• musica
  • recomendacion

Lollapalooza 2016: El recambio generacional se hace notar

F+tm_2

Fotos x Hisashi Tanida

Cuesta creer que ya hayamos pasado la sexta versión de Lollapalooza, festival que aterrizó en Chile el año 2011 y que, a lo largo de su corta pero significativa carrera, ha cosechado tantos triunfos como fracasos. Si nos ponemos a pensar en lo musical, el certamen se ha destacado por su variada oferta, la cual este año centró sus nombres hacía un público mucho más joven, algo, que pese a las constantes críticas de aquellos que quieren ver una y otra vez a las mismas bandas, hay que saber reconocer. El recambio llegó hace rato y nos guste o no, es una realidad que obviamente, se tiene que ver reflejada en el que supone ser, el festival más alternativo de Chile. De todos modos, la parrilla de este año contó con una selecta gama de géneros y carreras para todas las edades, desde veteranos del Punk como Bad Religion hasta nuevas joyas del Pop como Halsey, Lollapalooza 2016 supo brindarnos un espectáculo a la altura de cualquiera de sus parientes a lo largo del mundo.

Si bien ambos días (19 y 20 de marzo) estuvieron marcados por un sol que a ratos, ardía en ambos escenarios principales, el público se congregó en masa desde muy temprano, con el fin de hacer acto de presencia en los shows que abrieron el festival, además de recorrer las diversas actividades dispuestas en el parque O’higgins. Como es costumbre, los diversos auspiciadores ofrecieron un número interesante de stands con diversos motivos y actividades, para aquellos que no solo van por la música. Para todos los gustos y edades.

Sábado 19 de marzo

Javiera Mena

Javiera Mena_3

Eran las 2 de la tarde y el sol amenazaba con derretirnos a todos, cuando subió al escenario Itaú Javiera Mena. Muchas coreografías y un número importante de canciones gratamente coreadas por un público, que se debatía entre sus más fanáticos, los asistentes casuales y muchos niños. Un show que más allá de las proyecciones y vestimentas, lució como un compendio de sus hits tales como Otra Era, Esquemas Juveniles y la versión de Yo no te pido la luna, para cerrar. Muchas caras felices para una presentación, que se caracterizó por una enérgica licuadora de sonidos Pop.

The Joy Formidable

Una de las sorpresas del día sábado, vino a catapultar la importancia de uno de los escenarios mejores logrados en la historia del festival. Escondido entre los árboles, a un lado de la cúpula, el Acer – Windows 10 Stage nos presentaba a The Joy Formidable, un trío de Galeses que brindaron una potente y vertiginosa presentación, de la mano de dos discos que vale la pena escuchar. Solo 8 canciones bastaron para redimir a un público, que llegó mayoritariamente por simple curiosidad. The Greatest Light Is the Greatest Shade abrió los fuegos, para un intervalo de 60 minutos, en que Ritzy Bryan y los suyos hicieron temblar el parque. Whirring puso el broche de oro para que los asistentes quedaran en fuego.

Eagles of Death Metal

EODM_1

Una de las atracciones que nos ofrecía esta versión de Lollapalooza, era la inclusión de los Eagles of Death Metal, banda formada por Jesse Hughes y el ausente Josh Homme, la cual todavía lucha contra los fantasmas de los atentados de París, en los que se vieron envueltos. Y la mejor medicina para el shock que significó aquella fatídica noche, parece ser precisamente la música. Así lo vivió Jesse y sus músicos, quienes desplegaron un Rock fresco y a la vena, totalmente despojado de los clichés impuestos por la extrema búsqueda de nuevos paradigmas sonoros. Solo un grupo de amigos a los que les gusta pasarla bien sobre el escenario. Desde I Only Want You y el neoclásico I Love You All the Time hasta una versión excelente de Save A Prayer de Duran Duran, fue lo que nos mostró ese Rock & Roll con rostro abrazador que es actualmente la banda.

Albert Hammond Jr.

AlbertHammondJr_2

Otro Stroke solitario que viene a Lollapalooza. Y a diferencia de la desastrosa presentación de Julian Casablancas el año 2014 en este mismo evento, lo de Albert Hammond Jr. parece tan serio como sus trabajos más notables con la pandilla de New York. Completamente de blanco, lo de Hammond sonó tan prometedor y refrescante, como en los mejores años de su banda. No tocó ninguna canción de The Strokes, pero no importó, pues con sus composiciones fue más que suficiente para demostrar el porqué de su importancia. Potente y muy bien ejecutado todo, nos entregó canciones como Carnal Cruise, Back to the 101 o la tremenda In Transit, entre muchas otras.

Candlebox

Candlebox_1

Una apuesta jugada para el público más cercano al Grunge y el Rock de los noventa. Lo de Candlebox fue un tanto extraño. Si bien la banda estuvo completamente decidida a entregar un show a la altura de la ocasión, el público no respondió de la mejor manera. Tampoco es que uno obligue a la audiencia a algo, pero claro está que muchas veces, estos shows se pierden en Lollapalooza, porque el público ideal no tiene para pagar tanta plata. De todas maneras sonaron canciones tan emblemáticas de los locos años 90 como You, Arrow y Far Behind (las cuales si fueron cantadas a todo pulmón), e incluso algunos covers de la talla de Alive de Pearl Jam y Hungry Like the Wolf de Duran Duran. Más allá de todo, bien lo de Candlebox.

Bitman & Roban

De los regresos más esperados en la escena nacional. Si bien DJ Bitman siempre se las ha arreglado para estar en Lollapalooza, esto fue otra cosa. Luego de 10 años volvía Bitman & Roban a tocar en vivo. El Perry’s Stage presenció uno de los mejores shows de la jornada. Un público variado, entre los que van a bailar todo el día a este escenario y los que esperaron con ansias este regreso. Tal como lo señaló Bitman días atrás, este concierto traía consigo a invitados históricos como Titae, Solo Di Medina o Seo2. Desde Vibes hasta Por Donde Noh Vamo, la cual encendió la fiesta. Porque esto no fue otra cosa más que una ceremonia de géneros tan diversos, para todos los gustos. “Aló, sí? habla Seo2, en el micrófono en el año 2016”. Esperemos que no quede solo en unas cuantas juntas y se animen a lanzar algo nuevo.

Of Monsters and Men

¿Viste a Of Monsters and Men? Esa fue la animada pregunta que hacían muchos asistentes, luego de haber presenciado el particular show de los Islandeses, que con con nueve músicos en escena, dieron un tremendo espectáculo. No solo se trata de un Indie con raíces en el Folk; es más que eso. Una espiritual muestra de los mejores elementos que nos puede brindar la naturaleza para hacer música. La comunidad musical forjada a su alrededor, congregó un número importante de gente, que cantó canciones como King and Lionheart, Crystal o la monumental Little Talks. en poco más de una hora, y ya con el sol menos violento, nos deleitaron con la tremenda Yellow Light. Una segunda vez en Lollapalooza Chile, la cual fue todo un suceso.

Tame Impala

TameImpala_1

No siempre los más esperados son los más destacados. Pero con Tame Impala sí sucedió lo que tenía que suceder y más. Ya con más sombra en el VTR Stage, los Australianos liderados por Kevin Parker hicieron su aparición a eso de las 7 y cuarto de la tarde, y de inmediato desataron la locura ese caballito de batalla del Currents llamado Let It Happen. Mucha psicodelia, la cual dicta mucho de ese sonido Indie más acomodado, en gran medida por el suceso musical que significó su último trabajo, y un puñado de temas centrados en su último LP, fue lo que ofreció el grupo en su tercera visita al país. Parker se vio en todo momento muy animado, dotando de un carisma único, la interpretación de canciones como The Less I Know I Better o Elephant, momento en que todos se volvieron locos.

Podríamos hacer muchas referencias en cuanto al show que nos brindó Tame Impala el día sábado, siendo la impecable ejecución por parte de la banda, un condimento más a la hora de analizar ese plato caliente que nos lanzaron en la cara. Muchos ya conocían al grupo, pero se llevaron una impresión más que grata con el concierto. En la retina quedarán momentos como el debut en Chile de It Is Not Meant To Be, la sacudida de Eventually, el delirio revelador de Apocalypse Dreams (postal de la tarde) o ese coro monumental que generó la versión en inglés de Océano de Pablito Ruiz .

Halsey

Halsey_1

Como a esa misma hora (maldito tope de horarios) hizo su aparición en el ACER-Windows 10 Stage la cantante Halsey, una de las figuras más relevantes en el pop actual. Tal como lo dijimos hace meses, el fenómeno de Ashley va más allá de la música. Tiene su discurso, dispuesto de manera clara e interesante en las letras de su LP BADLANDS del año pasado, el cual se tomó el show por completo. La recepción fue inmediata y natural, siendo ella y su público parte de una misma ecuación, que pone sus ojos en el presente, precisamente por la constante comunicación que existe por parte de la artista hacia su fanaticada en redes sociales.

El show supuso un cambio, en cuanto a cómo se concibe la música Pop hoy en día. No todo es un volumen plástico con la palabra Love tallada en problemas amorosos hechos Single, pues Halsey reflexiona sobre todo lo que una adolescente puede pasar desde los 13 hasta los 20. Es ahí donde entra la importancia de temas como Gasoline o Castle, las cuales hicieron una aparición temprana, en medio de algunos problemas técnicos que la misma artista señaló. Pero estos no importaron, pues la sintonía que hubo entre ella y el público fue absoluta. Para el final quedaron los himnos Ghost, Colours y New Americana que terminaron por desatar la locura.

Jack Ü

¿Cómo más traemos a Skrillex? Luego de dos exitosas presentaciones en Lollapalooza Chile, el oriundo de Los Angeles regresó por una tercera, con el que quizás sea su proyecto más interesante hasta la fecha: Jack Ü. Y es que no está solo, pues Diplo lo acompaña en una travesía, que literalmente encendió el Itaú Stage a eso de las 8 y media. Ya a oscuras, los ritmos vertiginosos y cambiantes de un EDM totalmente libre de tapujos, atrapó a todos los que vieron el show, en base a un juego de luces hipnotizante y pirotecnia por doquier. Mientras Diplo se encargaba de mezclar, Skrillex se alzaba con una bandera para levantar los ánimos; y viceversa, pues la idea de todo, más allá de la música, es entregar un buen espectáculo.

Con solo un álbum, ambos músicos se encargaron de pasearse por todo tipo de canciones que han nutrido la cultura Pop en los últimos 15 años, desde la conocida Where Are Ü Now que cuenta con el apoyo en voces de Justin Bieber, pasando por esa bomba radial llamada Sorry de este último. Incluso hubo lugar para Power de Kanye West y La Gasolina de Daddy Yankee. Jack Ü es algo así como la síntesis perfecta de EDM e internet. Desde Adolescentes seguidores de youtubers y virales mundiales, hasta niños fanáticos de Minecraft: Diplo y Skrillex llevaron la banda sonora habitual de sus entornos a un espectáculo masivo. El broche de oro lo pusieron los mismos músicos desde twitter, al cambiar sus nombres a chileno Diplo y Skrillex CHILE.

Eminem

El número estelar del día sábado sin duda alguna fue Eminem. Así se notaba desde un comienzo, cuando la gente se agolpaba en el parque O’higgins con numerosas poleras del Rapero de Detroit. Mucha expectación había, pues a pesar de que ya no cuenta con la misma relevancia de sus años dorados, era una deuda que tenía con Chile. Sí, esto último suena muy cliché pero en cierto modo es verdad. Más tarde que nunca, pues así se sintió cuando el público ovacionó la aparición de Marshall Bruce Mathers III. Ver a Eminem en acción es algo así como contemplar a un super héroe de una era que ya pasó, como si al fin pudiéramos estar en los MTV Music Awards de principios de la década pasada.

El espectáculo se centró principalmente en un repaso exhaustivo de su carrera, deteniendose con mayor detenimiento en los discos que le dieron la gloria (The Slim Shady LP, The Marshall Mathers LP y The Eminem Show). Canciones como Kill You o Criminal nos hicieron sentir como en el Up In Smoke Tour, mientras que los clásicos The Way I Am, White America o Sing For the Moment llenaron de nostalgia Rapera a la multitud. Si bien las rimas violentas de Eminem siempre fueron el punto de atracción más fuerte, canciones como Stan y Love the Way You Lie desataron la locura en sus respectivos momentos. La voz de Slim Shady brilló por sí sola, pero el acompañamiento en rimas de Royce da 5’9 y el grupo de apoyo dotaron de una energía tremenda, que sirvieron tanto de base como de complicidad al juego creado por el Rapero. Tampoco faltaron los clásicos como My Name Is, The Real Slim Shady y Without Me, o la explosiva Lose Yourself.

Domingo 20 de marzo

Tunacola

Día domingo y era el momento de abrir el Perry’s Stage. Tunacola, agrupación que mezcla el Electro-Pop y el Hip-Hop, salía a escena para brindar una presentación colorida y bastante movida. La gente prendió y saboreo los diversos tonos que fueron cubriendo el espectáculo, siendo canciones como Vagabundo y Guachita, parte de una verdadera revolución dentro del Movistar Arena. Bien por Tunacola; mal por un pequeño desperfecto en el sonido, que se escuchó un rato, siendo incómodo incluso para los miembros de la banda.

Planeta No

En el Lotus Stage, como a las 2 y cuarto de la tarde, salía a escena Planeta No, grupo que se llevó todos los aplausos el 2015 con su tremendo disco Odio. A pesar de la hora, un marco destacable de personas concurrió a verlos, siendo atraídos por ese aura potente que irradia el trío (aunque en esta ocasión fueron seis). Con una pantalla que proyectaba escenas de Animé y un lienzo con un claro y conciso “Vota Nulo”, el grupo se paseo por canciones como Señorita, Sol a Sol, Maricón Zara o la tremenda Ami, el niño de las estrellas, dejando constancia de que son algo tan transgresor como amigable. Un lujo.

Bad Religion

BR_1

Los mismos Bad Religion advertían de que este show era un tanto inusual para el festival. Si bien algo de razón tenían, es imposible negar que la gente prendió más de lo esperado con el veterano grupo de Los Angeles. Hubo espacio para todo tipo de canciones, desde clásicos como Infected, Generator y You, hasta cosechas del nuevo milenio como Sorrow y Los Angeles Is Burning, incluso joyas como Do What You Want. Lo de Bad Religion fue una manera excelente de generar caos, en un ambiente que privilegió principalmente la entretención. Ninguna mala onda, todos juntos cantando y bailando como en las tocatas los temas que hacen de este grupo, una escuela en sí misma.

Odesza

Otro caso extraño fue el de Odesza. Tenían todo para triunfar y encantar pero algo paso. Tal parece que la mayoría de los que estaban ahí eran fanáticos de Marina and the Diamonds, que no lograron conectar con lo que propone el dúo de Seattle. De todas maneras, Catacombkid y BeachesBeaches entregaron una gran muestra de Electropop con quiebres Chillwave, que hicieron saltar a ratos a los asistentes. Mucha mezcla y por supuesto, momentos como el de Say My Name, los cuales pudieron haber lucido mucho más atractivos dentro del Movistar Arena. Más allá de todo, Odesza puede regodearse dentro de lo más interesante de Lollapalooza 2016.

Alabama Shakes

Otros sobrevivientes del Lollapalooza 2013. No es que haya sido una revancha, pero Alabama Shakes regresó en un momento distinto, pues ahora son de esas bandas con mayor atención mediática que congrega ese Rock de raíces más Estadounidenses. El álbum Sound & Colour fue la base para que Brittany Howard y compañía desplegará su artillería, a eso de las 5 de la tarde en un escenario grande, como se lo merecen. Desde la música en sí, aparecieron temas como Hold On, Be Mine o Future People, pero lo que realmente cautivó al público, fue el desplante vocal que hace gala la cantante. Potencia y pureza pura, iluminación con sabor a fuerza. Otra cosa fue el cierre mágico que pusieron con Don’t Wanna Fight y Gimme All Your Love. Un show de primera, que a mi gusto, merecía ir más tarde.

Brandon Flowers

Vamos por parte. Brandon Flowers no venía a Lolla, o sea vino a reemplazar a Snoop Dogg. No tienen nada que ver pero congregan público, de esa manera puedo pensar en el cambio. Si bien el vocalista de The Killers cuenta con discos solistas, estos son más bien una versión más pop de su banda madre, aun así funcionaron bien dentro de un setlist que trajo consigo alguna que otra sorpresa como Human o Read My Mind. En sí el concierto estuvo bien, con harto público que cantó cada una de sus canciones, pero más allá de eso, no ocurrió nada muy interesante. Lo de Mr. Brightside fue un buen regalo para cerrar.

Marina and the Diamonds

MatD_4

Muchos quedamos con cuello cuando Marina and the Diamonds fue al Lollapalooza Brasil el año pasado, pero no vino a las versiones de Chile y Argentina. De alguna manera este show fue una revancha, que muchos de los fanáticos de ella así sintieron. No resultó lo del sideshow, pero aun así se veía un gran ánimo por parte de la gente que se congregó desde temprano para esperar el arribo de la Británica. Eran las 6 y media y los músicos hacían acto de presencia, seguido de Marina, la cual llevaba la palabra Froot pegada en la cabeza. De aquí en adelante todo fueron saltos, gritos y un hit tras otro.

El show logró tomar en una hora, parte importante de la carrera de la cantante, siendo las canciones de The Family Jewels I Am Not A Robot y Hollywood, mezcladas con algunas de Electra Heart como Bubblegum Bitch y How To Be A Heartbreaker. Precisamente en esta última y Primadonna fue cuando mayor se escuchó la respuesta de un público, mayoritariamente adolescente. Los colores iban y venían, al ritmo de la voz de Marina, quien más allá de lucir su voz, hizo gala del enorme manejo del público a la hora de cantar en vivo. Para el final quedaron los temas de su último disco como I’m A Ruin, Froot o Blue, la cual dejó una postal imborrable para los fanáticos de ella.

Noel Gallagher’s High Flying Birds

Lo de Noel parecía una carta segura para la tarde del día domingo. Un público mayormente adulto, esperó en el VTR Stage para presenciar a una de las figuras más importantes del Rock en los noventa. El mayor de los Gallagher, fiel a su estilo, se dedicó a tocar sin mayor producción, solo un lienzo detrás con las iniciales NGHFB. Que la música hable por sí sola, o así se sintió el concierto del ex Oasis, siendo su material solista, el que ocupó gran parte del setlist.

Si bien el público recibió respetuosamente sus primeras canciones, fue con el trio In the Heat of the Moment, Riverman y The Death of You and Me donde ya el público despertó. Muchos corearon los temas insignes de la carrera solista de Noel, pero la mayoría esperaba algo más. Como no, más allá de la negativa del guitarrista de reunir Oasis, dedicó algunos momentos con el fin de complacer a ese fan de la banda de Manchester, que todavía sueña con verlos alguna vez en vivo. Aquí entra una versión menos pomposa pero brillante de Champagne Supernova, y le siguen otras de Half the World Away o Digsy’s Dinner, pero todo estalló al final con otro trió para cerrar la presentación. Wonderwall se escuchó fuerte, AKA… What a Life! puso la cuota de intensidad y finalmente Don’t Look Back In Anger hizo cantar a gran parte del parque O’higgins. Es que Noel siempre ha creado himnos y es un deber cantarlos.

Ghost

Ghost_1

Lollapalooza nunca ha tenido mucho Metal pero eso lo vino a solucionar Ghost. La noche caía y la oscuridad inundaba el ACER-Windows 10 Stage. Los fieles se agolparon para presenciar la satánica misa de Ghost, banda que en esta ocasión vino con el tercer Papa Emeritus. Mucho diálogo por parte del vocalista, seguido de himnos como Year Zero y Ritual, las cuales ambientaron la propuesta de un grupo, que a mi parecer, está calcado para algo como Lollapalooza. En casi una hora, los Suecos dieron rienda suelta a un oscuro pero atractivo imaginario, que atrajo a chicos y grandes por igual.

Die Antwoord

DA_1

El paso de Die Antwoord por Lollapalooza, fue algo tan caótico como atractivo, tanto en lo musical como en la actitud. Su carta de presentación relucía a plena luz del día, cuando se podía observar a niños y no tanto, saltar de un lado a otro, parafraseando líneas de canciones como Baby’s On Fire. Pues digámoslo, Die Antwoord es un fenómeno que en el último tiempo se ha vuelto tan multitudinario, restándole ese atractivo hipster de un principio, cuando solo unos cuantos entendidos conocían de sus fechorías. Aun así, lo importante era verlos, daba lo mismo si unos los conocieron antes o después.

La alta expectación vio su momento de mayor adrenalina en el comienzo del show, cuando Ninja sin más que unos cuantos gestos, decide lanzarse al público; de ahí en adelante, todo se incendió. Pasaron desde cortes nuevos como Girl I Want 2 Eat U y Pitbull Terrier, hasta aventuras enloquecedoras como Fatty Boom Boom, incluso declaraciones como el bye bye Argentina de Yolandi, que más de una risa sacó en la audiencia. Pues a pesar del contenido violento y explícito de las letras y videos, lo de Die Antwoord fue un show para cráneos formados y deformados por igual. Un espectáculo que dejó la vara tan alta como uno esperaba. El final con Enter the Ninja supuso uno de los momentos más altos del día domingo.

Florence + The Machine

F+tm_4

Desde que se anunció a Florence + The Machine como cabeza de cartel, surgieron las críticas. Que no era para cabeza de cartel principalmente, más allá de que la opinión generalizada veía en ella, la que podía ser la gran sorpresa. Y sí, fue una gran sorpresa, pero aun así no dejó a todos contentos. El caso de Florence resulta muy similar al de The Black Keys, grupo que si bien la rompe en Estados Unidos y Europa, difícilmente llenaría un estadio acá. Y eso generalmente es lo que pide el público para un número estelar, por lo que había mucha expectación por ver a la banda Inglesa.

Lo más destacable del concierto, más allá de que las personas pudieran o no conocer su catálogo, fue la poderosa energía que irradiaba desde su aura liberador. Florence Welch es de esas artistas que están casi destinadas a un lugar en la historia de las artes, por lo que no resulta extraño ver en la posición que actualmente se encuentra. El grupo brindó uno de los espectáculos más hermosos que se han visto en la historia del festival en su versión Chilena, desde un principio con temas como Ship To Wreck y Shake It Out, hasta el clásico Dog Days Are Over. Incluso hubo espacio para una versión de All You Need Is Love, canción que resume perfectamente el ideal y principal mensaje de la banda: el amor. What Kind of Man de su último disco y Drumming Song del ya clásico Lungs, fueron las encargadas de dejar más que satisfechos, a una masa de gente que terminó finalmente por rendirse a sus pies.

Felipe Martinez

Adicto al café, a la coca cola y al trabajo sin contrato