Los mejores 35 discos del 2016 según LOUD.cl

Los mejores 35 discos del 2016 según LOUD.cl

Chequea la siguiente lista de discos seleccionadas por nuestro equipo, que a juicio de cada uno, fueron los mejores lanzamientos del pasado 2016.

Benjamín Cordero

1.- Bwana – Capsule’s Pride

Nunca creí que pondría un disco techno como mi disco del año, y mucho menos uno que solo ocupa samples de Akira. Este mixtape de Bwana está hecho con tanto respeto al material original que llega a incluso ser tangible. Sin escatimar en una producción creativa, mantiene una estética acorde al tono de la historia que el clásico nipón conlleva, recontextualizando sus sonidos y diálogos en una nueva narrativa que perfectamente podría ser el soundtrack de un spinoff de Akira. Ojo con el joven productor; seguramente dará de qué hablar este 2017.

2.- Danny Brown – Atrocity Exhibition

¿Quien diría que la psicosis y la paranoia podrían ser tan interesantes? Danny Brown llega a la cúspide de su sonido y estilo con esta maravilla de disco que levanta a un estilo muy novedoso del rap por sí solo. Nadie más que el oriundo de Detroit podría manejar sus rimas sobre las bases histriónicas que este disco trae y a la vez lograr retratar historias de drogas y salud mental como el logra hacerlo en esta joya de álbum.

3.- Aesop Rock – The Impossible Kid


El actual poseedor del récord al rapero con el mejor vocabulario logró dejar un poco de lado sus crípticas rimas para hablarnos de su vida, sus recuerdos y de temas más mundanos de su día a día, mejorando de pasada su producción y encontrando un sonido más acorde a su estilo. Muy digerible, muy entretenido y super personal; para cualquier persona que no haya escuchado antes de Aesop, este es un excelente punto de entrada.

4.- King Gizzard & The Lizard Wizard – Nonagon Infinity

Una clase magistral de cómo mantener momentum. Desde el principio del disco, el grupo australiano le pone Full Gear a su sonido y no te suelta nunca; cada canción transiciona perfectamente hacia la otra como si fuese un larguísimo tema que suena de corrido. Mi primera entrada a esta banda y lejos uno de sus discos más accesibles ahora que revisé su discografía.

5.- Hinds – Leave Me Alone

Este disco no tiene ningún derecho a ser tan divertido. Las españolas de Hinds se presentan en este trabajo como un grupo de ebrias desenfrenadas gritandole a un micrófono que a ratos bordea lo odioso, pero aún así logran sacar la mejor parte de lo divertido que surge de guitarrear y grabar todo en lo-fi. Me hace sentir como una de las mejores.

Charlie Vásquez:

1.- The Body – No One Deserves Happiness

El metal es un género que lucha constantemente por reinventarse, topándose con hordas de bandas que siguen copiando los mismos riffs hace más de 30 años. Extrañamente, uno de los discos que más barreras pareció romper dentro del género, lo hizo de una manera bastante simple, casi minimalista. Voces limpias, corales, con gritos estremecedores, guitarras gruesas, synths y una drum machine adornan uno de los discos más esenciales del 2016.

2.- 2814 – Rain Temple

HKE y t e l e p a t h lanzan su tercer disco y segundo bajo Dream Catalogue. Este álbum plagado de sonidos oníricos, samples, repeticiones y loops que nos recuerdan la labor de Tim Hecker y William Basinsk, termina siendo el trabajo más ambicioso del dúo, logrando superar incluso a varios otros de los artistas mencionados (cosa para nada menor).

3.- Foodman – Ez Minzoku

Uno de los discos más extraños que salió en el año tenía que venir de Japón, país de innovadores. Samples alterados a más no poder, sonidos corrugados, beats plásticos, voces de una realidad virtual extraña. Es casi como si nuestros oídos se enredaran. A primera escucha, un disco que pareciese haber pasado por una licuadora, pero que funciona como una unidad de un futuro cyber pop extraño.

4.- Ty Segall – Emotional Mugger

Volver a hacer el rock algo interesante es un logro más que destacable. Un fuzz que suena casi como un sintetizador plaga a este disco, lleno de melodías que evitan las tendencias rockeras más manoseadas. Las teclas, la distorsión, las voces en coro electrónico, el uso del ruido y de pequeños detalles experimentales hacen que este sea uno de los mejores discos de Ty, que en su última entrega dejó mucho que desear.

5.- Genocide Organ – :Obituray Of The Americas:

Muchos de los lanzamientos contemporáneos noise que hemos podido escuchar no han sido más que una repetición y una fetichización estética. Por suerte, esta banda Alemana ha sabido reconfigurar, desde hace tiempo, ese atractivo del ruido. Este lanzamiento está lleno de referencias a guerras en Latinoamérica, procesamiento vía enormes cantidades de distorsión y ritmos repetitivos que parecieran embestirnos.

Roberto Benavente

1.-Cliff Martinez – The Neon Demon

¿Es raro que un OST figure en una lista de lo mejor del 2016?

Cuando se trata de Cliff Martinez, la respuesta a esa pregunta es: no. El eterno colaborador de Nicolas Winding Refn fue capaz de crear composiciones que evocan el imaginario del realizador y en esos términos es complejo hablar de esta obra como algo aislado, ya que funciona tan bien la amalgama entre imágenes/música que parecen ser uno. Pero pese a esto, separando la música como un elemento aparte, el trabajo sobresale, demostrando el poder comunicativo que posee lo realizado por Martinez, además cada nota de este soundtrack desata una corriente que echa a correr la imaginación, creando hermosas, pero peligrosas imágenes que al mismo tiempo abrazan un misterio oscuro que tema a tema se construye de forma escalofriante y atractiva.

2.-Mndsgn – Body Wash

Ringgo Ancheta, más conocido como Mind Design,, tomó el DeLorean y volvió en el tiempo para rescatar el olvidado cassete player o Walkman para así explorar de cerca el sonido característico de los ’80 y su estética VHS. A lo largo de 16 canciones, que se mueven entre el Funk y R&B, empezamos un recorrido nostálgico que pasa por pasajes pegadizos que se te graban de forma inconsciente, sumando incluso algo de sicodelia a la mezcla. Por algunos instantes la música prácticamente captura lo que fue de esa época y el neón, evocando la iconografía de una década que muchos no vivimos, pero que conocemos gracias a un sinfín de producciones audiovisuales que hasta el día de hoy se mantiene vigentes. Pero más allá de lo “catchy”, o el llamado a la nostalgia y las influencias de una década ya pasada, es necesario reconocer la capacidad creativa del beatmaker que incluso se arriesga a prestar su voz.

3.-Oathbreaker – Rheia

Durante los últimos años hemos sido testigos de un movimientos de bandas que han construido su camino cuestionando, incluso rompiendo los márgenes establecidos de lo que es el Black Metal como género primitivo, creando sonidos que le inyectan novedad a un estilo que también se encuentra marcado por su historia y su construcción visual. Esta corriente o búsqueda del ir más allá en un género bien definido, no es ajeno para Oathbreaker, banda que en 2013 ya mostró su capacidad creativa con un gran disco. Pasado 3 años, la banda sigue con la idea de expandir los límites, pero contrario a lo hecho antes, ahora se juega más con la construcción de atmósferas tranquilas, melancólicas en busca de crear algo más teatral o incluso trágico. De todas formas, se mantiene el pulso potente y acelerado gracias al crecimiento de las canciones, cambios en los que la voz de Caro Tanghe se luce de forma notable.

 4.- Moses Sumney – Lamentations

 

Con apenas 19 minutos, las calmadas melodías de esta obra establecen un ambiente que te absorbe de principio a fin. Invitando en sus filas a colaboradores como Thundercat, Tosin Abasi (Animals As Leaders) e Ian Chang (Son Lux), Sumney, cantante y compositor, entrega un EP apaciguador, pero inteligente en su inventiva. Explorando los caminos de lo que se puede denominar como Neo-Soul, se le da un giro más experimental al acompañamiento que recibe la voz, elemento que se rescata del Soul como parte vital de la interpretación. Con un tono profundo, pero también delicado, la voz de Moses es lejos lo más destacable, ya que recorre poco a poco los pasajes que construye lo instrumental, creando capas, dentro de las cuales el mismo cantante pasa a ser un instrumento más. Sin embargo, también tienen espacio las creaciones que tienden a la parte más “neo” dentro del estilo.

5.-Cult Of Luna & Julie Christmas – Mariner

 

Dentro del llamado post-metal, Cult Of Luna se ha transformado en una de las bandas insignes del género y es que su sonido, a ratos potente o caótico, también te lleva por pasajes de tranquilidad atrapantes e hipnóticos, aunque en realidad lo que hace es mucho más que esto. Luego de 3 años de ausencia, la banda decidió lanzar el sucesor de “Vertikal”, pero esta vez el nuevo álbum no sería cualquier cosa, sino un trabajo colaborativo entre el sexteto de Umeå y la vocalista Julie Christmas. El resultado de este trabajo, quedó plasmado 5 temas demoledores que toman la esencia de COL, pero desafiando los límites y es que la voz de Julie pasa a ser un instrumento más, alimentando la construcción de cada canción, creando un juego entre voces tan poderoso como el peso de las guitarras. Y es que además la vocalista goza de un espectro bien amplio a la hora de interpretar. Ojo, ahí con la canción “The Wreck Of S.S. Needle”.

Josué Navarrete

1.- GONJASUFI – CALLUS

Si hablamos de oscuridad y psicodelia, este disco llega a uno de los puntos más álgidos del 2016. La obra de Sumach Ecks es un ente extraño y tenso, que escupe letras impregnadas en molestia y negatividad, acompañadas de una instrumentalización hip hop descendiente de la escuela Flying Lotus y una no menor participación del ex The Cure, Pearl Thompson, en las presentes guitarras, las cuales forman una callosidad lo-fi desordenada, ruidosa y cambiante. Acá, el rapero más extraño de California deja una parte de sí mismo, la más darks, y resulta curioso que sea de estas características, tomando en cuenta que él es instructor de yoga.

2.- NICOLAS JAAR – SIRENS

 

Si soy sincero, este disco es muy denso para abordarlo de manera completa en unas pequeñas líneas, y ese es el atributo que mejor utiliza Jaar en el disco: 41 minutos de sinceridad, mostrando el lado político e intimista del músico, como sus apreciaciones sobre la actualidad del mundo, o grabaciones de él y su padre conversando mientras aún era un niño. Además, la eclecticidad de estilos musicales utilizados y combinados denota la carencia de límites que se impone Jaar al crear música. Ah, y difícil dejar sin mención la canción ‘No’, que es una canción reggaetón abstracta que habla del imborrable legado de la dictadura militar en el chile de hoy, que pese al plebiscito y el rechazo generalizado, ‘ya dijimos no, pero el sí está en todo’. ¿Lo mejor de todo? se desenvuelve de una manera onírica y progresiva, siendo llevadero, pero difícil de entender a la vez. Es de esos discos que hay que escuchar con total atención, y vaya que hace méritos.

3.- GOLD PANDA – GOOD LUCK AND DO YOUR BEST

¿Qué mejor que una canción bailable e introspectiva al mismo tiempo? Pues, básicamente un disco dedicado de lleno a ello. No caeré en el tópico de invitarte a escucharlo bajo *inserte aquí* circunstancia empaquetada, porque este disco resulta ser muy misceláneo: encaja al caminar por la calle de día o noche, sentado haciendo cosas terrenales, en una fiesta, en tu pieza, solo, o con alguien… Uno que apaña cuando le extienden una invitación. La influencia nipona en las composiciones junto con rítmicas IDM aplicadas tanto al Hip Hop como al Deep House, son los principales elementos de la fórmula que aplicó Gold Panda para retratar en forma sonora sus estadías en Japón a lo largo del 2014: de ahí el sonido urbano, vivencial, y muy nostálgico por lo demás. De hecho, el nombre del disco viene de las últimas palabras que le recitó un taxista, que quizás de qué lugar a otro llevó a uno de mis artistas favoritos de la última década.

4.- JESSY LANZA – OH NO

 

Hyperdub se las mandó este año, expandiendo su catálogo de manera magistral, y un gran artífice de ello fue la segunda placa de la canadiense. Jessy vendría siendo una especie de mini Kanye West, utilizando creativamente diversos nichos de la electrónica, tanto de vanguardia, como el footwork o el post-dubstep, o clásicos, como el synth pop o el acid house, complementándose con la aguda voz de Jessy para un gran dúo dinámico y coreable. En definitiva: una pizca del pop futurista que encajaría en cualquier club repleto de gente que desea pasarla bien bajo la noche. Aprende, Alex Anwandter.

5.- GAIKA – SPAGHETTO

 

El rap británico está renovando caras, y una de las figuras prominentes que más acaparó atención este año fue Gaika. Ya sea por su discurso personal, social y crítico sobre el bajo Londres que está conformado por población mayoritariamente inmigrante que se desenvuelve entre violencia y pobreza, o la gala de influencias latinas y africanas vestidas con una intención gótica y distópica, estas lúdicas ‘cartas de amor a la humanidad’ (como él mismo comenta) van mutando, en lo sensitivo, desde la crudeza y el romanticismo, hasta la impotencia y el pesimismo, pero en cuanto a la sonoridad sintética, se pasea por lo industrial, el dancehall, el grime y el R&B. El sucesor del gran mixtape ‘SECURITY’ y el debut en Warp del residente de Brixton vendría siendo un cartel de ‘mirenme’: un indicativo que merece atención, porque viene a decirnos que vendrán cosas aún más grandes.

Diego Herrera

1.-Run The Jewels – Run The Jewels 3

Después de dos discos con diferentes y marcadas personalidades,  llegamos al posiblemente más maduro lanzamiento que nos han entregado El-P y Killer Mike. Con una producción más instrospectiva y reflexiva, pero que no deja de acechar y agredir, el mensaje político de Run The Jewels toma sus vetas más extremas en el volumen 3 de esta saga musical. Caricaturísticamente violento, cómico, grotesco, bello y con invitados de primer nivel, RTJ despidieron el año.

2.-Skepta – Konnichiwa

El álbum que trajo de vuelta el grime al resto del mundo es lo que nos entregó Skepta con Konnichiwa, un disco que trata de hacer una fotocaptura de la cultura grime británica, y la hace extendible a una audiencia de nivel mundial con una producción auténticamente británica a pesar de las influencias trap y sureñas de los Estados Unidos. Tan bien compuesto, autoconsciente y concebido, que le arrebató el Mercury Prize a Bowie y Radiohead, hecho que sirve para poder dimensionar el poderío que Skepta amasa hoy por hoy con su último lanzamiento.

3.- Logan Takahashi – NoGeo

Alejándose un poco del pop que lo acecha desde su pasado en Teengirl Fantasy, Logan Takahashi se lanza de cabeza en un sonido propiamente ambiental pero que se hace difícil perderle la pista, porque siempre aparece y reaparece, en sus beats minimalistas e influenciados por PC Music, y que saca a relucir su obscura simplicidad.

4.- Anohni – Hopelessness

Si existe un disco lanzado el 2016 que abraza la ternura y el amor al prójimo, ese es Hopelessness. En éste, Anohni realiza un grito descarnado y lleno de rabia, pero que nace desde el cariño, la apertura y la comprensión, con una voz tan potente pero que irradia tanta calma y serenidad que se hace casi sobrenatural. Un álbum producido en colaboración con dos gigantes de la industria (Oneohtrix Point Never y Hudson Mohawke) y que, a su vez, carga su mensaje de política en pos de los desprotegidos y marginados de este mundo.

5.- Blank Banshee – MEGA

El hijo pródigo del vaporwave y pionero del vaportrap rompió su silencio de 4 años para llegar con un sonido completamente depurado y alejándose de sus anteriores trabas y lugares comunes, pero sin perder sus sellos personales, como, por ejemplo, su poco ortodoxa metodología de sampleo, su extrema compresión (haciendo que tus parlantes parezcan pelotas de basket) y, por supuesto, su tremenda capacidad compositiva, la que en este disco toma sus vetas más melódicas hasta ahora. Un relato cohesivo que articula, probablemente, el trabajo menos robótico y más emotivo del productor canadiense.

Darlyn González

1.- Aurora – All my demons greeting me as a friend

 

Una voz hipnotizante. Canciones con letras llenas de hermosas metáforas que constituyen el universo de Aurora, del que ya nos venía adelantando un poco, pero que en el disco toma forma más pop, pero manteniendo la sinceridad de la artista. Un disco poderoso de principio a fin.

2.- Pj Harvey – The hope six demolition project

 

Un disco político, lleno de imágenes con anécdotas vividas por la propia Pj en sus tres viajes que dieron vida a este proyecto y una fuerte crítica social. Un disco valiente por los temas que toca, con un sonido oscuro acompañado de voces masculinas y saxos que se suman al característico guitarreo y voz de Pj Harvey.

3.- Frankie Cosmos – Next things

Acordes simples que ponen la música al servicio de la palabra, con una voz que no se atrever a ser alzada, pero que interpretan un universo personal muy profundo casi sin el uso de metáforas, lleno de expresiones de lo cotidiano, la timidez, el amor, y el desamor.

4.- Modern Baseball – Holy Ghost

 

 

Un disco que comienza dulce y meloso con una guitarra acústica, pero que de apoco nos va envolviendo con una guitarra eléctrica hasta explotar, componiendo el sentido agridulce que suele acompañar a la banda, que esta vez se presentó con un sonido más maduro y con letras más introspectivas, sin perder el sonido post punk original.

5.- Garbage – Strange little birds

 

Una obra con cada sonido meticulosamente situado e industrial, mezclado con la enérgica voz de Shirley Manson. Posee cambios de estructuras que van desde canciones pegadizas hasta piezas más introspectivas y oscuras, llenas de sintetizadores y distorsiones que no llegan a saturar.

Cristian Poblete

1. Frank Ocean – Blonde

Emotivo, sincero y potente. Esta nueva etapa de Frank Ocean, tras resolver sus tormentos frente a sus fantasmas y principalmente hacia su homosexualidad , nos muestra cómo enfrentar lo que se viene y poder desenredar las nuevas circunstancias.

El r&B se vuelve a inventar en su apellido, con beats más de bedroom producers, un poco cargados hacia lo slow, lo espeso, e inclusive, hasta lo más orgánico.

2. Childish Gambino – Awaken, My Love

Nadie daba un peso por Donald Glover hace 5 años atrás. Su nivel de superación como rapper, o más bien, como artista, llegó a límites  impensados. Awaken es una reinvención del sonido Funkadelic, llevándolo a un nivel futurista y espacial.

Cuando todos le dimos track a Redbone, quedamos locos. Incluso, hasta el mismo George Clinton lo felicito.

3. Kanye West – The Life of Pablo

Se le acusa de un álbum desordenado, disperso, inquieto y bien nervioso. The Life of Pablo se tranza como un Grandes Éxitos del ego-rapper, pudiendo palpar vibra en sus tracks, desde el College Dropout hasta el Yeezus.

Hay ruido, experimentación, desgarro, dance y mucho streetsound en este compilatorio, que nuevamente dividió las aguas entre sus fans.

¿Será cada álbum el mejor?

4. Kaytranada – 99.9%

Heredero del boom bap de Madlib y J Dilla, el canadiense Kay, ha sabido unir su mixtura por el r&B de los 90’s, el hip house y el funk ochentero, mezclando todo ese resultado en este ecléctico álbum. El trabajo desde sus alters Kaytratodo y Kaytratodo dio el fruto en el debut.

Hay dureza, groovy y mucho golpe en la cabeza.

5. Chance The Rapper – Coloring Book 

El chico eterno del debut. El latido emocional con el que siempre Chance desenvuelve su esencia, queda al desnudo en este nuevo álbum, donde se siente una vibra más chill y la algidez  de la intensidad góspel, muy influenciada por su participación en Ultralight Beam de The Life of Pablo. Este nuevo plato siente muy sincero, pero también muy angelical.

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