La importancia del Fanzine en Chile

La importancia del Fanzine en Chile

Antes de la era del todo-poderoso internet, existían otras formas de crear redes de información. Secretos se pasaban susurrando entre oídos, a través del boca a boca, a través de correos o afiches que se veían corroer con el tiempo en la calle. Una de las formas de difusión predilectas de escenas independientes o grupos de personas que abogan por la autogestión es el fanzine, el cual aún se resiste a caer y quedar como un artilugio obsoleto del pasado que ahora sólo se mira con melancolía.

Es difícil rastrear el inicio del fanzine, pues significa rastrear el momento en que la contra-cultura y la impresión se cruzaron por primera vez. Se dice que tuvo su auge a fines de los 50 en Estados Unidos y en los 80 en Chile. Lo que sí se sabe con certeza es que su función se ha expandido enormemente y ha demostrado ser un elemento muy útil en función de su creador. Escenas musicales, de artes visuales, comics, poemas, fotografías y más, han tenido su lugar en el fanzine. Pero actualmente lo lógico para difundir ideas, trabajos de gente que se aprecie o valore con un pensamiento al que se adhiera, es a través de plataformas como fan pages de Facebook, blogs o páginas webs gratuitas o de bajo costo. Entonces, ¿Por qué seguir utilizando el fanzine?

La internet no se considera real, tiene censura” nos dice la feminista, autora de cómics y fanzines Supnem. Y es que plataformas como Facebook o Instagram no permiten toda la libertad que creemos. Puedes llegar a mucha gente, pero si tienes que limitar tu contenido, tu voz, lo que quieres decir, por las políticas de una red social, entonces no sirve de mucho. Por eso se prefiere el fanzine, “porque lo puedo hacer yo (DIY)”. Es importante tener un control de lo propio o el sentido de la autogestión se pierde.

En cuanto al estado de este formato en el país, piensa que “se desarrolla de forma libre, como siempre, pero más superficial que antes, como pasa con los fanzines sin contenido político”. Hay una dislocación fuerte, pues uno siempre tiene la imagen del fanzine punk autogestionado con contenido político marcado. Cree que es  “por poco compromiso político, tal vez ignorancia, al creer que los partidos SON la política y na’ que ver”. El contexto afecta pues no verás el mismo tipo de fanzine en una feria de ilustración que en una tocata en una casa ocupa. Aunque claro que hay situaciones donde publicaciones que hablan de la disidencia sexual, de plantas o que simplemente recolectan ilustraciones, conviven.

Para intentar tener una perspectiva más amplia del tema también conversamos con Camilo Jerez, originario de Osorno y fue parte de Abrazo Ediciones. “Creo que el fanzine entrega un mensaje potente relacionado a la autonomía, la no dependencia al momento de publicar. Nace como una crítica y solución. Siento que hay mucha gente que por distintas razones, no accede a publicar en medios masivos tales como libros y revistas. Poetas, escritoras, ilustradoras, fotógrafas, etc optan y ven en el fanzine una manera de mostrar lo que quieren, lo que hacen. El fanzine es un formato honesto, generalmente sin edición ni censura. Por tanto, entrega una libertad condicionada a las aspiraciones e intereses de quien lo realiza, y esto hace que podamos ver y nutrirnos de una gran variedad de distintos formatos y visiones, acceder a ellos de forma gratuita, pagada, mediante intercambios, etc.

Para finalizar, agrega que “como formato, desde que apareció en Chile, ha tenido un nicho firme. Siempre en el punk, por ejemplo, se están publicando fanzines, con material contra-informativo, ligado a temas de interés para ese circuito. Bandas, acciones, etc. También dentro de los fanáticos de ciertas cosas, como de animé o seguidores de algunas corrientes literarias, escribiendo sobre autores y obras”. Por lo que su vigencia y relevancia, cada vez más importante gracias a distintas ferias y al mismo internet, no se puede negar. Y si tienes duda, siempre puedes leer uno tú mismo. Un gran plus es que suelen ser bastante baratos o son de libre distribución. No te quedes con las ganas.