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Camino a Cohete Lunar, parte I: Selección de postulantes

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Cohete Lunar es una feria y festival que lleva dos años haciéndose, ganándose un espacio bien merecido a una velocidad feroz. Su constancia es increíble y su energía inagotable, esto es algo que el público puede ver al asistir y no tan solo con su presencia en redes. Quizá pueda parecer una exageración, pero pocos equipos donde el motor principal son tan solo dos personas funcionan de una forma tan activa ¡Más aún con eventos gratuitos! Músicos, ilustradores, editoriales y diferentes artesanos han confiado en lo que significa el nombre de “Cohete Lunar”, más que una simple marca, y han encontrado un espacio donde pueden exhibir lo que hacen y compartir con una gran cantidad de mentes creativas. Claro está que todo esto no se hace sin un poco de esfuerzo.

Fui a la casa de Tomás, donde me encontraría con él y Sofía, para hablar un poco, pues ya se encuentran en el proceso de materializar su nuevo proyecto: el Festival Navideño Cohete Lunar, que se realizará los días sábado 17 y domingo 18 de diciembre. Este sería el décimo evento realizado por ellos, el cual contará con talleres, música en vivo, charlas, comida y un sinfín de expositores. Una gran cantidad de personas, sin contar al público, terminan siendo parte de todo esto. Y eso es lo que disfrutan, pues quieren crear redes de artistas. Quieren que músicos y creadores de todo tipo compartan lo que crean entre ellos, y entre el público, que el día de mañana puede dejar de serlo para exponer ahí en algún otro evento. Pero ¿cómo logran manejar todo esto entre ellos dos, sin morir en el intento?

En el caso de las veces que se han realizado en la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la UDP –la mayoría-, deben gestionar todo con las autoridades correspondientes, para definir horarios, espacios, deberes, entre toda una serie de cosas que se incluyen en los protocolos cuando uno habla con una entidad grande. Lo que pensaría uno como lo más latero, es solo una pequeñez con lo que viene después: seleccionar entre la gran cantidad de postulantes a participar en la feria. Y digo gran porque pude ver los archivos de Excel con bandas y distintos expositores organizados, que a mí lograron marearme. No vi la bandeja de entrada de la página, pero me la imagino perfectamente.

“Lo más complicado es tener que dejar fuera expositores que nos gustan personalmente o son amigos, para tener más amplitud de estilos o dar oportunidades a gente nueva o que no tiene mucho espacio en ferias” dice Tomás al referirse al proceso de selección. “El criterio es pensando en los expositores, que no se incline todo el evento en un estilo o una línea”, pues la variedad es parte de la marca. Estilos orientales y occidentales, lo oriental y lo moderno, el sticker, los fanzines y el papel simple conviven en armonía, porque el espacio y la curadoría le dan una lógica a todo. Con los ojos se puede seguir la línea invisible que lo envuelve. Y para que todo esto funcione, sobre todo teniendo en cuenta las limitaciones del espacio físico, necesariamente hay que dejar a gente afuera, y no siempre debido a sus habilidades.

Algo que complica la situación es “que no muestren lo que hacen en físico”. Para ellos “ese es un punto clave, porque es difícil hacer una selección on-line para llegar a algo tangible”. Porque claro, algo que compartimos harto es la necesidad de reivindicar lo presencial, lo directo, que las cosas sean lo menos mediadas posible, y para ello, por irónico que parezca, hay que pasar por una serie de procesos. Aunque a veces hay problemas por otras situaciones, por gente que tiene actitudes que chocan con la visión que tienen. Les ha tocado enfrentarse con gente que tiene una actitud que pasa a llevar a los demás, incluso hay personas que les han dicho “quiero estar sentada con alguien de mi altura”. Y aún queda trabajo por hacer… [continúa en la parte II]

Charlie Vásquez

Producción musical // Colecciono cosas // A veces toco en bandas