Tortuganónima – Asteral

Tortuganónima – Asteral

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Más de 5 años lleva la banda Tortuganónima tocando, ya sea en Bar 1, Rojas Magallanes o en la Sala Master. Fuera de Santiago y fuera del país. En todo tipo de espacios, con todo tipo de público y con un show que ha ido siempre evolucionando. Porque claro, no es lo mismo escuchar su disco debut homónimo del 2013 (que vino después de su split con los difuntos ¡UH!) que escucharlos en vivo, con el movimiento de la gente, con las pequeñas variaciones y detalles en la ejecución, con la distinta intención que enfrentan el tocar con diferencia al grabar. Y así han seguido, con la mente fija en lo que quieren hacer. Así es como presentaron a fin del año pasado un nuevo EP de tres canciones, Asteral, que fue el último registro que hicieron junto a su baterista original, Andrés Quezada -el cual se despidió en un emotivo show en Estudio 8874-.

Este nuevo lanzamiento nos hace enfrentarnos a canciones que ya hemos podido escuchar en vivo en lo shows de la banda. Bolbol, el track que abre, es el más cercano a lo que ya veníamos escuchando en su disco homónimo y en Parsec, del 2015. Redobles marchantes, un tremendo juego rítmico en los platos, cambios de tiempo e intenciones, mezclado con melodías cristalinas que se crean debido al gran brillo de las guitarras y las texturas que generan en conjunto. Sin duda no una mala canción para abrir, de hecho, también bastante buena para mostrársela a alguien que jamás haya escuchado a la banda. Probablemente, después de eso, esa persona quiera ir a verlos en vivo. No sería un error de su parte.

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El siguiente tema, Corrientes, resulta ser una sorpresa. Empieza con una frase de guitarra rápida, con un sonido que dentro del math-rock y el indie en el extranjero se ha llamado twinkle guitar, tan típico de bandas como Look MexicoTTNG. Y boom, entra la voz. Y no, no es un sample del señor Kokoschka ni las tortugas de mar hablándonos, es una cantante. Para este track, la banda colaboró con Mariela Espinoza, de la banda de Ecuador Munn, lo cual no resulta raro al saber que ambas bandas trabajan con el sello chileno LeRockPsicophonique. Increíblemente, a pesar de que esto es algo nuevo en el contexto de la banda, funciona perfectamente. Quizá a algunos les cueste acostumbrarse, es natural, pero con el tiempo hay que poder apreciar como la voz y las lineas melódicas que hace se organizan muy bien con la rítmica de los demás instrumentos.

La tercera y última canción del EP también cuenta con invitados especiales. Para 20 Giros Al Sol, canción que cuenta con un videoclip, el grupo invitó a una sección de vientos, compuesta por Aldo Gomez (flauta y clarinete), Juan Pablo Salvo (trompeta) y Catalina Ibarra (trombón). Los arreglos, que fueron hechos por el ex-baterista, le dan un aire fresco a la canción, que por si sola ya es bastante buena. Probablemente la que más ha prendido el ambiente en tocatas y probablemente lo más cercano que ha estado una banda que mezcla math-rock y post-rock de hacer una canción pop sin comprometer la música que hacen. Y lo digo por lo memorable de la rítmica y la melodía de la canción.

En general, aunque sean solo 3 canciones, el EP sirve como muestra suficiente del avance que ha tenido la banda desarrollando su estética sonora personal. Definitivamente han demostrado el por qué hace poco se fueron a Japón y por qué ahora se irán a México a compartir con bandas como CaspianThis Will Destroy YouMylets, entre otras. No se pone en duda que la banda está consiguiendo la exposición que se merece. Y a pesar de que uno añora esas tocatas íntimas en Rojas Magallanes, con la gente saltando, gritando, coreando las frases de las guitarras, bailando como si tuviesen espasmos, sabemos que los chicos merecen estar llenando lugares más grandes. Pero ya veremos como ira todo esto. Mantengamos las orejas abiertas.