Los mejores discos del 2015 según LOUD.cl

Los mejores discos del 2015 según LOUD.cl

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Sexta oportunidad de poder elegir los discos del año según nuestro criterio. Aunque siempre habíamos caído en la tendencia de ordenarlos de mejor a más mejor, esta vez quisimos romper esa medida y preguntarle a cada uno de nuestro staff por su disco preferido del año.

Los ordenes matan prioridades y arrojan a discos que si valen la pena al olvido, quedando relegados siempre por los primeros diez lugares, perdiendo la oportunidad de conocerse y disfrutarse, por esa mentalidad de solo de escuchar lo “más mejor”.

Acá van las elecciones de cada disco, con su respectiva razón. En cuanto a lo nacional, ya tenemos una lista dedicada completamente a ello, que saldrá durante esta semana.

Los 5 de Charlie Vásquez

Algiers – Algiers

El disco debut de la banda de Atlanta, Georgia, y una de las mejores apuestas de Matador Records. Interesante, fresco e innovador. Algiers mezcla el soul y el góspel, con toques de Post-punk y Noise rock, creando ambientes catárticos, acompañados de una gran serie de instrumentos y voces. Franklin, Ryan y Lee exploran una interesante mezcla de programación, sintetizadores e instrumentos preparados, mostrando que los límites del clásico formato de rock aún no han sido alcanzados y aún hay posibilidades de ofrecer algo que vaya más allá. Muchas bandas intentan emular el sonido del pasado o se esfuerzan por ser visionarios que muestren el futuro. Algiers no se posiciona en ninguno de esos lados: es el presente.

Kendrick Lamar – To Pimp A Butterfly

Hip hop y 2015, significan una sola cosa: Kendrick Lamar. El tercer álbum de estudio del rapero afro-americano lo pone en un nivel totalmente nuevo, con un trabajo instrumental sumamente cuidado y una producción increíble. Letras potente, reales, viscerales sostenidas con gran fuerza por la música. Versos esculpidos con emoción que reflejan realidad, honestidad y que mueven hacia un lado a los raperos pretenciosos de palabras vacías. Aún con todo esto como bandera, el disco no deja de ser sumamente entretenido e ideal para escuchar con tus amigos. No por ser una cosa, se tiene que dejar de ser otra.

Courtney Barnett – Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit

La zurda australiana de 28 años, Courtney Barnett, lleva desde el 2010 tocando con varias bandas, y desde el 2012 trabajando en su propia música en un sello que ella misma estableció. Este año, captó la atención de gran parte del globo gracias a su excelente placa “Sometimes I Sit and Think, and Sometimes I Just Sit”, un disco de rock alternativo (ejem, “indie”) que mezcla garage y un poco de influencias grunge, con una instrumentación cruda, pero con gran ánimo. Aquí no hay nada nuevo, la verdad, pero el trabajo de Courtney es una excelente re-imaginación  y propuesta de lo que puede llegar a ser el rock independiente cuando se trabaja bien.

The Pop Group – Citizen Zombie

Este importante grupo de no-wave, de gran influencia, hace su regreso a 35 años de su último disco. Post-punk experimental a la vena, desde Bristol, Inglaterra, con un sonido que mezcla lo antiguo con lo moderno, creando una pieza atemporal de un espectro sonoro bastante amplio. Ritmos creativos y disonancia revisten a este LP que se ha transformado en uno de los mejores de este año, y que es una puerta para que la gente joven descubra lo que fue la escena de Nueva York que Brian Eno apadrinó con tanto cariño.

Naxatras – Naxatras

Sin duda, la banda revelación del año. Desde Tesalónica, Grecia, Naxatras nos sorprende con un álbum increíblemente demoledor. Stoner rock altamente psicodélico, casi ritualístico, con un fuzz cremoso que hace vibrar los oídos, y que acelera los corazones de los ñoños que pasan horas viendo videos de pedales y amplificadores en YouTube. La banda lleva una corta carrera de tres años, pero con este debut demuestran que han aprovechado al máximo el tiempo que han tenido en sus manos. En una hora de música, un viaje por un desierto onírico con instrumentos que te rodean con la fuerza de una tormenta de arena.

Los 5 de Roberto Benavente

CHON – Grow

Es un disco armonioso, melódico, marcado en parte por lo técnico, el nivel de limpieza y ejecución que posee la joven banda, pero que en ningún momento se deja consumir por esto, ya que el álbum tiene corazón. Pese a que ya conocíamos parte de la música que hacía el grupo, gentileza de sus 2 anteriores EPs (Newborn Sun, Woohoo!), “Grow” es una nueva etapa, un espacio en el que podemos reconocer sus logros de forma más amplia. Con un toque justo de virtuosismo (rasgo sello de CHON), este disco toma los mejores elementos de sus trabajos anteriores para mezclar, complementar y mejorar, lo que le permite al grupo moverse entre los cambios potentes, intercambios de melodías, pasajes de instrumentos donde incluso la voz (un juego que mezcla Mathrock, emo e incluso post-rock) es un elemento presente, de tal forma que cada ingrediente musical tiene algo que decir, lo que permite que no todo sea un derroche de talento técnico porque sí, en la música que crea el grupo existe coherencia y emoción.

Myrkur – M

Desde su aparición con el EP homónimo en 2014, Myrkur presentó un sonido que tomaba influencias primitivas del black metal, que se intentaban mezclar con elementos propios de Amalie Bruun, pero en menor grado. Este álbum que marca el debut de la danesa en el formato de larga duración, significa un paso más adelante en las intenciones del ep y revela una actitud o búsqueda de crear un sonido diferenciador presentando más características novedosas que permiten apreciar de mejor forma el “elemento Myrkur”, sin perder la base blacker, de esta forma el disco se configura como algo oscuro, logrando crear de mejor forma un ambiente que complementa el sonido del álbum, fusionando tanto la brutalidad propia del estilo, como la sutileza y paz que invoca el cántico femenino mientras es acompañado por un teclado, lo que lleva a un repertorio de canciones mucho más elaborado que el trabajo musical anterior.

2814 – 新しい日の誕生/Birth Of A New Day

Producto de una colaboración entre los productores de vaporwave, Hong Kong Express y t e l e p a t h テレパシー能力者, es que nace 2814. Una propuesta que hace uso de las características propias de este género, tanto en el ámbito musical como en lo estético, pero con un giro: parece ser el soundtrack perfecto para una película. Con un sonido que apunta hacia lo ambiental o atmosférico, los primeros ecos musicales son atrapantes y te embarcan en un viaje cinematográfico de una película inexistente, pero que se asemeja mucho a lo visto en Blade Runner. Este es el punto más alto del álbum, su capacidad sonora de tranquilizarte en un viaje que se construye con imágenes, generando una experiencia completa que va más allá de lo musical.

Steven Wilson – Hand. Cannot. Erase.

Es el cuarto disco solista en la carrera post-porcupine tree de Wilson y quizás el más complejo, ya que se trata de un álbum conceptual que a través de los sonidos nos cuenta un relato que se ve completamente enriquecido con la variedad musical que se presenta a lo largo del disco. Si bien, el gran marco del álbum es el rock progresivo, vamos pasando por elementos icónicos del progresivo clásico a elementos más pesados o poperos, dejando incluso espacio para la intervención de ruidos más electrónicos, con esto queda claro el talento que posee este músico a la hora de juntar una serie de elementos que fusionados sí funcionan y ofrecen como resultado un trabajo completo, complejo en el que todo desarrolla un rol importante.

Periphery – Juggernaut: Alpha/Omega

Siendo parte de un concepto, este álbum doble es un trabajo completo que desde el comienzo de Alpha y hasta el final de Omega, van configurando una historia en base a una línea musical con elementos que se van retomando, pero que aún con esto deja espacio para la experimentación mostrando lo mejor de Periphery. Al crearse un contraste entre Alpha/Omega vemos cómo se complementan ambos discos, mientras uno sigue una línea más melódica el otro tiene un ruido más violento y brutal, se crea un juego en el que nada sobra.

Envy – Atheist’s Cornea (Bonus Track)

Un disco que se mueve entre la potencia de la voz y los cambios de ritmo acelerados junto con la creación de ambientes más tranquilos, los que de un momento a otro se rompen en una explosión de pura energía. Eso resume de la mejor forma el regreso de estos japoneses, si existe espacio para pausar el pulso, pero esto deja en evidencia la versatilidad y dominio que tiene la banda sobre las progresiones que origina, mostrando la capacidad que poseen para transportarte entre emociones de forma rápida pero efectiva.

Los 5 discos de Felipe León

Thundercat – The Beyond Where The Giants Roam

El último Ep con sabor a Lp de Thundercat, es la síntesis perfecta de todo lo que ha logrado musicalmente estos últimos 4 años. Desde la intensidad ofrecida en Apocalypse de 2013, pasando por sus habituales colaboraciones junto a Flying Lotus, e incluso desbaratando moldes en el TPAB de Kendrick Lamar, todo está fuertemente equilibrado en The Beyond/Where The Giants Room. La manera narrativa en la que Stephen Bruner, el hombre bajo el tocado de plumas indígenas, indaga en sus canciones, alcanzaron en este trabajo, un toque místico y elegante. El amor y la muerte se toman por completo las letras, desempolvando influencias totalmente atemporales, las cuales alcanzaron una enorme calidad en este disco.

Eartheater – Rip Chrysalis

Generalmente, la búsqueda de lo novedoso, o acaba por crear verdaderas y transgresoras obras de arte, o tan solo pedazos de migajas que se pierden entre la nada. Hay casos particularmente extraños en que todo funciona al revés. Alexandra Drewchin, encabeza Eartheater, un proyecto cavernoso pero espacial, el cual funciona como obra musical y ensayo filosófico sobre la importancia de buscar respuestas elementales. Entre metafísica musical, y arquetipos ancestrales, el segundo disco de la Neoyorquina llamado Rip Chrysalis, suena tan inquietante como revelador. Mucho sonido ambiental en el cual las voces juegan un papel tan importante, entre la batalla de instrumentación medieval, y los recursos sintéticos más modernos.

Dr. Dre – Compton

Suena difícil mantenerse dignamente activo, después de casi 30 años de carrera, en el que has concebido obras tan significativas como The Chronic. Pero por algo se considera a Dr. Dre como uno de los productores y visionarios más grandes del Rap. El fallido Detox, desencadenó en un trabajo que idealiza fuertemente la dureza de sus primeros años de carrera y la ciudad que lo vio crecer. Así Compton toma como inspiración el filme que retrata la historia de N.W.A, para abordar desde una perspectiva musical, la salvaje vida de una ciudad, repleta de armas, drogas, sexo, muerte pero también de música y amistad. En un tiempo en el que el Rap Estadounidense parece haber recuperado su lado más callejero, Dre glorifica a la vieja escuela, manteniéndose actual e incluso a la vanguardia. Y como cada álbum del productor, hay una fiesta de colaboraciones, en la que hay viejos conocidos y por supuesto mucha sangre nueva.

Jamie xx – Colours

Ya desde el debut de The xx, que pudimos ver a Jamie Smith como una persona especial. Su particular manera de introducir en el inconsciente, ritmos y melodias sugestivamente atractivas, alcanzó un punto alto en el subvalorado Coexist y uno que otro remix. Pero fue en su debut como solista, en el que Jamie xx canalizó de manera efectiva, toneladas de dopaje ultrasónicos con sabor a vértigo y alucinógenos. Es como si las canciones del Colours existieran desde siempre, como un eslabón perdido entre los años 80s y 90s. Dotando a la electrónica de clasicismo Pop, el productor y DJ Londinense ha dado un paso, que sin crear una nueva escuela, ha abierto la puerta a las masas, hacia un mundo más allá del EDM y el Punchi Punchi habitual.

Kendrick Lamar – To Pimp A Butterfly

Puede que nunca en la vida hayamos visto un álbum que haya sido tan valorado en el mismo momento que salió. Quizás Kendrick Lamar nos vendió bien, un recopilatorio de todas las propuestas artísticas con firma Afroamericana que han salido desde el siglo XX, siendo To Pimp A Butterfly una enciclopedia detallada, de cada género, película, problema social y racial que han puesto como protagonista a los negros en Estados Unidos. El artista que le volvió a dar vida a la importancia de la palabra y el mensaje, tanto en la forma, como en el contenido, nos traslada a la frialdad histórica que ha azotado lugares como su Compton natal, siendo la actualidad, sólo un retrato de un estilo de vida muchas veces glorificado, pero que en definitiva solo genera más odio entre una misma raza. Kendrick, sin duda ha creado el manifiesto de una consciencia de vida, más allá del Rap y la música. Si con good kid, m.A.A.d city le dio frescura al género, con To Pimp A Butterfly le dió voz, espiritualidad y poesía.

Los 5 mejores discos de Cristian Pistolas

Bryson Tiller – Trapsoul

El R&B se ha ido coronando con los años como el género más idóneo para transmitir sensaciones íntimas, y derechamente, en la recreación más directa de materializar “la atracción a primera vista y su caída a la cama”. Aunque su característica inherente proviene desde lo prosaíco y de la acción de poder hervir cualquier cosa con esos falsetos derechamente sexuales, que siempre van guiados por pistas urbanas y lentas. Por tanto, no es raro que sus interpretes se hayan encargado de concretar en cada disco un discurso comprado en declaraciones de amor de carácter síutico, fantasioso y hormonal.

En estos últimos años la cosa ha cambiado, tratando el tema de la sensualidad en algo denso, con imágenes difíciles de ver, esparcidas en nebulosas cortinas de humo y creadas desde confesiones que se están transformando en laberintos difíciles de descifrar, tal cual es tratar de entender el corazón de cada uno. Y es en esto último que cae el disco debut de Bryson Tiller, quien sigue avanzando en ese legado de Jeremih, el antiguo The Weeknd, Banks y Frank Ocean, el cual quiere dialogar acerca de lo complicado que es tratar con el amor en nuestra mente y alma.

Bryson arma un disco tan intenso e inexplicable como es caer en el enamoramiento, donde sus pistas ralentizadas y marcadas por toques de trap, va dibujando esas des-variaciones que los sentimientos van sintiendo cuando alguien te gusta mucho. Este álbum trata de hacerte entender que el despecho es un puñal, y que las heridas van aumentando cada vez que piensas en esa persona.

Travis Scott – Rodeo

Todos quienes conocían a Travis Scott sabían y apostaban mucho por su álbum debut “Rodeo”, ya sea por esa capacidad de ponerle pasión a sus directos o derechamente por su característica de llevar al límite sus producciones sonoras.

La importancia de este “Rodeo” es harta, y créanme que no exagero. Es el único artista que sabe sacarle provecho al autotune, sin sonar como un perro siberiano. También ha llevado al trap a un instancia seria, más allá de irse en el chiste de la ostentación, y el combo de sprite con jarabe. Y por último, Scott tiene a flor de piel la vanguardia necesaria para llevar al rap a un nuevo nivel, con pistas densas y toda una atmósfera explosiva que se consume entre lo mejor de Evian Christ, Salem y Metro Boomin.

Justin Bieber – Purpose

¿Cuándo te imaginaste que Justin Bieber iba a tener un disco bueno? ¿En algún momento pensaste en darle una oportunidad? ¿Es de verdad Skrillex quién produce la obra? Para muchos es demasiado escepticismo a primera vista, que ha sido ayudada por una excelente campaña de brandeo.

El 2015 es el año donde los beliebers están en alza. También el año donde Skrillex y Diplo han confirmado su éxito como productores musicales, teniendo harta caña y pasta en sus facetas solistas, o en sus crews “Dog Blood, Major Lazer y Jack Ü”. Lo que tenemos claro en todo esto, es que Justin Bieber tenía que dejar de ser un pendejo y maximizar su imagen a un público más actual, y pues obvio, junto a los cabecillas de Jack Ü que querían confirmar que habían encontrado la llave del éxito. Todo cuajaba.

El sonido de Purpose tiene todo lo que uno debería encontrar en un buen disco: Diferentes momentos en donde la alegría, el baile, la confesión y la tristeza se bañan de dembow, chill trap, y los falsetos desconsolados de Bieber que le dan profundidad o energía a todo. Además se lleva tanto dinamismo en cada canción, que es ideal para llevarlo a donde quieras.

Si cabros, SOOOORRY. Caí en el Beliervismo.

Drake – If You’re Reading This, It’s Too Late

Muchos ven a Drake como un meme de 4chan, y claro, tienen razón. Pero también es el hombre que ha direccionado el camino del rap, y en parte, de toda la onda musical que se está usando en esros momentos. Aubrey Graham llevo al rap a campos emocionales, que lo hacían ver vulnerable y sincero, cosa impensada para una actitud de género que pedía hombres íntegros y achorados.

En el ámbito sonoro, fue quien alimentó al hip hop de diferentes formas de samplear, dándole a sus pistas un cruce entre  idm, trap y r&B, patrocinados por Boi1da, Noah 40, Sampha, Metro Boomin y mucho otro starlett de ableton.

Este “If you” más allá de ser un manifiesto a su descontento a Young Money, es una declaración de principios que habla sobre la persona más integra, personal y sentimental, que es capaz de doblegarse, pero también de seguir siendo el hombre que toda mujer necesita. Y claro, el rapper lo hace notar en cada canción suya, que abraza la reconfortabilidad y lo estricto.

Shlohmo – Dark Red

Shlohmo siempre fue fan de lo ralentizado, lo metálico y de esa sensación pesimista de las cosas. Este álbum en especial representa la esencia de la naturaleza muerta, dirigiendo esa cacofonía de beats en conversaciones sobre la muerte y la desesperación, donde el productor es capaz de expresarlo y decirlo, sin tener que dirigir una sola palabra.

Un manifiesto llevado en loops alimentados de presión, y un fondo tan dramático como sentir que te estás ahogando de a poco. Este disco tiene lleva un nivel para contemplarlo y masticarlo de a poco, cosa que sientas ese sabor de desolación y el desaparecer.

Los 5 discos de Valeria Soledad

The World Is A Beautiful Place I Am No Longer Afraid to Die – Harmlessness

Expectante fue la llegada de Harmlessness, TWIABP, cuando pensábamos que la banda seguiría la línea más emo, nos sorprenden con nuevos sonidos, nuevas mezclas; un disco, sin duda, más ordenado, calmo y sofisticado en cuanto a las voces, esto genera que los instrumentos suenen más limpios, como los golpes de violín; sacando los tintes Post-rock para posicionar el Indie Rock el cual se hace un poco más potente en su último disco, que en comparación con “Whenever, if Ever”, sobretodo por extraer los gritos que los caracterizaban en los discos anteriores. Sin embargo, es el mejor disco de muchos este 2015.

And So I Watch You From Afar – Heirs

Heirs no podría ser menos que sus discos anteriores, enérgicos, con ese toque Math Rock que los caracteriza, y ese Post-rock más pesado se ha ido puliendo de a poco, eso se nota en Heirs. Apostando por algo distinto, dándole protagonismo a la voz enérgica; riffs brillantes, voces etéreas, cantos grupales, pero algo falta, imponerse a sí mismos para ser recordados por más tiempo, de todos modos, dentro de lo que ASIWYFA hace y viene haciendo desde sus inicios, no es considerado un mal disco dentro de lo mejor a lo que apunta su nicho este 2015.

Tortugánonima – Pársec

No puede faltar algo nacional dentro de mi lista, si ponemos en una balanza todo lo que se ha generado este año en cuanto a bandas nacionales se trate, Tortugánonima ha sabido posicionarse dentro del nicho que existe en este país, a pesar de que ellos mismos dicen  que tienen mayor recibimiento fuera del país que acá, han sabido encantar a ese grupo de personas que gustan del Math Rock, y qué mejor para nosotros, disfrutar de este estilo poco común o que -no se ha explotado tanto- aquí, en vivo. Es por eso que Pársec, este año viene a entregarnos sonidos pulidos, Nos muestra un buen concepto, guitarras instrumentales, potentes, y creativos a la hora de la ausencia de voz en las canciones, -eso- la gente ha sabido apreciarlo, y por supuesto podemos decir que está dentro de los mejores discos de este 2015.

Moving Mountains and Prawn – Split

Emotiva sorpresa nos dejó Moving Mountains con su Split este año, tras reunirse este invierno. Así lo demostraron lanzando “Deathless”. Incluso podría atreverme a decir que se sobrepone ante los demás álbumes, recargada de una atmósfera sólida y nostálgica, melodías profundas, que incluso puedes omitir cualquier contratiempo que la banda tuvo. Esta mezcla de dos bandas unidas (Prawn) demuestra que puedes llegar a lo alto de la atmósfera y transportarte a pasadizos oníricos con sus líricas. El retorno fue posible, pero Split demuestra que no es un retorno definitivo. Por sorprendernos con ésto, no se puede pasar por alto esta pieza ínfimamente poderosa.

 

 

Extraño fue el recibimiento de Varations in swing, ya que es un disco algo alejado de las influencias que iban teniendo MMISL como banda. Un albúm con pequeñas intensidades, caótico, nervioso, quizás muchas veces difícil de digerir, pero que por eso mismo causó revuelo. Riffs enredados, ritmos entrelazados. Ha tenido una buena recepción, con más oyentes que los discos anteriores, dentro del post-hardcore y/o math-rock han sabido cómo llegar a estos nichos con este álbum y así lo han demostrado sus seguidores.  No es un mal disco este 2015 para quienes gustan del trabajo que genera esta banda.

Los 5 discos de Diego Herrera

Oneohtrix Point Never – Garden of Delete

Daniel Lopatin, si bien se centra en una poética historia de un alien con forma de adolescente que lo empieza a visitar en su estudio en Nueva York para edificar discursivamente su Garden of Delete, rescata numerosas temáticas de su propia historia como adolescente. Durante el proceso, se empapa de las influencias recogidas de su tour mundial del 2014 como telonero de Nine Inch Nails para así construir un disco de música electrónica denso, atmosférico y abstracto, muy característico de la música hecha por Lopatin bajo el nombre Oneohtrix Point Never; pero Garden of Delete es a la vez rítmico, visceral y rockero. Hay escondido en él un espíritu de reinterpretación de la agresividad y violencia, propia de épocas como la pubertad y la adolescencia, pero sin un sentimiento de nostalgia, porque, como las voces computarizadas procesadas se desgarran gritando en el disco, a veces nos puede terminar destruyendo, pues los recuerdos, al igual que el drama y el chisme, son pegajosos. Pegajosos tal como los sintetizadores en GoD, densos y viscosos que se pegan con premura a seriales beats.

Arca – Mutant

La pregunta y la hipótesis por lo grotesco de la indefinición identitaria y del fantasma que obliga a combatirla es el potente relato en el que se basa el nuevo disco en el que Alejandro Ghersi sigue profundizando en el sonido que dejó algo inconcluso en su debut Xen. Un disco más cohesionado pero a la vez indefinido es lo que Ghersi presenta este año, algo que habla también acerca de la paradoja que intenta capturar conceptualmente, mientras que sonoramente se vuelve impredecible y nada aburrido, jugando con fuertes beats y atmósferas potentes que envuelven los extraños y orgánicos sintetizadores que se han vuelto su marca de agua a lo largo de su corta pero intensa y notoria obra.

Battles – La Di Da Di

La fuerza de la reinterpretación de lo más convencional en la música occidental es, sin duda, la propuesta de La Di Da Di. Esto se basa en las influencias de, tanto las raíces más propias del rock y el hardcore del trío de Nueva York, como de la de compositores serialistas contemporáneos como Steve Reich y John Cage. Teniendo esto en cuenta, y agregando tanto la maestría composicional en torno al manejo de tensión y reposo a través de toda su carrera, se retrata de gran manera instrumental el choque entre el mundo digital y el mundo análogo, que es el espíritu de Battles. En ese sentido, La Di Da Di retrata el poder del conflicto a la hora de la construcción y la propuesta por sobre la creación de algo nuevo; el choque de dos o más fuerzas como algo movilizador y catártico, más que como algo paralizador. Pedirle más a un disco así es pedirle a Trevor Wishart que le ponga letras a sus piezas.

Deafheaven – New Bermuda

Deafheaven se hacen cargo poco a poco de la estética que forjaron en el Sunbather. Un disco definitivamente más concreto, crudo y brutal en comparación con su material anterior es New Bermuda. Si bien se nutren estilísticamente de una propuesta atmosférica, el black metal se hace mucho más fuerte y presente, con una composición magistral de momentos agresivos y conductores. Si bien, se muestran mucho más auténticos tanto con su tradición agresiva, como con la creatividad compositiva, los momentos cliché de la tradición shoegaze en el disco se hacen pecados imperdonables, que funcionan como una “limpieza de paladar” y de descanso entre tanto frenesí, se vuelven repetitivos, monótonos y predecibles. Si aquellos lugares comunes del shoegaze hubieran sido mucho más trabajados, tendríamos un ganador indiscutido del mejor disco del año.

Cattle Decapitation – The Anthropocene Extinction

Siguiendo la línea del sonido brutal que los caracteriza, Cattle Decapitation, gracias a su nuevo disco, se terminan de consolidar, tanto como una de las bandas más brutales del circuito grind, como una de las más extrañas y experimentales de este mismo. Complejas mezclas de ritmo, esquizofrénicos cambios que reflejan los tiempos de atención más cortos de toda la historia de la humanidad (patrocinado por plataformas como Vine y Snapchat) y baterías como metralletas, hacen de este disco uno de los más interesantes, tanto del 2015 como de la discografía de Cattle Decapitation.

Los 5 discos de Juan José

Kendrick Lamar – To Pimp a Butterfly

¿Qué se puede decir a esta altura del disco más comentado del año? La verdad, es que es posible hablar mucho más. K.Dot ya había revolucionado a la industria con Good Kid, M.A.A.D City en 2012. Este año lanzó un proyecto que más allá de ser un disco, es una síntesis de la historia afroamericana en la música, utiliza elementos de free jazz, gospel, soul y más para competir con D’Angelo en el título de historiador.

Temas destacados: King Kunta, Alright y Mortal Man.

Father John Misty – I Love You, Honeybear

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Josh Tillman dejó suficientemente alta la vara para consagrarse como uno de los mejores compositores de la actualidad. I Love You, Honeybear no es solamente una oda de amor hacia su esposa, es un disco cargado de humor negro, cinismo y una habilidad particular para unir el afecto con una visión oscura de Estados Unidos.

Temas destacados: The Ideal Husband, The Night Josh Tillman Came to our Apt. Y Chateau Lobby #4 (In C for Two Virgins).

Sufjan Stevens – Carrie & Lowell

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El compositor nativo de Detroit se ha caracterizado por contar historias, como si su música se tratase del Country norteamericano, toma elementos de folk para narrar situaciones cotidianas. En Carrie & Lowell, Stevens se dedica a tomar sus propias experiencias de vida y lidiar con la muerte de su madre. Un disco personal, alejado de lo que había hecho antes, es una etapa de duelo volcada en once canciones que presentan a su madre lejana, a su padrastro que suplió el rol de su padre con una visión cándida.

Temas destacados: Should Have Known Better, Fourth of July y Eugene.

Viet Cong – Viet Cong:

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Con solamente siete canciones, Viet Cong logra hacerse un espacio dentro de la prensa especializada y grandes festivales del año gracias a su sonido Post-punk revival, mucho más agresivo y roído que otras bandas. La gracia de los canadienses es apropiarse de un sonido extinto para darle un giro agónico, una expresión de melancolía y tristeza que se traspasa a guitarras llenas de reverb. Los elementos del ambient drone son tangibles en sus composiciones, unidas a cargadas líneas de bajo, el resultado es una banda explosiva como pocas otras en el género lo han logrado.

Temas destacados: Pointless Experience, Continental Shelf y Bunker Buster.

AOA – Ace of Angels

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El Kpop ha dado bastante de qué hablar durante el año, sin tener la necesidad de un Psy de por medio para traerlo a occidente. Bandas como EXO, Wonder Girls y F(X) siguen dando de qué hablar en el país asiático, sin embargo, AOA se está proyectando como una de las figuras del género, principalmente en Japón. El grupo liderado por Jimin, lanzó Ace of Angels en el mercado nipón y ha sido una de las revelaciones en la isla, contando con versiones de sus canciones en aquel idioma, probablemente en un año más tomen la posta de SNSD.

Temas destacados: Luv Me, Heart Attack y Miniskirt.

Los 5 discos de Benjamín Cordero

Sufjan Stevens – Carrie & Lowell

Pensativo, sensible, contemplativo, etc; es un disco tan redondo, que aplica a cualquier situación que implique sentimiento. Este trabajo está tan lleno de emociones que se puede hasta sentir cómo permean en la voz de Sufjan y la guitarra que le acompaña. Es de los pocos LPs que puedo describir como hermoso; se siente tan honesto, personal y descubierto que es imposible no sentir nada cuando uno lo escucha. Lo logró poner como el mejor álbum del año por el simple hecho de que es un buen compañero; hace que cada repetición se sienta íntima y especial.

Kendrick Lamar – To Pimp A Butterfly

¿Qué se puede decir de este disco que no se haya dicho infinitas veces en el transcurso del año? Técnicamente, este disco debería estar en todos los primeros puestos de los mejores discos del año porque, simplemente, lo es. Kendrick demostró que es un peso pesado en el circuito del rap, siendo incluso el mejor de todos actualmente. Con este proyecto se logró consolidar y es difícil imaginar algún otro proyecto con la producción y trascendencia que este disco alcanzó.

Milo – So The Flies Don’t Come

Milo es mi rapero regalón, siempre ha hecho proyectos novedosos y con carácter, estableciendo al Art Rap como un subgénero importante de a poquito , y aquí nuevamente demostró de qué está hecho; con un trabajo profundo e introspectivo que pule todas las asperezas de sus previos proyectos, y en conjunto con un nuevo productor a su lado, Milo calza sus rimas con instrumentales tan distintas como sus temáticas, haciendo que éste LP se sienta como un nuevo alto en su carrera.

Unknown Mortal Orchestra – Multilove

Si hay algo mejor que este disco, es su historia; es un trabajo dedicado al trío amoroso del líder de la banda, su esposa y otra mujer (…) No muchos pueden contar ese logro. Como si no fuera suficientemente interesante, el disco en sí es increíblemente agradable. UMO encontró su sonido con este disco, haciendo canciones que mezclan la psicodelia de sus previos proyectos y algo un poco más bailable, haciendo que todas sus canciones sean memorables. Todo el año en mi iPod.

Michael Christmas – What A Weird Day

A ratos el rap no tiene por qué ser tan denso y crudo, a veces puede ser divertido o relajado y esto es lo que trae Michael Christmas con su primer trabajo de estudio. Canciones como “Everything Burrito”, definen este disco; un trabajo relajado al ritmo de instrumentales agradables como un paseo al parque. Un disco más que recomendado para un día libre.

Bonus Track: Pure Pure – Moe Shop (Mejor EP del año)

Este trabajo debería ser una piedra angular del Future Funk para cuando logre consagrarse como género. Skits de anime y unos temas que harían bailar a cualquier persona, con 4 canciones que sacan lo mejor de este subgénero del Vaporwave; Pure Pure me siguió a todas partes el último semestre.

Los 5 discos de Amparo Saona

Björk – Vulnicura:

Amo a Björk. No puedo describir cuánto la amo. Y me da un poco de pena que, a sus cincuenta años, asuma a través del Vulnicura que ya la madurez se asentó en su vida y en su carrera y que ya no es la adorable chica de moñitos que el 96’ gritaba a más no poder “gran hora de sensualidad”. Sin embargo, su “vejez” es bacán, porque demuestra su innegable experiencia: Björk, una vez más, lo hizo; y trajo consigo lo mejor de una sinfonía de cuerdas combinada con la experimentación electrónica, esa de bajos y beats profundos que engordan las melodías a un nivel que toca las fibras más hondas del oído y que nos hace acompañarla en su viaje reflexivo y emotivo. Destaco que Antony Hegarty (de Antony and the Johnsons) se repita el plato acompañándola en el track “Atom dance”, porque su hermosa voz aporta al desenfreno sintético que le da vida al tema y, porque además, me encanta cómo suenan sus voces juntas y la dupla que ambos hacen.

Hot chip – Why make sense?:

Cuando escuché este disco, tuve la misma sensación que cuando escuché el Last night de Moby, por allá por el 2008. ¿A qué me refiero? A que iba con la certeza de que iba a ser otra experiencia más de electrónica cool y entretenida, ¡pero no! Me encontré de frentón con unos rapeos violentos, y unos ritmos afrocaribeños-latinoamericanos que… bueno… se escapaban un poco de la estética tradicional del músico y que esa vez me dejaron con la boca abierta, porque no sabía qué pensar. Algo así me pasó con Why make sense?, la última entrega de los británicos Hot chip: voces de raíz negra haciendo presencia en medio de un mar de sintetizadores que pregonan el futurismo al ritmo de ya no necesariamente ese sonido “onda disco” que caracteriza a la banda, sino que esta vez apostando por una sensorialidad más cercana a lo tropicaloide. Los efectos vocales del primer single, “Huarache lights”, me hacen pensar en una colaboración entre Kraftwerk y Missy Elliott, algo que, sin duda, disfruto mucho imaginandolo. Bien ahí.

Disclosure – Caracal:

Aquí, más que experimentación, creo que hay profundización. Los beats de deep house de los hermanos Lawrence se hacen notar de la mano de voces famosas como las de Sam Smith (el “tenor sufriente”) y Lorde, mientras buscan cómo ahondar en el baile sensualoide y cool de su factura. Porque, principalmente, creo que eso es lo primero que se siente cuando se escucha algo de Disclosure: infinitas ganas de bailar o, al menos, dejar que el cuerpo pruebe qué pasa al escuchar temas como “Holding on” o “Jaded”, que nos hacen transitar por una experiencia única de la electrónica.

Beach house – Depression cherry:

Me demoré en escuchar este disco, porque le temía al efecto sedativo que me habían advertido que podía provocar en mí si lo hacía. Pero la verdad es que, si bien es real, más que adormecerme, se me vinieron a la cabeza un montón de preguntas acerca de cómo es que trabajará la dupla conformada por Victoria Legrand y Alex Scally: cuáles serán sus referentes, cómo se pondrán de acuerdo para crear, etc. Porque, mientras lo oía, sentía una enorme seriedad y mucha exposición de intimidad por parte de los Beach House, como si me estuviesen contando una historia o un problema. Los arreglos corales, los teclados y la guitarra, por su parte, complementan muy bien esta sensación de querer encontrarse con uno mismo o de, simplemente, tirarse en la cama un rato a mirar el techo. El nombre, entonces, le viene muy bien, en el sentido en que se cumple ese viaje existencial que supone escuchar el Depression cherry.

Placebo – MTV Unplugged:

Sé que no es un disco propiamente tal, pero es una compilación-fenómeno-sagrado-caído del cielo-milagroso y maravilloso que no puedo pasar por alto en mi ranking personal, además de que es una entrega sobre la cual se me ocurre mucho para escribir. Y es que amo a Placebo, porque me recuerdan lo mejor de esos años de la pubertad y la adolescencia que uno no tiene conciencia de lo rápido que se van. Y, también, porque superaron el umbral del “gusto teenager” y hoy son una de las bandas que tengo en mi cabecera musical y a la que le rindo culto continuamente. Porque Placebo ha crecido, y han crecido junto conmigo y se los agradezco. Han sabido llevar su música a puertos dignos sin por ello abandonar su esencia “punky-rebelde” que los caracterizó en los 90’ y que hasta el día de hoy, si la escucho, se me ponen los pelos de punta. Amo la parada queer de Brian Molko, amo sus letras y sus arreglos y esta recopilación unplugged de 17 de sus temas (que incluye hits como “The bitter end”, “Every you every me” y “Song to say goodbye”) me hace sentir que son inmortales. Entenderán, entonces, que esta reseña está basada en un criterio absolutamente subjetivo, pero estoy segura de que en sus corazones, también Placebo ocupa un lugar especial.