• tv

Twin Peaks: El crimen perfecto de Lynch

Por R.Nuñez.-

El 8 de Abril de 1990 marcó un antes y un después en el mundo de las series. Ese día la cadena estadounidense ABC Network emitió el piloto – de una arriesgada hora y media de duración – la que sería la piedra angular de la televisión contemporanea: Twin Peaks. Hija conmutada de David Lynch – El chascón de películas extrañas que nos regaló la perturbante Blue Velvet y el guionista Mark Frost. La serie duró treinta capítulos distribuidos en dos temporadas, tuvo una película precuela, tres libros, un twinpeaks dial y un manto de misticismo e intriga que duró más de un año. Ahora, casi veinte años después de que el capítulo Beyond life and death – Último y extraño episodio del programa – fuera transmitido, les traemos una revisión de esta enorme serie, un Must seen en todas sus letras.

Twin Peaks es el nombre de una pequeña ciudad al noreste del Estado de Washington en donde ha ocurrido un crimen. Laura Palmer, una conocida y carismática adolescente de la ciudad, ha sido encontrada asesinada y envuelta en plástico al borde del río. El homicidio afecta enormemente a la pequeña localidad y para investigarlo llega el excéntrico agente especial del FBI Dale Cooper – Interpretado por el ícono Lynch Kyle MacLachlan – quien tiene una fascinación por los pastelillos, el café y por grabarle mensajes narrados a Diane, su secretaria invisible. Así arranca el piloto de la serie y vaya como avanza. Rápidamente nos vamos introduciendo en la vida de la comunidad de Twin Peaks, conociendo a los compañeros de clase de Laura, con quienes trabajaba, los amores, los amantes, la familia – encabezada por ese peculiar padre, Leland Palmer, quien baila junto a un cuadro de su hija difunta – y descubriendo poco  a poco las sórdidas relaciones entre personajes.

SPOILER ALERT

Tenemos a los capitalistas macabros que quieren quemar propiedad ajena para quedarse con el terreno, ventas de drogas en el colegio, trata de blancas, ocultismo, infidelidades, fuerzas sobrenaturales, violencia contra la mujer y un puñado de personajes bizarros como el manco, el enano bailarín que se aparece en sueños, la mujer del leño – Una mística señora que carga un tronco en sus brazos y que habla con él – y Nadine una mujer quien, al más puro estilo de Santiago Pavlovic, está obsesionada con las cortinas.

FIN DE SPOILER

Cada capítulo de la serie es un día en la investigación, día en que veremos tanto la búsqueda por el culpable del crimen como las subtramas desarrollarse y en ese sentido Twin Peaks tiene para regodearse, con más de sesenta personajes a disposición Así iremos descubriendo junto a Cooper pista tras pista, sospechando de todos los habitantes del pueblo y descubriendo que la tranquila ciudad de Twin Peaks oculta más secretos de lo que aparenta. A medida que los capítulos avanzan nos daremos cuenta como cada uno de los personajes está relacionado de alguna manera con Laura Palmer, esta carismática e irónicamente diabólica chica, y como el real asesino cada vez es más difuso. Fue tanta la expectación que la serie generó en torno al autor del crimen que en Estados Unidos se creo el Twin Peaks Dial, una línea telefónica donde tu podías llamar y decir tu teoría sobre quien era el asesino de Laura – Dichas teorías se transmitían en una sección especial después de cada episodio – Así mismo, el 30 de Noviembre del ’90, Telecinco España transmitió un especial llamado “Las claves de Twin Peaks” donde un cineasta local analizó las pistas de la primera temporada y especuló sobre el presunto asesino. Incluso Rappel, el famoso y retro adivino de España, tiró el nombre del que creía culpable del crimen, y se equivocó.

El último capítulo de la primera temporada es enigmático y deja más dudas que respuestas, con un gancho de temporada tremendo y una telaraña de enredos entre las tramas. La ABC se llenó de cartas y llamados telefónicos exigiendo que la segunda temporada se transmitiera pronto, se publicó el libro The secret diary of Laura Palmer – donde podemos introducirnos de lleno en la doble vida y las afecciones personales de la joven –  y la serie se vendió y multinominó a premios de todo el mundo.

Para la segunda temporada Lynch y Frost se desligan fuertemente del proyecto y le designan la dirección y los guiones a diversos artistas – Entre los que se cuenta Diane Keaton, una de las musas de Woody Allen – decayendo consigo la audiencia, adoptando un tono mucho más oscuro y teniendo que revelarse antes de lo esperado la identidad del asesino de Laura, el cual no diremos. Tras esto, Twin Peaks continúa un puñado de capítulos más y, por presiones tanto de la cadena como de la reducción de audiencia, la serie termina abrupta y bizarramente, con un episodio final a cargo de papito Lynch que no deja a nadie indiferente y que cierra la historia de una manera macabra y hasta sarcástica.

Como sabiamente dictamina el dicho: pueblo chico infierno grande. Twin Peaks es una hipérbole extremista de la frase ya que, mas allá de ser una gloriosa serie policiaca y de amores incompletos, la serie es un mamotreto sobre las pérfidas relaciones que pueden desarrollar los humanos entre si, sobre el mal por encima del bien y principalmente sobre la macabra desolación que las personas acarrean junto a su vida. Twin Peaks es desconcertante y misteriosa desde su intro, es de esas series que te hacen pensar que algo no está bien y que detrás de todas las caras bonitas – y feas – hay una más horrible esperando para hacer daño, incluso de manera inconsciente.

No se puede hablar de Twin Peaks sin hablar de ese otro universo – dejando de lado el ya extenso universo del pueblo – el universo que incluye la magistral y onírica banda sonora a cargo del maestro Angelo Badalamenti y que fue éxito de ventas en su tiempo. Su película-precuela – Titulada Twin Peaks: Fire walks with me – que es mejor NO VER antes que la serie porque sucede siete días antes de los hechos narrados en el show televisivo, obviamente revelando al final quien es el asesino de Laura, y lógicamente como influenció al mundo tras terminarse – Porque sinceramente, series como Lost o Fringe no serían posibles de no existir Twin Peaks – volviéndose referente directo de la serie Northern Exposure, el videojuego Silent Hill y hasta un capítulo de los invitados de piedra, The Simpson.

Una serie redonda, entrañable y aterradoramente perfecta. Altamente recomendada con 45 minutos por capítulo de entretención asegurada, intriga, romance, traición, violencia, sutileza, fuerzas paranormales, diálogos ingeniosos, personajes cautivadores por su profundidad y tridimensionalidad, situaciones cotidianas convertidas en suspenso, en resumidas cuentas, una serie que te deja ese gustito en la boca de “¡¿Qué pasa en el próximo capítulo?!”. Ambas temporadas en DVD y, para los adictos a las descargas directas o las seeds, fáciles de encontrar en cualquier rincón de la web. Una joya única extraída de las mismas tripas de esa igualmente enigmática época de los ‘90s.-

Rob P.

Calvo de lentes, hipocondriaco y maniático. Si han visto ese cerebro por ahí por favor no lo devuelvan y tírenlo al río.

3 Comments


Warning: call_user_func() expects parameter 1 to be a valid callback, function 'bones_comments' not found or invalid function name in /home4/loudcl/public_html/wp-includes/class-walker-comment.php on line 180

Warning: call_user_func() expects parameter 1 to be a valid callback, function 'bones_comments' not found or invalid function name in /home4/loudcl/public_html/wp-includes/class-walker-comment.php on line 180

Comments are closed.