Sad Soundtrack: No hay nada más agradable que tener pena desde que salió “Cigarettes After Sex”

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Por Juan Morales

No hay nada más agradable que tener pena. Cómo no, si es que tenemos una infinidad de opciones a nuestro alrededor para saborear cada momento de nuestra melancolía. Ya sea escuchar algún temilla de Radiohead, ver Evangelion por decimoquinta vez o, claro, navegar por densos y tranquilos espacios nublados por sonido. Y qué mejor manera de explorar la nostalgia que con la dulce tranquilidad del dream pop ambiental de Cigarettes After Sex.

¿Quiénes?

Cigarettes After Sex es una banda gringa de Texas que mezcla sonidos shoegaze, dream pop, slowcore y ambiental. Fue fundada el año 2008 por Greg Gonzales mientras vivía en su universidad (Texas University) y divagaba entre diferentes propuestas musicales. Y es que, el peculiar sonido que hoy conocemos nació “casi por accidente”, según señaló Greg a Noisy un tiempito atrás, quien experimentaba con la grabación de ecos de distintos espacios para crear singulares atmósferas.

Pasó un poco el tiempo, y fue en el año 2012 que se estrenó el primer EP (“/”), que contenía las canciones que Gonzales había estado componiendo durante cuatro años; “Nothing’s Gonna Hurt You Baby”, “I’m a Firefighter”, “Dreaming of You”, and “Starry Eyes”. Y fue el primer paso hacia el reconocimiento de múltiples y tristes oídos. Un paso que inició boca a boca, recomendación tras recomendación. Para luego llegar al punto de conseguir un millón de visitas en YouTube e, incluso, tocar en numerosos conciertos alrededor del mundo.

Y tras haber sido reconocida por millones de personas, la banda lanzó el sencillo “Affection”, el año 2015. Momento, también, en el que Greg Gonzales y sus colaboradores residían en Brooklyn. Para esa época, su sonido ya estaba en boca de todos, y la audiencia no hizo más que crecer en picada. Para, en la actualidad, lanzar su primer LP self-titled este año, con muy buena recepción.

Pero ¿cómo suenan?

Como mencioné anteriormente, Cigarettes After Sex puede definirse a grandes rasgos como ambient dream pop. Sin embargo, son mucho más que eso; con la somnolienta (ojo, no aburrida) voz de Greg, más la mezcla de etéreos sonidos sintetizados, se nos deja con un medicamento auditivo esencial para la cura de cualquier ansiedad, e instantáneamente nos despejamos la cabeza; y somos cómplices de tristes, melancólicas y, por qué no, a veces sensuales letras.

Ecos de guitarras, baterías golpeadas con suavidad y ligeras nubes nos cautivan mientras el cantautor nos recita las palabras escritas por él en contemplativa melancolía. Toda una mezcla que nos recuerda las esencias del shoegaze de Slowdive, el dream pop de Cocteau Twins, el indie rock de Beach House y la neo-psicodelia de Mazzy Star. Además, siempre manteniendo el mismo y característico tono cinematográfico envolvente y reconfortante.

Así es que, si aún no ha escuchado esta banda, no lo piense dos veces. Hágalo: Recuéstese, póngase audífonos y reflexione un poco. Se llevará una grata sorpresa.