Fotos por: Diego Herrera / Alejandro Cruz

Son las 9:48 P.M. Su servidor y su fotógrafo subcontratado Alejandro Cruz se aproximan al recinto donde está por realizarse el lanzamiento del disco debut de la banda chilena Ases Falsos, Juventud Americana, que, gracias a la mano de Arca Discos y el mérito del grupo, tiene varias canciones sonando en las radios nacionales y reviews a lo largo de toda Latinoamérica. Me sorprendo al encontrar el recinto lleno hasta el tope de gente, ansiosa de escuchar lo que la banda y el sello, a través de su sitio web, han prometido a la fanaticada: el disco completo en su integridad. Sobre el escenario, donde los instrumentos y los micrófonos ya están montados, hay una curiosa escenografía: una representación del planeta Tierra justo en la parte donde aparece América, rodeada de dos círculos concéntricos a él. Sin embargo, todo está oscuro, hay algunas luces tenues y de fondo suena “Mi Casa En El Árbol” de Jorge González.

Son ya las 10:04 P.M. Han pasado un par de canciones de jazz y la gente, respetuosamente, sólo pifea cuando éstas terminan; sin embargo, es señal de impaciencia al fin y al cabo. El aire se está haciendo pesado, y atravesar el mar de gente hacia la barra y comprar algún brebaje para calmar a la garganta es una odisea digna de imaginar. El querido tramoyista Michel Mora se pasea por el escenario trabajando sin cesar, y Leo Osorio, el representante centro-sur, hace lo que puede para ayudarlo.

10:14 P.M. En el escenario hacen su aparición los músicos uno a uno de detrás de la cortina: Boris Ramírez, el nuevo baterista; Francisco Rojas, su nuevo multi-instrumentista; Martín del Real, el ex-baterista y flamante guitarrista líder; Simón Sánchez, el impávido bajista; y Cristóbal Briceño, el frontman que esta noche vestía una extravagante chaqueta que lo hacía parecerse a Principito Carrete. Una intro instrumental da la partida a lo que será una noche intensa para el público y los músicos. Finalizada la intro empiezan a sonar los primeros acordes y versos de “No Quiero Que Estés Conmigo”, canción que el público coreó hasta el cansancio y que bailó y saltó a destajo.

El show continúa con una versión menos electrónica del single del Juventud Americana, “Venir Es Fácil”, que, sin embargo, fue ejecutada de manera que no se perdió la esencia de la canción, que, al terminar, fue ligada al tema que le sigue, “El Golfo De Adén”, cuya melodía principal de obertura fue cantada por la audiencia a todo pulmón, mientras el carismático Cristóbal Briceño sacaba a relucir cuánto ha trabajado su técnica vocal y regalándonos una performance para el recuerdo. Nos vamos poniendo más melosos y tristoides con lo que sigue, que se llama “Séptimo Cielo”, donde salen a la vista pública los primeros encendedores para ayudar a amenizar el ambiente.

Con un discurso acerca de que en toda banda debe de haber amor y odio, Briceño introduce la siguiente canción titulada “Europa”, que convierte a los asistentes en una masa uniforme de gente saltando y cantando, haciéndole coros a Cristóbal y siguiéndole su juego: Briceño hace lo que quiere, y el público disfruta cuando lo hace. Es terminada la canción cuando Cristóbal dice al público: “tengo entendido que ésta (canción) les gusta, así que cántenla”. Efectivamente, se trataba de una de las canciones más pedidas y queridas por el fandom de los Ases: “Fuerza Especial”, que en esta versión en vivo tuvo un apoteósico y largo final escoltado por un solo de guitarra que del Real hizo fluir en perfecta armonía con la guitarra acústica de Rojas.

Briceño hace un cambio de guitarra para tocar una versión muy fiel a la del disco de la canción “La Flor Del Jazmín”, que en ningún momento se vio falta de cariño por parte del público, ya fuera con aplausos siguiendo el ritmo o con sus fuertes coros. Siguiendo en la línea de canciones bipolares y con su Telecaster amarilla regalona de vuelta, la presentación continúa con “Salto Alto”, la perfecta amalgama entre calma y agresividad en el Juventud Americana, donde en el coro final, Cristóbal se da el lujo de rendir homenaje al cantante de bachata “Prince Royce”, cantando su éxito “Corazón Sin Cara” sobre los acordes de Salto Alto.

Nunca antes tocada en vivo había sido “Aguanieve” hasta anoche, donde fue estrenada esta calmada e intimista canción de manera emocional y cercana, con Cristóbal, Martín y Simón instando al público a hacerle coros al tema. Finalizada la pieza, empieza a sonar el beat característico de una de las canciones más bailadas, saltadas y hasta besadas de la noche: “Pacífico”, que trastornó a la hinchada Asesfalsera asistente. Nuevamente los chiquillos se ponen melosos y empiezan a sonar, cortesía de Rojas, los primeros acordes de sintetizador de “Manantial”, que lleva a la audiencia a un momento apropiado para decirle algo lindo a la muchacha con quien fue al evento y empezar a bailar juntitos.

El frontman advierte que el momento que viene sería propicio para sacar “uno de esos que dan risa y darle uso”, ya que efectivamente la canción que sigue se titula “Quemando”, lo que dejaría la parte superior del centro de eventos llena de humo (algo que no molestó a nadie, la verdad). Uniendo esta canción a un pequeño puente, lo que continúa es “Misterios Del Perú”, canción que haría a todos los asistentes saltar y cantar de modo descontrolado al ritmo de Briceño y sus secuaces. Cristóbal haría a un lado la guitarra en esta siguiente canción, para volcar su concentración a cantar, titulada “Estudiar Y Trabajar”, que provocó en las personas un estado de frenesí imparable, un carnaval de emociones que no podía ser controlado, y que se hizo más fuerte cuando, al terminar el tema, la banda hacía su desaparición por detrás del telón de fondo.

Luego de unos cortos minutos de pifias y gritos, los muchachos vuelven al escenario para regalarnos una canción no incluida en el Juventud Americana, pero que se ha ganado su lugar en el corazón de los fanáticos de esta banda nacional: “Información Sentimental”, donde nuevamente los Ases apelan al romanticismo y al desamor para despertar en sus fanáticos diversas emociones. Si las matemáticas no le fallan, tiene razón: sólo falta una canción del disco, “La Sinceridad Del Cosmos”, la cual fue testigo del fervor que le provocó a los asistentes que disfrutaron a concho la canción y que cantaron hasta quedar afónicos. La retirada de los Ases era inminente. Sin embargo, y para sorpresa de todos, luego de unos minutos y ante la exigencia del público, la banda vuelve para hacer un bis a modo de karaoke de “Venir Es Fácil”, donde Cristóbal pasaba el micrófono a las personas de la primera fila para cantar trozos de la canción. Sin duda, le ponía el broche de oro a un show para la memoria.

Y como no podían faltar la jarana y el guateque, uno de los personajes más queridos de la FM Radioactiva, Eduardo Salazar alias DJ Pape se quedaba para animar y poner la música para el bailongo.
EDIT: nuestro humilde photo set de esta mágica noche lo puedes encontrar aquí: http://www.flickr.com/photos/loudmgzn/sets/72157631716775962/