Este es Japón hablando del Futuro: 7 artistas que te cuentan en que está el panorama actual

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Los Japoneses viven con la vanguardia día a día, como si se tratara de algo cotidiano. Si para ti lo diario es bañarte, comerte un pan y tomarte el técito, para los japoneses la experimentación musical es aquella merienda que los mantiene activos un día normal. ¿Y Por qué es así? Japón tiene una forma única de apropiarse sobre los códigos globales y comenzar a transmitir en su música una especie “de propia versión de los hechos”, dejando de ser un ente pasivo. ¿Ejemplos? Kraftwerk hacia la Yellow Magical Orchestra; Jim O’Rourke a Jun Togawa, Thurston Moore y Rob Zombie a Yamantaka Eye de los Boredoms.

Pero su eclecticismo musical va más allá de tener un envidiable sentido arácnido de la creatividad y ese afán casi de ser los súper saiyayin del mundo. Lo que sucede en Japón es súper simple: La cultura es dedicada y está dispuesta a “que si vas a realizar algo, debes ser siempre el mejor”. Su costumbre es ser detallista, prolijo y constante en lo que sea. Así que no debería ser tan sospechoso si siempre los del Sol Naciente se ven de otro mundo. Y obvio, los ejemplos van en su desjuiciada línea musical, que tiene en un mismo país a Boris, Nujabes, L’arc en Ciel, Luna Sea, X Japan, Cornelius, Towa Tei, Shiina Ringo, Globe, Two Mix, Jude & Mary, Supercar, Ling Tosite Sigure, Toe, Envy, Malice Mizer, Gackt, Perfume, Kyary Pamyu Pamyu, Capsule o a RIP SLYME.

Pero ojo, cuando el mundo entero estallaba entre el rap y el rock alternativo, ya en Japón, Boris alteraba estados mentales con su distorsión y caos. Al lado, Merzbow convertía el ruido en miel, lo que mantuvo calientes a Alec Empire, Trent Reznor y Mike Patton.

Por tanto, nunca será sorpresa que Japón fue y va más allá que el mundo entero. La diferencia en la actualidad es que Occidente decidió apropiarse explícita-mente de los códigos orientales, reflejándose en  ideas tomadas de Katy Perry-Avril Lavigne viendo a Kyary Pamyu Pamyu; o el estilo de beats de Nujabes u Okawari pasaron a fusionarse con el glitch o el synth wave, originando el kawaii-beat, el glitch pop, el PC Music o el curioso Vaporwave.

Lo único que sabemos, es que ya hablaremos a fondo en un especial sobre todo esto. Así que ahora iremos al grano: Buscamos en internet las propuestas que están dominando Japón en la actualidad, y que probablemente, en un par de años más se verán inmersas en muchos artistas de Occidente. Incluso ya está sucediendo con que gente de afuera: Porter Robinson, Bo En, Kero Kero Bonito y Ryan Hemsworth, se han visto seducidos por ese potencial envidiable, diciendo abiertamente que los nipones tienen la llave del futuro, y que esto, quizás, conquistará en un par de años más a América. Te dejamos, los proyectos más innovadores de este rico país.

1. Daoko

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Review: Daoko – Gravity

Si llegas con el prejuicio de la primera escucha, vas a cuestionarte que tiene de onda esto. O sea, una niña con voz tímida, de actitud tsundere y con beats de rap, ¿Qué podría aportar más allá del fanservice?. El primer play es desafiar la creatividad de esta rapper bien particular, quien ya con la segunda y tercera canción te revela un sonido tranquilo y ensoñador,  conformado por pequeñas pizcas de UK Garage, Chillwave, Dream pop, Trip Hop y Horrorcore. Súmale su sombra de actitud agresiva-pasiva, que se inserta entre la emoción y la fantasía.

Acá hay un sello bastante personal, que dudo que escuches en otro lado.

2. Seiho

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Seiho tiene una banda de medio tiempo llamada “Sugar’s Campaing” en donde clava sus teclados y sus sintetizadores en luces de neón ochenteras y adorna un paralelismo de Paris con una entonación media Neo-Yeyé. Cuando termina su pega, se perfila con su alienación de house y glitch pop, la cual pareciese pintar un universo cosmopolita del Futuro.

Lo pulento de Seiho es darle caña y eliminar la idea de tu mente, de que un drop y un reverb hacen movida una canción electrónica. Para sacarte esa idea de la cabeza, lo único que hace es cambiar los ritmos a diestra y siniestra, dando la sensación de que va jugando con tres canciones diferentes en una sola composición.

3. Licaxxx

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Residente de muchas fiestas de Tokyo y Shibuya, y cualquier lugar donde se puedan bacilar Beats díficiles de clasificar, la señorita Licaxxx se alimenta netamente del bassline, sin andar sugiriendo que su música suene a algo preconcebido. Cada canción es un estado emocional-mental, sugiriendo tener ritmos de melancolía, de llanto, desesperación y de caminatas movidas por la ciudad.

La gracia de ser “Licaxxx” es atemporalizar su música, dejando de ser un mapa histórico de ritmos  y convertir todo lo que habla en un punto de encuentro, que puede terminar en cualquier calle de tu Barrio.

4. Tofubeats

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Lo abstracto y difícil de explicar tiene una manera fácil de digerirse desde hoy, o mas bien, desde que Tofubeats comenzó a amarrar sus canciones en un álbum. Cada composición de este beatmaker pareciese encarnarse en una canción pop corriente, pero que a medida que va creciendo, toma un grossor invisible que resiste tiempo y calidad.

Si cuando escuchas a Boards of Canada o Flying Lotus sientes que debes tener un entrenamiento de mentes densas y leer papers académicos, con Tofubeats esa procesión se vuelve un juego de niños que es capaz de derretir metales pesados.

5. Charisma.com

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Rapear a la japonesa, o como instaurar un hecho característico en tu propio país. El dúo Charisma son la tesis comprobada de que los 90’s pueden ser los 2010.

Aunque la forma de versar se aleja del swag de Yung Lean, Keith Ape o Denzel Curry, si hay en ellas un flow de nueva escuela, que hace un mix entre Gillete, Veruca Salt y Kreayshawn. Sus canciones vociferan lecturas rápidas y una entonación casi de rock alternativo, las cuales van dedicadas a las actividades que te piden cosas rápidas e intensas, como andar carreteando o intentar hacer la previa mental en el taxi.

6. Taquwami

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Intentar explicarse el funcionamiento de la mente humana es una pérdida del tiempo, y sobre todo acá, en la forma de expresarse de Taquwami. Este beatmaker juega en modo difícil su juego, metiendo en sus samples un montón de basura que trata de perderte, y que también, trata de llamar tu atención en algo que jamás vas a terminar reconociendo.

Escucha la canción que te dejamos a continuación, y dime a que te recuerda. Probablemente a nada.

7. Qrion

Qrion

Las calles de la mente y el neo boom bap tienen en Qrion una nueva jefe de proyectos. Cada trazo que imagina, lo va convirtiendo en una simulación de caminata lenta y de lugares limpios, con su flow downtempo.

Un par de susurros le dan el peso necesario la instrumental, suficiente para ser capaz de llenar los ambientes grandes y pequeños que ella habita.

¿Con más ganas de saber más de la música de Japón? Aquí van algunos especiales.

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