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American Horror Story: un manual de terror yanki

La nueva serie de “terror” gringo de Fox. Mucha publicidad y mucho ruido. Pero, ¿como andan las nueces,

La primera estrellita a favor de American Horror Story es, por supuesto, su director. Una especie de rey Midas de la televisión, Ryan Murphy, creador de Nip/Tuck y de Glee, dos ultra exitosas series americanas y completamente distintas a su nueva apuesta. lo segundo es el presupuesto, la clave para hacer una serie exitosa. Y lo tercero, claro está, el elenco, una colección de actores conocidos y uno que otro que debuta.

Imagen promocional de la serie

La trama es, como indica su nombre, una clásica historia de terror yanki. Una casa embrujada en la que habitan al mismo tiempo la familia protagonista y todos los anteriores habitantes. Muertos. Y re muertos, la mayoría de forma impactante y sangrienta.

Los protagonistas vivos, Ben, una terapeuta infiel que me recuerda al doctor pavo de Nip/Tuck, su mujer Vivien y su hija adolescente Violet, los que se mudan a Los Ángeles intentando rehacer sus vidas luego de que la traición de Ben con una estudiante causando en parte la perdida del bebe que esperaban.

La nueva vida comienza en una preciosa y recién remodelada mansión en un tranquilo barrio, el lugar perfecto para comenzar de nuevo. Sin embargo lo que ellos no saben, (y siempre hay algo que no saben) es que la casita de sus sueños es conocida en la ciudad como “La casa de los homicidios”. Todos sus habitantes han terminado de forma trágica, y por una misteriosa razón sus espíritus están ligados permanentemente a la casa junto con otras cosas terroríficas como “el tipo del traje de latex”, un sujeto que aparece de improviso de cuando en vez, vestido con latex negro de pies a cabeza incluida la cara y que se supone tiene que asustarte, pero a mi me recuerda esas películas porno medias extrañas con látigos y todo ese rollo.

el elenco en otra foto promocional, notese las dos versiones de la nana, rica y vieja.

La visualidad, partiendo por su opening que es una copia sin canción sexy del de True Blood, es lo que más destaca. Tanto que la trama se pierde en efectos especiales, los calzones de la nana, que es rica para Ben pero para todos los demás es una vieja tuerta y que presumiblemente es un fiambre como la mayoría de los personajes, los silencios tensos y los cuerpos mutilados. Así cada capítulo se mueve, por lo general, entre dos historias en tiempos distintos, la de Ben y su familia y la de algún habitante anterior de la casa.

Todos los elementos clave del terror gringo están en la serie. Las minas semi desnudas, la sangre por montones, y las cosas viejas y sus secretos. Incluso el personaje de la vecinita con síndrome de down explota un antiguo miedo por lo distinto. Lo mismo con los bebes muertos y puestos en frasquitos de vidrio. Incluso el par de chicas que fueron asesinadas en la casa, enfermeras, quienes aparecen con sus trajecitos empapados en sangre en una oda a Silent Hill.

Uno de los terroríficos habitantes

American Story Horror es una serie clásica norteamericana, con líos amorosos y terror, que no asusta tanto sobre todo porque está tan bien grabado y producido que no te imaginas en que contexto podría pasarte a ti. La clave del terror a mi parecer es la identificación. Eso no pasa en este caso, te entretienes, te ríes (si tienes un humor negro como yo, y como parece que tienen los guionistas) y te pegas tu par de saltos, y luego te vas a dormir como siempre. La trama está llena de misterios y historias que se conectan de forma inesperada, además de que los actores son buenísimos. Un thriller hecho para triunfar, para hacer pasar susto al televidente promedio, pero que a mi gusto podría haber arriesgado un poquito más en los las raíces de lo que nos produce miedo, en vez de explorar tanto lo que “se ve escalofriante”.

Quizás lo que mejor grafica el efecto es el “tipo del traje de latex” es cool, visualmente es un hit y no ha demorado en ser el símbolo de la serie, pero sin embargo, no asusta, aunque apuesto mi peso en oro a que los sicólogos y siquiatras detrás del guión juraron que lo haría. Me quedo con las historias, que amenizan la trama principal y la envuelven, con los pequeños personajes y sus pasados de muerte y dolor y con como hábilmente logran hacer que te preguntes “¿alguno de ellos está realmente vivo?”.

Camila Mellado

Me pusieron así por una película. Podría decir que de ahí viene mi amor por el cine, pero lo mío es otra cosa. Amo a las historias, todas ellas, de cualquier forma en que se cuenten. Desde los cuentos de mi abuelita hasta los doramas coreanos.