Anónimo

img

Anónimo es un film chileno del 2011. La película hizo su estreno nada más ni nada menos que en el Festival de San Sebastián, en la sección Horizontes Latinos, durante el pasado mes de septiembre. Más tarde aterrizó en las salas nacionales en el Festival de Cine de Valdivia, para finalmente abrir su exhibición al público el pasado martes 25 en una premiere y desde el jueves 27 de octubre se para todos en el cine Huérfanos.

La cinta nos presenta la historia de Javier (Mario Ossandón), un hombre de unos cuarenta años que ha salido recientemente de la cárcel, presuntamente por abusos sexuales a menores. Tras este periodo de catorce años privado de libertad, busca reintegrarse visitando primero a personas que conoció y podrían ayudarle, pero no es tan fácil. El estigma que pesa sobre sus hombros le complica la interacción con el resto de la sociedad. Así Javier decide borrar su pasado, rentando una habitación en una casa, alejado de todas las personas que le conocen. Lo que Javier no sabe es que en esa casa vive también Amanda, una muchacha de unos catorce años. Aquí se dispara el drama de la película, pues Javier se siente involuntariamente atraído por Amanda e intenta evitarla, pero todo parece confabular para juntarlos. Amanda además ayuda inconcientemente a Javier a contactar a su hija, a quien dejó de ver a los tres años de edad.

Anónimo se trata de una película muy poco convencional, muy interna en el drama psicológico de éste pedófilo que no quiere serlo, y ante lo mismo de un ritmo muy pausado, tanto así que no faltan quienes la acusan de excesiva lentitud, poca acción o salen de las salas diciendo que en todo el film no pasó nada. Esa es una posibilidad, la otra vertiente tiene que ver con la comprensión del drama interno del personaje y la suerte de doble condena que carga tras reintegrarse a al sociedad: es un ex presidiario, eso no podrá nunca borrarlo, así como sentirse su oscura naturaleza que se inclina sexualmente por menores de edad. Bajo ningún punto de vista se nos presenta el depredador sexual macabro que nos mostraría un relato más burdo, sino que logramos vislumbrar el encierro que sufre Javier dentro de su propia condición.

Anónimo toca un tema sensible, crudo y actual, logra lo que hacen las grandes películas, retratar con delicadeza el drama interno de sus personajes. Resulta interesante además la utilización del intersticio en la narración, aquellos vacíos de información al interior del relato que el espectador está forzado a llenar utilizando la escasa y ambigua información que entregan los personajes, es precisamente allí, en esos huecos, en donde operan las subjetividades y según la decisión de juzgar a bien o a mal, de creer o dudar que se tome, Anónimo contendría múltiples películas dentro de sí misma. Recomendable siempre y cuando tenga usted tolerancia a una película algo más contemplativa.

Para terminar quisiera hacer una nota aparte y que no tiene que ver con el film mismo, sino con aplaudir este proyecto de titulación de los alumnos de cine de la UDD, que han hecho un film que se agradece desde diversos puntos de vista, un film que ha volado alto y llega a nosotros de la mano de ésta generación de cineastas que esperamos, refresque la pantalla grande nacional.

Trailer oficial de ANÓNIMO from Renato Pérez Arancibia on Vimeo.