DIR EN GREY, Tour 2011 AGE QUOD AGIS @ Teatro Caupolicán

img

Cuando estallan gritos y chillidos ensordecedores del abanico de personajes más freak que puedes encontrar en un concierto y de a poco ingresan los miembros de una banda, encabezados por un pequeñísimo japonés que usa una máscara entre kabuki y El Grito de Munch, sabes que estas por presenciar un show fuera de lo común, por una banda que se sale de las convenciones regulares.

Bastaron dos años para que DIR EN GREY regresara a suelo chileno: Nuevo disco, nueva campaña en contra del silencio de su gobierno y un nuevo show que esperaba contentar a la fanaticada nacional.

DIR EN GREY -para los que no cachan- es una banda japonesa que toma diferentes elementos de lo más pesado del metal, experimenta con ello y lo funde hasta crear una mixtura entre desenfreno y extrañas atmósferas. Volvieron a Chile el 23 de Noviembre para presentarse en el teatro Caupolicán, bajo su gira AGE QUOD AGIS, promocionando su disco DUM SPIRO SPERO (Mientras respire, tengo esperanzas).

El reencuentro con la banda empezó puntualmente, cerca de las 20 horas, siendo teloneados por la banda estadounidense de “metal alternativo” suenan un poco como la música de entrada de luchadores de la WWE 10 years, quienes cumplieron con su cometido a cabalidad, entregando un show de duración precisa que tuvo a los asistentes que se encontraban a esas horas en el teatro (que no digamos que estaba repleto) con el ánimo prendido hasta el momento que llegara el plato principal.

Siguiendo con la puntualidad de relojería suiza (bueno, en este caso nipona), DIR EN GREY aparece en el escenario del Caupolicán bordeando las 21 horas. Lo primero y más importante es destacar que siempre cumplen con lo que se espera de sus shows. El quinteto realmente pone su energía en que la gente aprecie y entienda su evolución musical y conceptual en lugar de hacer un concierto fácil, lleno de hits. Ponen un montón de sus temas nuevos en su setlist (no todas las bandas se arriesgan igual), añaden temas antiguos pero adaptados a su actual sonido y generan una atmósfera donde todo calza, desde sus movimientos hasta el juego de luces.

Durante la hora y cuarenta y cinco minutos que duró el show, DIR EN GREY exhibió demostraciones de metal experimental de la más alta calidad (y créanme, ODIO el metal, pero estos tipos son deidades) con canciones como Amon y The Blossoming Beelzebub del DUM SPIRO SPERO. En temas como estos, la banda demuestra su increíble poderío técnico, sobre todo en las cuerdas y las habilidades de cambios de ritmos que están presentes en su última entrega.

Si bien, la banda no se caracteriza por ser de conciertos hits, si son maestros en entregar sorpresas. Así fue como luego de un interludio vocal de kyo, reminiscente a mantras budistas, ejecutan Mazhoyst of decadence (error de deletreo de la banda) y Tsumi to batsu (Pecado y saliva), directamente desde su primer disco, en versiones remozadas y en acuerdo a los setlists actuales del grupo japonés.

Además de lo destacado anteriormente, pudimos apreciar canciones que hicieron vibrar poderosamente al (lamentablemente no lleno) Caupolicán como la imposible Hageshisa to kono mune no naka de karamitsuita shakunetsu no yami (Con violencia, la oscuridad quemante torció mi corazón), una nueva y odiada por algunos versión de su clásico Obscure (pero no andemos con cosas, en vivo todo se goza) y Different Sense. Todas estas canciones son una perfecta muestra de cómo kyo es una de las voces respetables a nivel mundial dentro de su género, viajando sin problemas desde death growls increíblemente bajos a gritos de altas frecuencias, paseando por secciones recitadas y otras suavemente cantadas.

El concierto cerró con un encore que finalizó con la agresiva Rasetsukoku (País demoníaco), que terminó por satisfacer al no muy masivo, pero fiel público de DIR EN GREY. Sumando y restando, el show del quinteto fue impresionante, tanto técnica como interpretativamente (5 jumbitos al teatral kyo, el hombre que no ríe), pero el Teatro Caupolicán pudo no haber sido el mejor recinto si recordamos el concierto en el Court Central (con pantallas LED gigantes y toda la parafernalia). También quisiéramos dedicar una línea al sonidista que arrasó con nuestros tímpanos con su ecualización de bajos (el bombo y el bajo eran Hiroshimas y Nagasakis en las orejas). Esperemos que a pesar de la poca afluencia de público, DIR EN GREY se marchara de nuestro país con una nueva buena impresión por la recepción de su trabajo y sigan deleitándonos con su música y presentaciones a nivel mundial.

fotos por @Cristolas

Comments are closed.