Deadman Wonderland: El carnaval sangriendo de Manglobe

Deadman Wonderland: El carnaval sangriendo de Manglobe

Una alucinación grotesca, en un futuro diatópico. Con gráfica envidiable y una historia potente aparece esta nueva serie, basada en el manga original de Jinsei Kataoka y Kazuma Kondou, producida por estudios Manglobe para 2011.

La historia se desarrolla en un Japón del futuro, luego de una gran catástrofe natural conocida como “El Gran Terremoto de Tokio” hundiera el 70% de la capital nipona en el océano.

La seguridad en el parque

Ganta es el protagonista, un chico de 14 años común y silvestre, con amigos y planes de futuro. Eso antes de la aparición de “El hombre rojo” un horrible y misterioso personaje, que en un par de segundos acaba con todos los compañeros de clase de Ganta y le inserta a él un extraño cristal en el pecho, dejándolo con vida. Al ser el único sobreviviente, y luego de que salieran a la luz declaraciones supuestamente suyas afirmando ser el culpable, es condenado a muerte en Deadman Wonderland, la prisión/ parque.

Y acá viene lo macabro y escabroso. Deadman Wonderland no es una prisión como cualquier otra, es un enorme parque de diversiones, en el que los presos son obligados a participar a cambio de puntos para comer y vestir.

Lavado de cerebro en acción

Pero, ¿cómo participan?, sus labores van desde limpieza hasta actuar y concursar en humillantes y peligrosos juegos para entretención del público, resultando en muchos casos heridos de gravedad o muertos. Ganta sin embargo, debe competir para sobrevivir en un nivel mucho más básico, puesto que su condena consiste en ser obligado a llevar un collar que inyecta lentamente veneno en su cuerpo, y para evitar la muerte debe consumir el antídoto, una pastilla en forma de caramelo que sólo se obtiene participando en los juegos.

Shiro, la extraña chica albina

Con la cuota precisa de sangre, la historia y lo impactante de la realidad que plantea hacen el resto. Sin embargo, no todo es lágrimas para Ganta, apenas llegado se encuentra con una extraña chica, Shiro, quien parece recordarlo de su pasado, y además descubre que es probable que “el Hombre Rojo” esté más cerca de lo que cree, dándole una nueva razón para sobrevivir, la venganza.

Con esto como pie de entrada, la historia se desarrolla dando giros inesperados en una trama donde nada es lo que parece, impredecible por su creatividad y lo duro de sus premisas. Capítulo a capítulo te introduces en el verdadero “Deadman Wonderland” mientras buscamos la razón de porqué Ganta ha sido llevado ahí, una razón tan poderosa y crucial como todos los turbios secretos tras el gran parque temático. Peleas clandestinas, y un mundo subterráneo que los mismos gendarmes y la administradora no conocen esperan por un nuevo guerrero, o “Deadmen”, los que al igual que Ganta se convierten a si mismos en armas. O más precisos aún, usan su propia sangre para atacar y matarse entre ellos, en peleas para diversión de un selecto e internacional público. Este es el verdadero juego que se desarrolla en la prisión, del que se obtienen millonarias ganancias, y del que nadie puede escapar.

Las batallas acá si que son "sangrientas"

A su favor tiene además que prácticamente no hay capítulos de relleno, los 12 capítulos que contiene la primera temporada son contenido puro, directo a tu cerebro por vía intravenosa, nada de recuentos de la vida y escenas que no sirven para nada. En contra tiene que quizás se hace demasiado corta y no tenemos un final cerrado, puesto que el manga todavía está en emisión. De todas formas lo prefiero así a la la temida “inversión de finales” que se hacen para la tv algunas veces. Además se esperan nuevas temporadas (ya hay un OVA) dentro de poco.

Toda la creatividad y locura del mundo nipón en una serie que te tendrá pegado a la pantalla. Con una gráfica alucinante, llena de detalles y con colores y animación extremadamente realista, ésta es sin duda, la serie Shonen de la temporada. Si no la mejor desde Death Note.

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