyen una nueva mirada, tal como pasa con “Hostal” o el remake de “La Masacre de Texas” (da la sensación que todas más o menos lo mismo en términos estéticos).


En conclusión, vaya a verla siempre que guste de la violencia en la pantalla, algo de sangre y un hombre al que cercenan su propio pene y lo ponen en su boca. Lejos de eso, creo que no hay mucho de qué perderse.

Beastie Boys – Hot Sauce Committe Part Two (2011)


Cuando el regreso de una banda tan icónica e influyente es anunciado, es imposible no generar un no tan pequeño recelo sobre el posible resultado. La historia de largo, mediano y corto plazo nos entrega ejemplos de sobra: Angles de The Strokes, un disco fragmentado producto de las diferencias entre sus integrantes. Con Hot Sauce Committee Pt. 2 estuvimos a punto de ni siquiera conocer como sería el resultado final, el diagnostico de Adam Yaunch (A.K.A. MCA) el 2009 puso en suspenso el futuro de los Beastie Boys, por suerte los tratamientos lograron lo que todos esperábamos con ansias, el regreso de los neoyorquinos después de To the 5 Boroughs (2004).

El primer adelanto lo tuvimos alrededor de 1 mes atrás con Make Some Noise, donde ya podíamos identificar las intenciones de HSCP2, luego el video de Fight For Your Right Revisited, un cortometraje continuación de su hit (You Gotta) Fight for Your Right (To Party!) con 30 minutos de cameos. En HSCP2 los Beastie Boys nos vuelven a entregar esa mezcla de rap/rock/soul/funk/disco que los marcó en los 90s y probó que el hip-hop a pesar de ser intrínsecamente negro, podía ser ejecutado, con igual éxito por este trío de blancos.

Al instante y luego del single Make Some Noise aparece Nonstop Disco Powerpack, un tributo al ritmo de los 70 que hizo bailar a tus padres (o abuelos) que ya en 1998 los Beastie reconocían como influencia con su Super Disco Breakin’. La tónica de tributos y referencias es uno de los pilares de HSCP2, con ella logran la tarea de enganchar a quienes hemos escuchado sus discos más emblemáticos y tenemos en el subconsciente hits como Sabotage, Intergalactic, So What’cha Want, Sure Shot, etc., sin decepcionar ni por un momento a la nueva generación (porque los 90s fueron hace 20 años ya) que ve en HSCP2 el regreso de un trio del que solo conocen los videos en youtube porque eran demasiado jóvenes para verlos el 2006 en su paso por Chile.

Don’t Play No Game That I Can’t Win, es una de las canciones más interesantes, donde acompañados por Santigold nos entregan una de las pocas aproximaciones al reggae dentro de su discografía, una colaboración con un resultado obvio si pensamos en el debut de Santigold (Homónimo, 2008).

Hot Sauce Committee Pt. 2, una selección de las mejores influencias de los neoyorquinos tiene sonidos a pedir de boca, si quieres funk, tienes Funky Donkey, si quieres rock entonces Lee Majors Come Again será tu track favorito, si te gusta el rap más purista, la colaboración con NAS en Too Many Rappers es un MUST. Lo importante es su regreso, el regreso de quienes fueran una piedra angular de la cultura popular de los 90 y que hoy, armados del mismo desenfreno en sus videos y presentaciones, reclaman el lugar que les perteneció y aun pertenece en la escena musical.

Foo Fighters – Wasting Light (2011)

El último reporte de Foo Fighters, se engendra en una temporada donde el rock and roll a la vena, escasea. En un minuto de la vida, los leñadores dejaron de escupir y cambiaron el gruñido de las motosierras por un vaso de Vodka tónica y una portada en Lookbook. Sin ánimos de querer pasar a llevar a nadie, pero… ¿Dónde está el rock a la vena, ese crudo y protestante? A falta de potencia directa “Wasting Light”, nuevo antecedente de la banda, resulta un resurgimiento revival, fragmentado en la mira de replicar sentimiento old school. Constante en riffs crudos, una batería estridente y un arsenal fluyendo en solamente una dirección: Solo querer mover molleras al son del rock directo, como el de antaño. Once segregaciones, al mando de David Ghrol.

La raíz de generar un paraje a las guitarras noventeras, gatilló en dos karmas latentes en David Grohl: El productor Butch Vig y Nirvana. Decidió alejarse del tranquilo In Your Honor y el experimentado Echoes, Silence, Patience & Grace, discos cercanos a un período consagrativo, para conmemorar una inyección de potencia, proyectando energía a lo Led Zepellin; rápidez a lo Motorhead y ensañando al ex drummer de Nirvana, en fuente de inspiración. Uniendo estos enfoques, creó una concepción temeraria de expandir potencia.

De uno en uno, progresivamente comienza el poderío en Bridge Burning, llamando a los instrumentos a juntarse y llenar espacios; Rope demuestra experiencia, con un coro pegadizo y representando la expresión insigne de los FF, tal cual también lo desmuestra Dear Rosmery, una especie de conmemoración al grande There Is Nothing Left to Lose. El primer quiebre lo resiste White Limo, un vértigo hevy, con una voz carraspeante y un remezón sonoro, tal cual Motorhead predica; Arlandria fluye en potencia, dura como el stoner y da pie para balancearse y tranquilizarse con These Days. Tras sulfurar en espíritu nostálgico, prosigue esta fina selección con Back & Forth y A Matter of Time. Tras el viaje rítmico, las señales de vieja escuela se ensañan con Miss the missery y I Should Have Known tejiendo la intensidad y la potencia, moviéndose por un puñado de coros. El último escalón de este eslabón, recae en Walk, un resumen tranversal del disco, sirviendo de levantamiento a recogimiento del sonido. Digno para cerrar un concierto.

Si bien, posee las virtudes y las bondades de antología rockera, queda y cumple como un esperado del año. Destaca por conmemorar actitud, demostración y la sencillez de componerse de elementos básicos, que la banda siempre ha sabido ejecutar. Un resumen de 15 años, pero no un imperdible que tardó 15 años. No resulta aspiracional, apunta a la intención de querer reunirse,  con mira de escandalizar a tus vecinos, salientes de ruidos