Monogatari: historias para sumergirte y perderte

Monogatari: historias para sumergirte y perderte

A diario, muchas series se inflan por distintas razones, tanto porque responden al interés de cierto público, una línea editorial específica o porque simplemente pega en el momento justo. Por lo mismo, no es raro ponerse escéptico cuando te tratan de vender una serie, sobre todo cuando te dicen que será la próxima –insertar nombre de serie que fue furor y ya nadie recuerda-. Debido a esto, aprovecharemos de recomendar una serie que tiene dos cosas a su favor: no es actual y brilla por sus características particulares, no por momentos de popularidad frente al público. Y es que la saga Monogatari, si bien no es desconocida, tampoco ha logrado el boom de otros animes, pero si ha conseguido un público fiel y amplio. Razones para valorarla no faltan.

Monogatari, Monogatari Series o Bakemonogatari (nombre de la primera entrega) es una serie de novelas escritas por Nisio Isin (Medaka Box, Death Note Another Note) e ilustradas por Vofan que empezó a publicarse el año 2005. 4 años después, se inició la adaptación a animé, realizada por el estudio Shaft (Madoka, Sayonara Zetsubou Sensei), la cual contaría con varias temporadas y una trilogía de películas. En esta última nos centraremos, pues es la que es más conocida y la que nos tiene actualmente esperando su última película (estrenada en cines, pero no en DVD para el clásico rip). ¿Qué tiene de especial y por qué deberían verla?

Lo que nos llama la atención al instante, después de ver un capítulo, es la imagen, la composición, los colores, las escenas. El esfuerzo y los detalles son impresionantes. Son todos los factores de una película bien hecha llevados a la exageración, aprovechando al máximo los recursos de la animación, de lo propio de la industria, llegando a mezclar en momentos distintos estilos y aprovechando de agregar una que otra referencia a otras series. Conversaciones largas se convierten en un festival de efectos, acercamientos, una exploración de distintos escenarios y distintos gestos, con un leve sentimiento surreal rodeando las distintas escenas. Intervienen recuadros de cambios de escena o que nos hacen referencia al sentir y pensar de los personajes, ya sea a través de palabras-pensamientos o de simples campos de color.

Es realmente un acercamiento único, y si bien tiene cosas típicas de como Shaft enfrente la animación, que siempre ha tenido una tendencia a la experimentación -sobre todo en el trabajo de los fondos y escenarios-, hay muchos aspectos que son solo reflejados en la serie. Los planos, desde los más reales y fotográficos a los más virtuales, nos sitúan como unos espectadores invasivos en las diferentes situaciones, y los diálogos y pensamientos en forma de recuadros de corte nos avecinan a la naturaleza novelesca de la serie. El trabajo sonoro también nos ayuda a envolvernos en todo este imaginario que recrea.

Pero no solo con todas estas cosas se sustenta este anime, la historia también logra acompañarlo. Araragi Koyomi, nuestro protagonista, es un ex vampiro que hace poco volvió a ser humano gracias a la ayuda de Meme Oshino, un experto en lo sobrenatural. Durante el transcurso de los días posteriores al evento, que involucró a la ahora debilitada vampiresa que llamaron Shinobu, Araragi va conociendo a una serie de chicas que ven afectadas sus vidas por el encuentro con extraños seres, tanto emocional como físicamente. De esta forma, empieza a desarrollar su vida y sus nuevas relaciones, y también a descubrirse a sí mismo, cada vez adentrándose más en este submundo del que al principio quería escapar, pero ahora no puede evitar impulsado por una necesidad de ayudar a los demás.

Por supuesto que la longitud de la serie y la cantidad de personajes da para varias páginas de texto, pero mejor dejar el espacio para que ustedes mismos hagan el descubrimiento y se adentren en todas las posibilidades que ofrece Monogatari. Y que no te asusten los momentos de fanservice, que la serie se sustenta con mucho más que eso y pronto se la estarás recomendando a todos tus amigos para que la vean. Aquí no solo hay algo kawaii del montón, y es algo que se nota hasta en especial trabajo que ponen en los openings y endings. Vale la pena perderse en estas historias.