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Festival Huracán: Experiencias inolvidables

Después de la realización de una exitosa fecha el 9 de abril, con varias bandas y expositores, el Festival Huracán se preparaba para una nueva y potente fecha, esta vez con la banda argentina Tobogán Andaluz como invitados especiales. El Espacio San Diego se llenaría una vez más de diverso público, listos para descubrir lo que en esa oportunidad se avecinaba.

Cerca de las 16:00 hrs empezaba la primera banda, Siempre Llueve Al Atardecer, ya con todos los puestos instalados en el patio de El Espacio y la gente moviéndose. Con dos singles en su Bandcamp y un gran número de tocatas bajo el brazo, eran buenos candidatos para abrir la jornada. El grupo tocó varios de sus temas de siempre, como 7 y En Silencio Nos Juntamos, además de otros nuevos que habían estrenado hace poco en Bar 1. El bajo marcado, la guitarra en estéreo total; la fuerza y ritmo de las baterías se tomaron el escenario completamente, recibiendo al público que había llegado temprano. Tan amables y potentes como siempre, fue una buena forma de empezar.

Se aprontaba Paracaidistas para liberar energías como siempre. El show fue preciso, pero no tan bueno como el que dieron la semana pasada en Campo Magnético de CFT. De todas formas, no es como si hubiesen tenido una mala respuesta por parte del público. Las canciones nuevas y las canciones de siempre lograron mover cuerpos esa tarde, mezclando la fuerza del pop y del punki, calentando para lo que se venía más rato.

Columpios Al Suelo mostró el lado más ensordecedor de la jornada, con baterías que no paraban. Golpes que se repetían constantemente, marcando un ritmo que se negaba a ceder. La voz y la guitarra se entrelazaron y fue el bajo el que más presencia tuvo junto a la batería. El set fue un movimiento constante, musicalmente, pero con todo en su lugar y tan rápido como empezaron, terminaron.

Pasado unos minutos, era momento de que Medio Hermano se hiciera escuchar en San Diego y el trío se veía totalmente listo. La banda presentó sus canciones de forma enérgica, mostrando lo que habían sacado en su primer EP y parte de lo que será su próximo lanzamiento que ya está en trabajo. Las dulces melodías de Bajo el mismo cielo y la inocencia de Ventana al futuro nos mostraban en esencia las caras de la banda y su propuesta. La evolución de la banda por medio de los distintos shows en los que han tocado se nota, mostrándose actualmente de una manera bastante sólida.

Ya habiendo tocado más de la mitad de las bandas, el festival no podía hacer más que avanzar. El Cómodo Silencio De Los Que Hablan Poco estaba parado en el escenario y a este punto el público ya había incrementado en número. La banda tocó un par de canciones que aún no han sido lanzadas, además de un tema de Mono Azul, proyecto solista del guitarrista, y de Let It Happen, del último disco de Tame Impala, con la guitarra marcando la melodía (y con la letra puesta en el micrófono). Como no podía ser de otra forma, la banda cerró con Tiempos bajo el sol, canción que en YouTube ya tiene más de 14.000 reproducciones y que todos corearon a pulmón abierto.

Acercándose la hora del show de los argentinos más y más, la tensión se sentía en el aire. La última banda antes de ellos eran los Niños Del Cerro, que han tenido un muy buen pasar por la escena musical y que pronto estarán tocando junto a José González en el Teatro La Cúpula. La banda partió con Las Palmeras, canción que logró reunir a una gran cantidad de gente y que hizo que estuvieran todos atentos hasta el final. Las voces no dejaron de sonar en ningún momento, varios nos encontramos al frente cantando, disfrutando. La experiencia fue tan natural como en cada uno de sus shows, con una ejecución precisa de los instrumentos, pero nunca forzada. Siempre es un gusto poder ver a los Niños Del Cerro en vivo y espero poder verlos crecer aún más.

Era la hora, teníamos frente a nosotros a Tobogán Andaluz, directos desde Buenos Aires, Argentina. La bienvenida fue cálida y las energías se sintieron fuertemente apenas sonó la primera nota de Siempre sueño las mismas cosas, de su disco Viaje De Luz (que estaban vendiendo a $5.000 pesos, al igual que su último disco, Luz Satelital). Principalmente sonaron canciones de sus tres últimos discos, los dos ya mencionados y un homónimo, pero también pudimos escuchar canciones como Amor en el Cine-Club, pudiendo oír buena parte de la historia de la banda. La gente gritaba y cantaba con energía. Se nota que lo que transmite la banda no se centra en crear composiciones complejas, si no en una sencillez romántica que busca envolver a la gente y que, efectivamente, lo logra. Al final, cuando la banda tocó Lo que más quiero, con Facu algo borracho, pero pasándola bien, la gente saltaba y se subía al escenario, cosa con la cual la banda no tuvo problema alguno. Más tarde Facu dijo que estaba bien, que la gente era parte del show. Todo ocurría con una armonía que se generó de inmediato, transformando el Espacio San Diego en otro lugar durante el transcurso del set. El show tuvo una duración extendida, pero no larga, dejando a todos contentos, aunque no creo que nadie se hubiera enojado si tocaban más canciones.

Teniendo en cuenta todo lo vivido, resumido en este pasar, está claro que el festival había logrado más de lo que se esperaba. Hubo una muy buena concurrencia, sin problema y con un ambiente muy agradable. La exposición y las bandas podían convivir en el Espacio sin generar conflicto y los stands de comida ayudaban a todos a mantenerse en pie. El balance general positivo nos hace pensar que esta fue una muy buena instancia para motivar a la gente a asistir más a tocatas, porque buscando, indudablemente encontrarás una banda para ti y un espacio en el que te puedas sentir acogido.

Charlie Vásquez

Producción musical // Colecciono cosas // A veces toco en bandas