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[Crítica] En Rio hasta los pájaros bailan samba

Por Fernando Castillo

Ok, no se trata de la nueva película de Godard ni la última extravagancia del “cine arte”. Rio es una película ligera, de esas para pasar un buen rato sin pensar ni cuestionarse demasiado. Se trata de la última producción de la Fox en asociación con Blue Sky Stuadios (los mismos de la saga de “La era del hielo) y fue estrenada el pasado 7 de abril en nuestro país.

Rio nos presenta la historia de el último espécimen macho de guacamayo azul: Blu (no hay mucha ciencia en eso del nombre), quien debe viajar a Río de Janeiro para aparearse con la última hembra de su especie. Hasta ahí todo bien, pero no es tan simple: Blu es cobarde, excesivamente doméstico y no sabe volar. Por su parte Perla (su Julieta) es aventurera y está ansiosa por recuperar su libertad. Ambos serán raptados por un grupo de traficantes de animales exóticos y aunque logran escapar de sus captores, están encadenado por las patas el uno al otro. Blu y Perla realizarán una travesía (a pie, recordemos el pavor de Blu a las alturas) por la jungla brasileña, en donde se encontrarán con cómicos aliados y torpes enemigos hasta que logren desencadenarse.

Sin ser de aquellas películas infantiles llenas de profundo significado y dobles lecturas con las que nos deleitamos algunos adultos no tan adultos (como “UP” o la antigua “Charlie y la Fábrica de Chocolates”), Rio trata de la superación de los miedos y el camino hacia la autorrealización; está llena de pasajes cómicos, aunque tratados con una mirada un tanto pueril, propia de las cintas infantiles a las que los responsables de “La era del hielo” nos tienen acostumbrados. Este humor puede parecer algo básico a ratos y se basa principalmente en la torpeza de los pajarillos estos. Por otra parte, sus 96 minutos de extensión se hacen el tiempo preciso de duración: el montaje es bastante ágil y fluido, logrando escenas repletas de acción y vuelos vertiginosos (hay que sacarle provecho al 3D ¿no?). Además algunas apariciones llenan de frescura la pantalla, como Luis, un simpático y torpe bulldog bailarín de samba, que resulta lejos el personaje más entrañable de toda la película.

En definitiva es perfecta para llevar a tu hermano menor y de paso matar un domingo aburrido. En mi opinión se trata de una de las buenas cintas infantiles que han pasado por las pantallas nacionales este año, para disfrutar sin romperse el seso o rascarse el mentón poniendo cara de escéptico.

 

 

 

 

 

Equipo LOUD.cl

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