Logo de la saga Gran Turismo
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Especiales del Recuerdo Gamer: Gran Turismo

Logo de la saga Gran Turismo

Logo de la saga Gran Turismo

El placer de conducir. Sentir la potencia de un motor de carreras, el olor a llanta quemada y la emoción de la frenética actividad en los pits, debe ser una experiencia única. Los pocos privilegiados que han logrado vivir aquella experiencia la describen como “algo mágico; casi como alcanzar las estrellas”.

Y es que en nuestra naturaleza humana, la necesidad de competir y demostrar que somos mejores que otros en alguna disciplina es algo que tenemos dentro de nosotros desde tiempos inmemoriales.

Pero ir rápido… batir records de velocidad y alzarse con la victoria en lo más alto del circulo de ganadores, son momentos especiales. Al menos, si no puedo vivirlos de forma real… ¿Por qué no, de forma virtual?

Gran Turismo ha hecho eso por mí.

Lo que ven arriba es la secuencia de inicio de Gran Turismo 1 de PlayStation (1996, SCE). El punto de partida de lo que hasta hoy, es considerada una de las mejores sagas de la simulación de conducción en consolas. No es la cantidad de autos, pistas y licencias de marcas lo que hace que un juego de este tipo sea exitoso. Es la emoción que puedas sentir al poner tus manos sobre el volante (y digo volante, porque es LA manera real de disfrutar GT), pisar el acelerador y correr. Pasar tardes enteras desbloqueando licencias de conducir, escuchando la música, disfrutando del paisaje pixelado.

Que un grupo musical te dedique una canción, debe significar mucho. Que un álbum se llame “Gran Turismo”, más aun. (My Favourite Game de The Cardigans. Cuenta la leyenda que el juego favorito de la banda era el GT original y que solian ser adictos a el, cuando salian de gira)

Fast-Forward a 1998. Es el final de una década loca; de mucho ruido, pocas nueces y soñando con el futuro.

GT2 aparece en el mercado. Y el universo de los pilotos de sofá, explota. Es una evolución, una revolución. No solo por el avance de las gráficas y la complejidad de la mecánica de juego. Polyphony Digital y Sony logran tomar el titulo original y transformarlo en el simulador definitivo. No por nada, el subtítulo de la totalidad de la saga es “The Real Driving Simulator”. Aquí no hay nitros, ítems, autos locamente enchulados ni una banda sonora sacada de “Rápido y Furioso”. La realidad impera por sobre la espectacularidad hollywoodense.

Pero el tiempo no perdona. Y ese futuro que imaginábamos a principio de los 90’, está encima de nosotros. GT3, a pesar de estar construido sobre un nuevo motor gráfico, potenciado por la que en ese entonces, aun joven PlayStation 2, no logra encantar a una nueva generación. Para los más veteranos, es un salto… pero no el que esperábamos. Es simplemente un GT2 con mejoras gráficas, pero nada importante.

Polyphony Digital y Kazunori Yamauchi (su mandamás), tienen miedo. Y es que otras compañías se han empezado a colgar del modelo de Gran Turismo. Muchas pistas, autos reales, física real… esa es la clave. La realidad.

Y de pronto, un nuevo comienzo. Un “reset” del universo GT. Este es el salto que esperaban los fanáticos. Pero la competencia es dura. Títulos como “Project Gotham Racing” (Sega) y “Need for Speed” (Electronic Arts) son los representantes de la tendencia imperante de esa época: Acción rápida, desenfrenada y sin control. Pero GT tiene su público fiel. Aun más en considerando que esta versión, salió casi ya en las postrimerías de la época del PS2. Pero la gente lo disfrutó como si fuera el último modelo de un automóvil clásico. Amado por algunos, odiado por otros, más nunca ignorado. Y sus novedades; muchas para dejarlas de mencionar. Un modo de fotografía en que los escenarios y los autos forman en su conjunto un espectáculo único. El modo “B-Spec”, en que tomamos el papel de Jefe de equipo y dejamos que la maquina haga su trabajo entre otras cosas

Pero la edad ya se notaba encima.

El público fiel se mantuvo expectante casi 5 años para dar el salto a la nueva generación; generación del realismo exacerbado y del placer visual llevado al extremo.

Esta es la entrada más reciente del universo GT. Y la más notable entre todas. No sólo por las elevadas cotas de acercamiento a la realidad misma, la cantidad y calidad de vehículos y pistas disponibles si no que es realmente una enciclopedia virtual de la historia automotriz. Desde aquel frágil primer carruaje motorizado de Daimler-Benz hasta la más potente versión del Chevrolet Camaro. Es una delicia, un postre del cual no puedes solo probar un pedazo. ¡Pero qué pedazo de postre!

Creador de pistas propias, modelado realista de los daños en más de 500 autos, efectos visuales indistinguibles del mundo real, etc.

No hay manera de describir estas sensaciones sin haber puesto tus manos en GT.

Por eso, yo los invito a que lo hagan. No se queden con mis palabras. Si son fanáticos del mundo tuerca, me lo van a agradecer.

Y para terminar, una historia personal.

GT me acerco a mi padre. Un eximio fanático de todo lo que tenga sangre de combustible y venas de acero. Hoy, cuando ya no te sientes tan bien como antes, igual me pides que juguemos una partida. Y recuerdo cuando trajiste el primer PlayStation y nos sentamos a disfrutar. Me dijiste: “Si se ven reales, imagínate en 10 o 20 años. Qué bueno que hayas alcanzado a ver la evolución. Y que aun hoy, puedas disfrutarla. Cuando tú no estés, me será difícil volver a apretar el acelerador… pero por ti, viejo… por ti llegare en 1er lugar. Siempre”

Pablo.

Pablo Gomez

Superviviente del apocalipsis zombie, comedor de galletas y loquillo de los videojuegos. Actualmente, flotando por el aire mientras lee la Internet. Siguelo en @otacon