Episodes y los remakes gringos

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Escrito por R. Nuñez

¿Cuántas veces ha pasado que uno ve la versión gringa de una película – Como el infumable remake gringo de [Rec], Quarantine. O de una serie, Skins US – y esta resulta ser un total fiasco que ensucia y deshonra la memoria de los antepasados de la obra original? Pues de algo así se trata la sitcom Episodes, la nueva apuesta cómica de la cadena Showtime, responsables de un sinfín de buenas series como Dexter, Weeds, The L Word, Californication y Master of horror, como para que hacerse una idea.

La serie nos presenta a un matrimonio británico de guionistas conformado por Sean y Beverly, quienes en su natal Inglaterra son los creadores de la exitosa serie ficticia lyman’s Boys, la cual terminó con cuatro premiadas temporadas. Ambos son invitados a vivir en Hollywood porque una cadena de TV gringa quiere hacer el remake de su show.  Al llegar y empezar las reuniones se van dando cuenta que el productor, Merc, ni siquiera ha visto la serie original y que tiene entre sus planes hacerle un par de modificaciones sustanciales al programa, partiendo por poner en el protagónico a Matt LeBlanc – Interpretado por él mismo – alias Joey, quien no junta ni pega con la serie. De ahí para adelante todo se va en picada, su matrimonio se va desmoronando periódicamente y el piloto de su programa – Que pasó de llamarse Lyman’s Boy a Pucks! – cada vez va quedando peor.

La serie nos introduce en el mundo de las series de televisión desde el otro lado de la pantalla, mostrándonos como éstas se van modificando – Y transformando, para bien o para mal – en el proceso de producción. El peso que tienen los jefes, en este caso los productores, a la hora de tomar decisiones sobre el rumbo que tomará el show muchas veces sin saber qué es lo mejor para el programa. Es así como a lo largo de la temporada veremos cómo Pucks! va modificándose y alejándose más y más de la serie original, todo a causa de las malas ideas de Merc y Matt; mientras en paralelo, seremos testigos de cómo la vida de Sean y Beverly se ve cada vez más perturbada por la interacción con Matt y Morning, la sexy – Y extrañamente mayor – co-protagonista de Pucks!.

El programa se mueve entre el drama, el humor sarcástico y la tragicomedia, haciendo referencia a varias celebridades y series. Lo que es muy rescatable de Episodes es que, a pesar de ser una producción mayoritariamente gringa – De hecho, el programa fue creado por David Crane, responsable de Friends, y Jeffrey Klarik, escritor y co-productor de Mad about you – ha sabido atrapar ese toque británico de humor seco y raspado y ha logrado mezclarlo con ese gustito de sitcom noventero que Matt LeBlanc tiene impregnado en su cara, en sus gestos, en sus diálogos y hasta en su peinado porque, no nos engañemos, si bien su personaje e interpretación son bastantes buenas – Debe costar actuar de uno mismo, sobre todo cuando la idea del personaje es dejarte como un jackass – y ya no dice el clásico ¿How you Doin’? SPOILER ALERT ¡Si lo dice! FIN DEL SPOILER todavía cuesta un poco sacarse a Joey de la cabeza. Pero no importa, Episodes no es Friends y está a eones de distancia de serlo, menos mal.

A pesar de no contar con un humor hilarante y excesivo, la serie ha tenido una buena recibida por parte de la audiencia y por los críticos tanto americanos como británicos. Ya se confirmó una segunda temporada que podría contar con un máximo de nueve episodios – A diferencia de la primera que tenía apenas siete – y cuyo hipotético cast se desconoce, aunque con lo simple y acotado que fue la primera temporada dudo que varíe mucho.

Humor sencillo, acotado y preciso, drama en su justa medida y un Matt LeBlanc que interpreta perfectamente “una versión mejorada de sí mismo”. Episodes, un buen menú de mitad de semana para mortales que no quieren sentir sus neuronas derretirse por las teorías de conspiración y que prefieren – Preferimos – la entretención transversal.-