Dots, la mezcla perfecta de shoegaze con idols japonesas

img

Vivimos en bellos tiempos. Todo está conectado, las cosas son instantáneas y, sobretodo, la cultura interactúa de formas que nunca se han visto antes. Un claro ejemplo del que ya hemos hablado en el pasado varias veces es Japón, un país que destaca en temas culturales por el nacimiento de nuevos movimientos y, por supuesto, la apropiación de antiguos.

Y uno de los elementos que nuestros compañeros asiáticos han sabido moldear en base al occidente de manera casi perfecta es, por supuesto, el shoegaze. Y, como ya lo sabemos, la originalidad nunca se les escapa a los nipones. Y es que casi todo lo que Japón adopta es digerido para entregar resultados frescos y novedosos.

Escrito por Juan Morales

Y no, no estamos hablando de Tokyo Shoegazer o Coaltar of the Deepers. Estamos hablando de dots (“· · · · · · ·”), la excéntrica banda ‘idol’ de nueve integrantes femeninas, de las que poco se ha hablado, así que nos gustaría comentarle un poquito acerca de ellas:

¿Quiénes? dots, “Dots Chan”, “· · · · · · ·”, o como usted prefiera, son, como ya mencioné anteriormente, una banda japonesa ‘idol’ compuesta por nueve integrantes y formada a fines del 2016. Mucho misterio y poco conocimiento hay sobre esta peculiar propuesta musical. Los nombres de las chicas son desconocidos, y así quedará, pues el anonimato es una de las características de esta banda.

Si bien, no son la primera banda idol shoegaze (/), sí que son una que ha dado mucho que hablar por las redes este último tiempo. Y es que el compromiso y dedicación que estas jóvenes tienen con su peculiar propuesta es casi tangible, y se puede apreciar completamente en su canal de Youtube que, además de ser actualizado casi a diario, incluye las ruidosas y adorables puestas en escena del grupo, junto con simples videos de ellas mismas pasando el rato.
Crípticas y enigmáticas, estas mujeres presentan sonidos y visuales caóticas, que puede rasgar entre la línea de lo inexplicable para algunos, como las interpretaciones abiertas de otros. Su sonido es una mezcla dedicada y pulida de shoegaze clásico (My Bloody Valentine) con alguno que otro tono post-rock/britpop. Aunque el noise puro sobresale frente a todo lo demás en muchas ocasiones.

Si bien, en su esencia no son innovadoras, si tienen la fórmula ideal. ¿A qué me refiero? Adoptan rasgos superficiales de todos los movimientos noventeros británicos que tanto amamos y conocemos, y los mezclan con delicadeza junto a la ternura y arrastre que tiene la voz idol actual. El sonido podría recordar a Asobi Seksu en la transmisión de emociones, pero aquí tenemos menos Souvlaki y más Loveless.

Y si todo esto le ha sonado algo pretencioso, es entendible. Sin embargo, no se quede solo hasta aquí, estas chiquillas tienen bien clarito el juego; ya tenemos claro que sus influencias persiguen las joyas más clásicas, pero eso no quiere decir que el shoegaze que capten sea una copia más. Es más, su nivel de profundización en el género es palpable en su ejecución, ya sea en el manejo de voces como en las presentaciones estéticas.

Y es el último punto del párrafo anterior uno de los detalles que hacen que estas chiquillas destaquen tan bien: La estética. Y es que su puesta en escena es espectacular; sus coreografías tienen la impresionante habilidad de contrastar con la música de manera casi perfecta, asimismo su vestuario, y ambas cualidades no son muy sencillas que digamos cuando de guitarras imbuidas en pedales se habla.

Además, la sátira que presentan del universo idol es hilarante. El sólo hecho de ver nueve jóvenes despersonalizadas bajo atuendos misteriosos bailando bajo el manto de muchas aspiradoras funcionando al mismo tiempo (no lo tome tan literal) crea una atmósfera única, que choca instantáneamente con el mundo colorido y exagerado de mujeres sobreexplotadas como es el común de las bandas femeninas más populares en Japón.
Y lo más agradable de todo es que tenemos para rato: La banda hasta ahora ha publicado dos sencillos y un EP, donde destacamos canciones como “Cider” (サイダー), “Satellite” (サテライト) y, su canción más popular, “Nee” (ねぇ). Y, por suerte, pronto está presupuestada la salida de “Tokyo”, un single compuesto de una canción de nada menos que 70 minutos de duración, todo compuesto y unido por el musico ambiental Hakobune.

En fin… Desde lo bello, hasta lo oscuro. De lo enigmático, a lo claro. Dots es una banda que aún tiene mucho que ofrecer, pero que nos ha dejado pequeñas gemas que, si no lo ha hecho, le recomendamos ver.