Mi primera vez…con Mr. Bungle

Mi primera vez…con Mr. Bungle

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Una confesión del Profesor Rayado

Hasta antes de conocer a Mr Bungle, era puro metal. Era de esos tipos insoportables que no toleraban otra música que no fuera sucedáneo del hard rock y el heavy. Si bien tuve mi tiempo cuando era más chico escuchando Los Prisioneros y The Beatles, para cuando tenía 17 años era un verdadero adorador del “tucatuca”.

A pesar de ello, era inquieto por escuchar cosas “nuevas”. Así que pasaba horas navegando en los foros de algunas páginas de música, que eran como las redes sociales en ese entonces. Así fue como por casualidad encontré un cover de Chancho en Piedra a “My ass is on fire” del disco homónimo de Mr Bungle. Aunque los gritos de Lalo Ibeas sonaban terrible, la instrumentalización me llamó la atención. Era funk, pero tocada de una manera muy bizarra. Era agresivo en ciertas partes, pero al mismo tiempo lúdico. ¿En verdad era así la canción o los marranos hicieron un experimento?

Fue ahí cuando, sin pensarlo dos veces, busqué la canción original. No podía creer lo que estaba escuchando. Me daba hasta un poco de miedo al apreciar lo única que era ésta banda.

Claramente después busqué (y descargué) el disco. Me cambió la cabeza. Esa extraña combinación de metal, ska, funk y hasta música circense me abrió los sentidos y especialmente las ganas de escuchar todos los estilos de música. Ahora estaba todo permitido. Me encantaba, además, la insolencia de la banda en su puesta en escena (usaban máscaras antes que Slipknot lo hiciera popular) y hasta en el utilizar sonidos de películas cochinas para la canción “Girls of Porn”. El videoclip de “Quote Unquote” (la cual originalmente se llama Travolta) hasta el día de hoy me parece increíblemente aterrador. Una verdadera pesadilla a lo Stephen King.

Esa sensación de que estaba frente algo totalmente rompedor era fascinante. De ahí no paré en ser el buscador incesante de música que soy ahora. Y por lo que sé, a muchos les ha pasado. Es lo mágico de esta banda, es una invitación a ser parte del delirio y libertinaje auditivo. Después de caer en la locura en la que Mr Bungle te provoca, sólo queda quitarnos las máscaras de la intolerancia y disfrutar la música en su integridad sin tapujos ni mitos. Esa filosofía la aprendí de ellos y lo comparto a la mayor cantidad de personas posible.

Oye, ¿y cuándo fue tu primera vez?