Mother and Child: Amor de Madres

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Escrito por Fernando Castillo

Mother and Child (estrenada como “Amor de Madres” en nuestro país el pasado 5 de mayo) es una película norteamericana de 2009. Averiguando un poco antes de verla puedes hacerte una expectativa bastante alta: el responsable de la cinta no es nada más ni anda menos que Rodrigo García, que cuenta con una basta carrera en televisión que incluye la participación en capítulos de series tan memorables como Six Feet Under, The Sopranos o Carnivale, además de ser hijo del Premio Nobel de Literatura y guionista colombiano Gabriel García Márquez.

Es un film de narrativa multilineal (como Magnolia o Las horas) que explora el complejo tema de la maternidad. La historia trata a cerca de Karen (Annette Bening) una mujer fría que carga con el dolor de haber sido obligada por su madre a dar en adopción a su hija. Cuando la madre de Karen muere, ella emprende la búsqueda del bebé que abandonó tras el parto hace 37 años. Por su parte aquella niña, Elizabeth (Naomi Watts), hoy es una abogada que utiliza a los hombres para su satisfacción, situación que se ve contrariada cuando inesperadamente queda embarazada a raíz de una relación pasajera con su entonces jefe. No muy lejos de ellas vive Lucy (Kerry Washington), una afroamericana de clase acomodada que busca desesperadamente la adopción a pesar de que su marido no está de acuerdo con la decisión. Las tres historias tienen un punto de encuentro hacia el clímax del film que llevará a estas mujeres a encontrarse de una u otra manera, lo que establecerá un nuevo equilibrio en sus vidas.

Se trata de historias mínimas que están cargadas de significados y dolores internos(o al menos pretenden estarlo). La verdad es que a ratos pierde potencia narrativa debido a algunos pasajes que prometen conformar un drama y luego pierden toda importancia, que jamás concluyen y simplemente se vuelven episódicos o distractivos; es el caso de la relación clandestina de Elizabeth con su vecino y la rivalidad con la esposa del mismo, o del encuentro de Karen con el padre de su hija perdida, escena que se vuelve un paréntesis encapsulado que no potencia el drama del film en ningún sentido.

En mi opinión se trata de una cinta que explora un tema de gran aspereza pero siempre quedándose en un lugar de relativa “comodidad” por parte del autor, que no se adentra en la dimensión más íntima de sus personajes y los hace parecer motivados más por un capricho (hablo en especial de la historia de Lucy) que por una real necesidad humana.