Loud @ WCG 2011 PARTE II

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La segunda jornada del World Cyber Games prometía ser un día mucho más dinámico y lleno de sorpresas que el primero. Cumplió y falló en varios aspectos. No todo puede ser perfecto, pero dentro de lo que fue estuvo lejos de ser terrible. Trataremos de analizar de manera objetiva – Cosa imposible – los diverso factores que se repitieron del primer día del evento y los que se hicieron presentes ese domingo dedicado a los gammers.

La patraña del Freeplay

El día 13 fuimos víctima de las largas filas para poder jugar cualquiera de los muchos videojuegos que estaban en free play. Estuvimos desde temprano en el espacio riesco para tratar de evitar las filas y descubrimos que, al igual que el día 13, la espera para la zona arcade – Gentilmente facilitada por entretenimientos Diana – era eterna. A eso se le suma el hecho que no había un riguroso control de la gente que ocupaba los juegos y ver avanzar la fila era como encontrarse una Kem Xtreme en el desierto de Atacama. No importó y tras saltarnos la fila – Las virtudes de la prensa titular – entramos a la sección “retro” del evento.

Los juegos que estaban ahí eran un conglomerado de épocas y estilos; de entrada te pillabas con el Guitar Hero Arcade cuyo público fluctuaba entre los seis a siete guitarreros. Aportando a los juegos añejos estaba el clásico Space invaders y el moon patrol en una misma consola. Además el clásico Ms. Pacman / Galaga y por último un ícono retro de las carreras: Super Speed Race de Taito. Jugar a cualquiera de estos últimos era bastante fácil ya que los jugadores se cabreaban luego después de un par de muertes y soltaban la máquina bastante rápido. No así con los juegos de pelea los cuales pasaban llenos y tenían una fila considerable. Sacando la cara por la saga Mortal Kombat estaba el tremendo MK3 Ultimate Arcade Edition y el MK4. De este último no faltaba el mala onda que trataba de pasarselo en single player y nos dejaba a todos mirando como lo papeaban. Pero esos no eran los únicos juegos de combos, también podíamos disfrutar del clásico Tekken-Tag y el King of Fighters ’98. Ambos tenían filas decentes y los jugadores, tras perder, pasaban la máquina de inmediato. No pasó lo mismo con el Street Fighter II Arcade y el entrañable Marvel Vs Capcom 2, cuyos jugadores se ensañaron y tuvimos que esperar mucho rato antes de poder jugarnos una pelea.

Pero sin duda el juego que más fila tenía y por consecuencia el que más costaba jugar era en el memorable House of Death 1, el único shooter de la zona arcade. Un grupo enorme de jugadores dominó la máquina y, en pos del tiempo, no pudimos disfrutar de este gran título; ni siquiera pudimos saber si terminaron el juego o no porque morían a cada rato.

Otros títulos que habían era el juego de Fast and Furious que se podía jugar de 2 players. El clásico de SEGA, Virtual Tennis y representando a los flipers estaba el juego temático de Rocky, uno de Kiss, otro del Señor de los anillos y uno llamado Cover Girl que pasó casi todo el evento vacío. Los juegos de baile no se hicieron presentes en la zona arcade y personalmente creo que fue mejor, si no la fila para entrar al submundo de las fichas ahí si que no hubiera avanzado nunca.

Gracias a Odín la zona arcade no era la única opción que teníamos los gammers para perder nuestro tiempo y en ambos costados del recinto fueron habilitadas consolas arcade con el Street Fighter IV en modo Freeplay. Dichas máquinas estaban conectadas a pantallas gigantes elevadas que dejaban al descubierto la humillación que se siente ser derrotado por un programmer. Cuando nos pusimos en la fila para echarnos unas peleas tuvimos suerte ya que no habían muchos interesados en el SFIV. La fila avanzaba rápido porque ambos jugadores, ganador y perdedor, pasaban el “player” cuando se acababa el combate y en general se respiraba un buen ambiente en la zona que dominaba el juego de Capcom. Pasaron las doce y la fila se hizo enorme y los jugadores empezaron a usar la técnica del “Le estoy guardando el lado a un amigo” para poder jugar una pelea tras otra. Lo ideal era apenas entrar al recinto irse de inmediato a la zona de las pantallas y así poder mandarse unas dos o tres peleas antes que la fila se volviera monumental.

Y también estaban las zonas coliseo freeplay, hileras de mesas con Xbox 360 y pantallas de 20’’ pulgadas en las cuales, tras hacer una fila de casi cuarenta minutos, podías jugar Halo Reach, Duke Nukem Forever, Dirt3, CoD: Black Ops, Mortal Kombat 9, Portal 2 o Street Fighter IV, por nombrar algunos títulos. Dichos coliseo freeplay estaban distribuídos en tres lugares del recinto y supuestamente se podía jugar veinte minutos; mentira, los cronometramos y alcanzamos a jugar apenas once minutos hasta que llegó un compadre del Staff y nos dijo “Controles arriba, por favor”. Obviamente Loud.cl dejó la bara alta y lideró la partida free for all de Black Ops a punta de headshots y kills con cuchillo, pero hubiera sido bueno no tener que hacer una fila tan larga para poder repetir la partida o haber disfrutado otros juegos del coliseo.

Otra zona free play eran los stand de Kinect, la innovación en control mal aprovechada de microsoft que se podía disfrutar en dos sectores distintos del recinto. Ahí no jugamos a nada, ya que solo había un juego de Boxeo y el Dance central para aquellos que quisieran mover los huesos al ritmo de Lady Gaga y Disco Fever, ideal para jotear minas y reirse de los weones tiesos.

La gracia de Nvidia

La compañía de tarjetas gráficas Nvidia tenía preparado un pequeño Iglú donde, tras hacer una pequeña fila, podías enfrentarte cara a cara con la nueva propuesta en gráficas: La Geforce 3D Vision Ready. Tres pantallas y un sistema de sonido envolvente te daban la bienvenida al pequeño stand y, armado con los lentes 3D, veías una cinemática y te enfrentabas cara a cara con la nueva experiencia en videojuegos. Si; muy bonito, pero en mi opinión personal y siendo consecuente con la aversión que siento por el formato 3D me hubiera gustado ver la grosa tarjeta en un gameplay más que en un video. Todo se ve bien en las cinemáticas pero a la hora de jugar la historia a demostrado que algunas compañías suelen vendernos la pomada. Aún así, no puedo negar que el video se veía increíble aunque el 3D era un poco plano comparándolo con el que vemos en el cine. En fin, la experiencia Nvidia era pintoresca, habrá que sentirla de lleno cuando se pueda tomar un control y disfrutar del 3D en justa regla gammer: jugando.

¿Y para el bajón?

Muy cerca de la zona arcade estaban los stand de comida cuyos precios no dejaron indiferente a nadie: Una pizza individual – Del telepizza, caballero – salía 2.500 pesos, un completo con palta, sin tomate y salsas a elección salía 1.500 pesos, una bebida en lata una luca y una hamburguesa de carne salía 1.600 pesos ¿Y dónde está el menú light? Me dirá usté, señor gammer que conserva la línea, pues no lo había. Pero bueno ¿Quién quiere comer cuando se va a un evento de videojuegos? Haberlo pensado antes, comer en la casa y salvar los billetes por si alguna oferta de los stand de Microsoft y Almacenes París, los cuales tenían ofertas de evento, llamaban la atención.

¡Y las finales!

El plato fuerte del día 14 fueron sin duda las finales de los distintos videojuegos que estaban en competencia: Starcraft 2, Counter Strike, Quake Live, Gears of War 2, League of Legends, Fifa 2011, Asphalt 6, Dirt 3 y Dance Central. Todas las partidas fueron debidamente bien avisadas y acompañadas de entrevistas con algunos jugadores y clanes de los distintos títulos que se jugaban los pasajes para Corea y el estandarte de representar a Chile en el país oriental. Uno tenía dos maneras de disfrutar las finales; podías pararte cerca del coliseo donde se disputaban y ver insitu como los jugadores se sacaban los ojos – Si eres bajo, claramente estabas un poco fregado – o acercarte a las pantallas gigantes que estaban distribuídas por todo el recinto y ver las partidas ahí en grande. Si bien la acústica del recinto no ayudó mucho en la amplificación del sonido, todas las partidas se podían disfrutar sin problemas y mucha gente se apasionó con los partidos finales de Fifa, como si el espacio riesco se hubiera convertido en un bar mundialero donde en vez de chelas y chorrillanas habían consolas, lentes ópticos y un espíritu gammer generalizado. Nada que decir sobre los jugadores, quedó en manifiesto que existe un buen nivel nuestras tierras y puede, si los coreanos nos tienen clemencia, que Chile deje su estampa en el espectro gammer mundial.

Síntesis pelao, síntesis

Resumiendo la WCG chilena tuvo sus puntos fuertes, destacando la diversidad de juegos que se podían disfrutar, los nuevos equipos que Microsoft presentó, las finales y las minas. No podemos dejar de lado tampoco las largas finales que uno tenía que bancarse para poder jugar y lo poco que podía jugarse en los freeplay en contraposición del monopolio que se formó en torno a las máquinas favoritas de Arcade, como el ya mencionado House of the Dead. Aún así, el evento terminó con grandes luces y dejó de manifiesto que en nuestra patria existe un espíritu gammer poderoso y multitudinario. Se podía ver gente de todas las edades, desde parejas adolescentes hasta padres de familia cuarentones con niños. Ese fue el mejor sabor que me dejó en la boca este evento, el universo gammer chileno se está expandiendo más allá del hermético nicho donde estuvo encerrado tanto tiempo y, si Odín y la república galáctica lo quieren, siento que estamos a dos pasos y medio de decir que Chile se ha vuelto una nación gammer. Esperemos que así sea y la recta provincia nos ampare en pos de que nuestras fichas del fliper no se acaben y podamos seguir respirando videojuegos por muchos años más.-