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New Girl, otra de ñoños

La nueva sitcom (comedia gringa) de Fox. La premisa es atractiva. Una chica guapa pero ñoña y loser en su interior, se muda luego de una desilución amorosa con tres solteros:  Schmidt profesional y casanova frustrado, Coach ex atleta ahora personal trainer, y Nick, un camarero a quien acaba de dejar su prometida.

Zooey Deschanel, la estrella del espectáculo con sus grandes ojos azules, interpreta a Jess, una friki de tomo y lomo a quien su mejor amiga, modelo de profesión, ha logrado convertir en un ser medianamente decente. Por fuera.

Jess en plena crisis post fin de pololeo

Por dentro Jess es la encarnación de lo raro. Habla hasta por los codos, compone canciones para sí misma y las canta en voz alta, es poco femenina y tiene cero habilidades de seducción. Eso además de que es una freak del cine y las series. Los chicos, quienes la aceptaron en parte por su apariencia y en parte por su declaración de tener amigas modelos, no tardarán en poner a prueba su relación con su interminable lista de desaciertos y complejos. Eso sin contar con su crisis de depresión y autoestima por el fin de su relación amorosa, que es lo que la llevó a mudarse con ellos.

El elenco

Como decía, como premisa es buena. Ahora hay que ver como se afirmará la serie en el futuro, porque como ya sabemos, a veces los pilotos muestran algo y la serie sigue delante de otra forma. Precisamente en este caso el personaje de “coach” que aparece en el piloto ya no está en el segundo capítulo, en el que ha sido remplazado por Windsor Bishop que originalmente era el que dejaba el cupo que ocupa Jess. Una lástima porque el personaje de Coach era el ingrediente perfecto para la mezcla y resultaría raro que Windsor tuviese la misma personalidad que su antecesor.

La clave de la serie, como en la mayoría de las Sitcom, es el uso de estereotipos. Jess es la ñoña rica, esa extraña especie que te hace querer saltar sobre ella cuando la vez, pero en cuanto la escuchas lo único que quieres es correr lo más lejos posible. Y eso es exactamente lo que le pasa. Y los chicos, bueno los chicos son tres estereotipos más que trillados, el casanova frustrado que cree que es sexy pero en verdad es desagradable, el “cabeza de músculo” que sólo piensa en deportes y mujeres y el “recién pateado”, ese al que todo le recuerda a su ex. En este sentido New Girl es un sitcom clásico, nada nuevo bajo el sol.

De los hombres con los que hablé muchos la encontraron “feminista” y “para minas”. Para mí como “mina” me parece que no lo es, no hay minos ricos y la personalidad de Jess está demasiado estructurada en función de ser “la mina ideal para un ñoño redomado” por sobre ser una ñoña propiamente tal, por lo que incluso con lo freak que soy, me costó identificarme con ella.

Tratando de hacerse humana

Me atrevería a decir que la gran carta, el as de los creadores, es precisamente Zooey Deschanel. Jugar con el sueño de pillarte una mina así de rica, con problemas para sociabilizar y que le gusten las mistas tonteras que a ti mata a cualquiera, es decir, si yo me encontrara alguien con la pinta de James McAvoy, y que fuera además ñoño e incomprendido social, me caso en el acto sin dudarlo. Sin embargo hay que reconocer que un personaje no es suficiente para sostener una serie, y muy rica será la señorita Deschanel, pero a la hora de los quiubos, si no hace reír no sirve, que para eso esto es una comedia y no una pasarela. Yo por mi parte veré un par de capítulos más (les recuerdo que esta semana se emite el tercero), y si no termina de convencerme volveré a Community y TBBT, donde los losers son losers de verdad y no la fantasía de algún ñoño guionista.

Camila Mellado

Me pusieron así por una película. Podría decir que de ahí viene mi amor por el cine, pero lo mío es otra cosa. Amo a las historias, todas ellas, de cualquier forma en que se cuenten. Desde los cuentos de mi abuelita hasta los doramas coreanos.