Jojo’s Bizarre Adventure: Más que luchas y poses

Jojo’s Bizarre Adventure: Más que luchas y poses

En 1987, un nuevo manga con el nombre de JoJo’s Bizarre Adventure empezaría a ocupar las páginas de la Shonen Jump, acompañando a series como Saint Seiya y City Hunter, y seguiría en ese lugar por años -aún cuando estas otras finalizaran-, gracias a un gran éxito dentro del público juvenil japones. Siendo transferida luego a la Ultra Jump, de carácter mensual, y teniendo más de una adaptación al anime (unas más exitosas que otras), juegos, novelas, figuras y casi todo lo que se pueda mercantilizar, su base de fans es más grande que nunca y le ha permitido al creador, Hirohiko Araki, oportunidades increíble. ¡El manga ha vendido más de 100 millones de copias en todo el mundo! ¿Cómo se dio todo este fenómeno?

JoJo empezó con la historia de la familia Joestar y una serie de sucesos increíbles que involucrarían, sobre todo, al primogénito de la familia, Jonathan Joestar, y al hijo adoptivo, Dio Brando. Sed poder, venganza y lo sobrenatural empezaran a enlazar el destino de estos dos jóvenes y también el de un largo linaje. Después del desarrollo de esta primera saga, Phantom Blood, avanzamos en el tiempo y nuevos amigos, nuevos enemigos y viejos personajes se presentan. Con la sombra de una amenaza latente a lo largo de varios de los arcos, donde cada vez más lo fantástico y lo extraño van saliendo a flote de formas extravagantes, misteriosas e increíbles, se desarrolla la historia. Si bien el primer arco tiene un aire caballeresco, con diálogos dignos de epopeyas antiguas y una muy fuerte deuda con Hokuto no Ken, durante el segundo y sobretodo el tercer arco, las características más originales salen a la luz.

Personajes excéntricos, con cuerpos exagerados y una gran cantidad de poses bastante expresivas, que tienen que ver más con revistas como Vogue que con las poses de pelea tipo Dragon Ball, le dan un toque característico de la serie, además de la muy trabajada estética de la franquicia. Las ropas, escenarios, colores y otros detalles denotan un trabajo más que pensado por parte del autor. No por nada Araki se permitió trabajar con Gucci, la revista Spur y el Museo del Louvre. Conoció hasta a Clint Eastwood, quién le sirvió como base para el personaje de Jotaro Kujo, protagonista del tercer arco, aliado importante durante el cuarto y quinto, y uno de los personajes más reconocidos de la saga junto a Dio. Referencias al mundo de la moda en nombres de personajes, como Anna Sui, tampoco faltan.

Y por supuesto que dentro del mundo en el que se desarrolla JoJo, el autor es capaz de darle una coherencia a todo. Y los detalles importan, pues el pasado siempre asecha. Los roles de los personajes se repiten y se replantean. El héroes, el compañero, el enemigo, el secuaz. Pero las personalidades se distinguen, pues varias cosas diferencian, por ejemplo, a Jonathan (arco 1) de Joseph (arco 2) y de Jotaro (arco 3). Estos dos últimos incluso interactúan, haciendo el contraste más patente. No enfrentan los peligros de las mismas maneras. Y los enemigos siempre persiguen causas muy distintas. De hecho, es muy discutido entre los fans de la saga que el villano del séptimo arco buscaba un fin más noble en comparación con los deseos egoístas del protagonista (los cuales no preferimos arruinarles en este post). Araki se las ingenia para presentarnos una paleta increíble de personajes, bastante bien trabajados -que van desde los más añorables a los más detestables-. Y eso que son bastantes. Ayuda que haya muchos personajes que hagan referencia a músicos y discos (no por nada han elegido canciones de artistas como YesSavage Garden para los endings del anime).

Se hace algo difícil el mostrar lo especial de la saga sin hacer spoilers, pero podemos ver que es más que una linda extravagancia. Porque nunca sabemos que será lo siguiente. Los animales con poderes y bebés invisibles no son nada. ¿Jugar a las cartas para salvar el alma de tus amigos? ¿Luchar contra un enemigo jugando videojuegos? ¿Un villano que tiene una erección al ver a la Mona Lisa? ¿Una lucha de nazis contra vampiros? ¿Transformar un plátano en una pistola? ¿Golpear un plato de espagueti para deconstruirlo en sus componentes originales? ¿Usar las uñas como balas? ¿o el interior de una tortuga como escondite? Sí, todo eso ha pasado, y solo son una pequeña porción. Y son cosas que fuera de contexto pueden parecer una tontera, pero que el creador posiciona de tal forma que de alguna u otra forma suelen jugar un papel importante, tanto en el desarrollo de la historia como en el de los personajes.

Varios años han pasado y actualmente nos encontramos en medio del desarrollo del octavo arco, pero nunca es tarde para ponerse al día. Si olvidamos la desastrosa adaptación antigua de los OVA y nos quedamos con el anime hecho por David Productions, no es difícil adelantar hasta la cuarta saga, la última en ser animada (y la cuál contará con una película live action). Así que, si te haz convencido, ya es momento de que le des play al reproductor y te adentres en esta bizarra aventura.