Los mejores 10 discos chilenos de todos los tiempos

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Entre todos los movimientos culturales ligados con el arte que se han desarrollado en el país, la música ocupa un lugar un tanto complicado y ambiguo; a veces funciona como el motor principal para generar cambios notables en cuanto a temas de contingencia nacional, a veces se limita a la mera musicalización de los hechos más cotidianos y personales de la gente. Más allá de todo lo que podamos decir acerca de la identidad o la falta de esta para referirnos al material musical producido en casa, no se puede negar que han habido verdaderas joyas que han interactuado notoriamente con el oído y el corazón de millones de personas, tanto en Chile como afuera y es que la música Chilena, pese a todo lo que podamos decir de ella, ha gozado de momentos importantes gracias a todo tipo de artistas y grupos, de diversos géneros y edades, incluso generaciones, que han visto como la necesidad de expresión llegaba a momentos cumbres en cuanto a la inspiración y la resonancia social que en su tiempo llegó a alcanzar.

Estos son los 10 grandes discos hechos en Chile según LOUD.cl, unos que han alcanzado ventas estratosféricas; otros en cambio solo pudieron registrar el pulso de un sector más hermético y segregado, que sin embargo, viven en función de la memoria colectiva de un país que, injustamente, ha asesinado a muchos de sus máximos referentes para alzar números de menor categoría. Es hora de reivindicar, y a la vez volver a conmemorar esos tremendos álbumes que la música nos ha dejado.

1. Criminal – Dead Soul

Dicen que la justicia tarda en llegar y Anton Reisenegger bien sabe de esto, pues nunca pudo saborearla del todo con su anterior banda Pentagram, a pesar de que en el circuito local y extrañamente en países Europeos como Inglaterra o Alemania (Circuito underground del metal) la banda poseía una gran base de seguidores. En cambio con Criminal ocurrió todo lo contrario, con una nueva oportunidad que Anton no dejaría escapar y comenzó a forjar en los 90 con el primer larga duración de Criminal, el bien ponderado Victimized, y luego inyectándose  al brutal “Dead Soul.

Más allá de la calidad obvia del álbum con canciones tremendas como Collide, Slave Master, Hijos de la miseria o Denial, la importancia se centró en otro factor mucho más comunal y es que Dead Soul fue como el gran triunfo de toda una escena de bandas que a punta de esfuerzo lanzaron discos como podían, agendando fechas y giras de una manera mucho más cercana al Punk con el Hazlo tu mismo; Bandas como Dorso, Necrosis o la misma Pentagram fueron todo un puntapié inicial de luchas y canciones potentes a la altura de cualquier gran banda Norteamericana para que este Dead Soul fuera el gran triunfo de la escena Banger en Chile.

Esa trilogía inicial con Denial, Scapegoat y la exitosa Collide dejo constancia de que Criminal estaba al mismo nivel de bandas de la región como Sepultura, alcanzando cuotas mucho más interesantes en canciones como Victimized,. Terror o No Salvation que abordaban de una manera más melódica, la radicalidad de un concepto que hasta ese momento poco y nada se había explotado: El Death Metal melódico.

Collide fue nominado a mejor video de Rock por MTV Latino, también se corono en un disco superventas tanto aquí como en los circuitos metaleros de USA y Europa que editaron el disco bajo el sello Meal Blade Records. Incluso Mitch Harris de Napalm Death tocó junto a su banda y a Criminal en el gran debut del álbum en vivo un tema de Pentagram. La justicia tarda pero llega, primero con este gran festín que significo Dead Soul y tres años más tarde cuando por fin se pudo editar el primer disco de Pentagram.

Eso era un Sabor a victoria.

 2. Tiro de Gracia – Ser Humano!!

Hablar del Ser Humano!! de Tiro de Gracia a estas alturas es como comentar sobre la Guerra del Pacífico o El ruido de sables. Estamos ante un hecho histórico que inició, marcó, desarrollo y determinó la historia del país, como pocos discos lo han hecho en la cultura popular. Desde esa tónica quizás nos estamos refiriendo al disco más importante e influyente de la década de los noventa, por sobre la calidad musical de Los Tres o la ambición de La Ley, por lo mismo, el disco Ser Humano!! se compone de enriquecedoras melodías, ritmos, estilos, letras y por sobre todas las cosas himnos del Hip hop; algo que en aquellos años los más alejados del género miraron con recelo, situación cambiada progresivamente al echar andar el álbum, terminando encantado con clásicos como El juego verdadero y Viaje sin rumbo (Por algo es el disco más importante de Rap en el país).

El trabajo tiene una avanzada mirada que confieren desde sus canciones personales a verdaderas reflexiones, pasando desde la crítica punzante y callejera, a melodramas fantasiosos. Estamos ante un disco que pega tanto en la calle como en la radio, en la oficina como en la casa, para todas las edades y no es algo exagerado cuando vemos a niños tatareando Chupacabras, jóvenes en el colegio y en la calle vacilando El juego verdadero y Nuestra fiesta (con los Tetas) respectivamente; adultos (que en esos tiempos eran jóvenes) hablando de Pacto con las ánimas y así…entre muchas otras situaciones que de verdad ocurrieron por aquellos años revolucionando toda la industria musical en el país.

Ser Humano!! le abrió la puerta a toda una juventud que veía como las oportunidades que tanto les habían prometido no llegaban nunca, desde admiradores eternos del Rap hasta transeúntes casuales de la música, todos y cada uno de ellos tenía algo que decir de Tiro de Gracia; un trió que por ese entonces lo componían Lenwa Dura, Juan Sativo y Zaturno, además de una gran cantidad de músicos de los cuales el más destacado fue DJ Raff, quién ayudó a definir el sonido del álbum. Ser Humano!! Le abrió las puertas a otros artistas como Makiza que en el año 1999 lanzarían su exitoso Aerolineas Makiza o a bandas como Los Tetas, que a pesar de ya contar con un disco llamado Mama Funk, alcanzaron mayor notoriedad gracias a la apertura radial y televisiva que Tiro De Gracia significó por aquellos años.

3. Electrodomésticos – ¡Viva Chile!

Chile era un país muy aburrido en alguna parte de los 80’s, situación poco alentadora que se albergaba en la realidad de un mínimo de bandas locales y extranjeras, que con su ímpetu y ganas, comenzaron a sonar fuerte a mediados de los años ochenta. Números pobres de un solo hit hasta verdaderas colecciones de canciones y experiencias varias, muy ligadas a lo social y a la música “New Wave”, que explotaron gracias a Los Prisioneros. El apogeo de Gonzalez y compañía no fue lo suficiente para encender la llama más radical y a la vez más radial, en un panorama bastante sombrío…hasta que irrumpieron “Los Electrodomésticos”. Los de Carlos Cabezas hicieron su aparición  por el año 1986 con su mezcla atípica de condimentos electrónicos y sintetizados, un poco Achilenados. pero a la vez sin caer en los típicos clichés populistas de la idiosincrasia Chilena.

¡Viva Chile! Fue un golpe potente, desconcertante y demasiado ineludible para una población que poco a poco comenzaba a desear los vientos del cambio, tanto desde una vereda política y social  como musical y cultural. En este movimiento por la radicalidad, el ¡Viva Chile! de los Electrodomésticos ayudó en gran parte la idea de innovación generacional. El ¡Yo quiero que me escuches! de “No estás viviendo bien” resonaba con serias implicancias expresivas, a la par de una base robótica y distorsionada, mientras que ¡Viva Chile! servía como base para que la gente supiera atenerse a las consecuencias del viaje experimental que significaría ese disco. Cariño malo junto a Yo la quería, dotaban de un caldo mucho más amigable entre los platos exóticos que el álbum ofrecía, siendo ambas verdaderas joyas tele-novelescas y cebolleras, propias de los sonidos más acostumbrados de la época, dotando una expresión única que las hacían completamente diferentes a todo lo que se había escuchado por estas tierras y que fuera Made in Chile.

Es un disco que estaba muy adelantado a la época, con movimientos que al mismo tiempo jugueteaba perfectamente con todo lo que se vivía y escuchaba en ese entonces, lo cual significó un quiebre rotundo en la manera de hacer música; factor que desarrollaron un año después con su siguiente disco “Carrera de éxitos” y que los posicionó entre lo más innovador de los años ochenta. Hoy canciones como “Yo la quería” sacada de la historia real del Chacal de Nahueltoro o el frió misterio (de su siguiente disco) son ya clásicos generacionales de la época; a la vez que temas como “Sírvase una empanada” que parece sacada de un Top Gear o un juego de ciencia ficción de Super Nintendo; e inclusive la misma “Andy Panda va a Alemania” sirven como referentes sonoros para la música más intensa y vanguardista que en el país se ha musicalizado, implicando su  fundamentación de disco importante, sobre una banda que si fuese Europea…probablemente serían mil veces más famosos.

4. Fiskales Ad-Hok – Traga

Siendo los referentes más emblemáticos del Punk en Chile, a la vez son los que más se han alejado de toda la parafernalia noventera que significo el género por esa década cuando bandas como Machuca. Los peores de Chile y en mayor medida Los Miserables jugaban a tomar el mando para llegar a una mayor cantidad de gente y esto pasó solo por una pura razón: el Traga de los Fiskales. Siendo en su debut homónimo o el mismo Fiesta los discos más conocidos y exitosos del grupo, el segundo álbum de la banda no fue otra cosa más que un oscuro abismo de un Punk Rock que a ratos regateaba con sonidos más Post Punk y experimentales; una búsqueda mucho más allá del facilismo contestatario y la acción directa, unos Punk que reflexionaban, ironizaban y de vez en cuando masticaban de los aspectos rutinarios más comunes de la gente de clase media para abajo y que les significo todo un nuevo punto de vista respecto a lo que la banda significaba para ese entonces. Decir que después de este álbum, la banda finalmente optó por materializar su propia discográfica para lanzar sus posteriores discos y el de otras bandas de manera independiente y sin restricciones creativas y es que el Traga fue un disco tan alejado de lo que todos esperaban, desde sus fans que veían en su disco homónimo una biblia de cómo ser Punki, hasta de la industria musical que nunca terminaron de entender qué ocurría. ¿Cómo se puede avanzar tanto en tan poco tiempo? La madurez era palpable en temas como Rio Abajo o El perro del regimiento que mostraban claros aspectos progresivos enmarcados en los cánones musicales más primitivos de la banda.

Temas como Carlitos Jesús que mostraban una faceta mucho más cruda y oscura en medio de una de las líricas más inspiradas de un Álvaro España que por esos años todavía sabía cómo enganchar sin dejar de ser original, a la vez que temas como Perra o Gris jugaban mucho más al tipo de letras que el grupo había mostrado años anteriores pero si hablamos de verdaderos logros en lo musical, canciones como No estar aquí y Fuga dejaron de lado un poco el aspecto más duro la expresividad para ahondar en verdaderos sentimientos de frustración que podríamos enmarcar como lo que se vivía desde las trincheras más pobres sin oportunidades reales de progreso, y precisamente ese es uno de los puntos más rescatables del disco, que siendo ruin y oscuro, sigue siendo un disco de Punk que engancha tanto por el lado musical a los menos conformistas y por el lado lírico, sin ser demasiado redundante en cuanto a los típicos problemas que se tocan en este tipo de música. Traga es lo mejor que ha hecho Fiskales Ad-Hok y a pesar de que el tiempo pase y la nostalgia noventera nos caiga encima, siempre podremos disponer de un disco que retrata perfectamente como era el panorama por aquellos años.

5. Los Mac’s – Kaleidoscope Men

¿Quién dijo que los sesenta no llegaron a Chile? Sin dejarse confundirse con esa imagen horrorosa que nos dejó la teleserie Hippies que se transmitió hace algunos años atrás, los tópicos de la psicódelica chilena quedaron bien expuestos por esta banda real y de calidad .

Los Mac’s, banda proveniente de Valparaíso, engendraron de a poco lo que sería la respuesta nacional a la Invasión Británica de bandas como The Rolling Stones, The Beatles o The Kinks, añadiendo a la vez elementos de artistas como Bob Dylan y The Byrds para comenzar a idealizar lo que sería su segundo disco luego de un par de Singles y un disco mayormente compuesto de covers.

Kaleidoscope Men fue una mirada a lo que ocurría en el mundo desde las lejanas tierras de Chile, rehusando un poco los movimientos que dominaban por completo el panorama musical por esa década que eran “La nueva canción Chilena y La nueva ola”. Inspirado obviamente en lo que fue el Sgt. Pepper de The Beatles, el disco no era algo conceptual, más bien parecía ser un ejercicio sonoro lleno de Sicodelia y elementos Beat que canciones como Secuencias o Tensión Extrema dejaban al descubierto sin pudor, revelando pequeños elementos distintivos que ponían en un pedestal a una banda que poco a poco comenzaba a sonar en Universidades y que atraía la atención de pequeños curiosos que pasaban por ahí.

Más allá de canciones como “Dear Friend Bob “que jugaba con esos elementos Hindú típicos de Harrison o Degrees y que nos hacían cuestionarnos si la banda realmente era Chilena o no, el gran golpe que revolucionó, juntó y abarcó a todas las tendencias que por esos años existían en el país,  fue la canción “La muerte de mi hermano” que a pesar de su comienzo Beatlesco, se echaba en el hombro todo el aspecto social que La nueva canción Chilena expresaba constantemente entre sus ritmos Folk, mezclándose con una sección rítmica de pura sicodélica hippie sesentera. Estos parámetros llevaron a la banda a ser constantemente un tema de discusión entre los que vieron con buenos ojos las posibilidades de materializar una colaboración musical entre la Sicodelia Beat y la música Folklórica de contenido social y los que acusaron al nuevo sonido de ser un elemento capitalista. La realidad más bien se inclinó por lo primero y es que todo tipo de bandas nuevas nacieron y bebieron de estos dos espectros musicales, incluso nombres músicos como Víctor Jara se vieron interesados en lo que hicieron Los Mac’s, los cuales lamentablemente se separaron dos años después.

6. Los Prisioneros – La voz de los 80

Quién iba a pensar que algo grande estaría naciendo en la década de los 80, si la gran mayoría de músicos Chilenos o estaban exiliados o solo hacían canciones para comerciales. La respuesta llegó de la mano de una ex agrupación más bien ligada al punk llamada Los Vinchukas, que luego de escuchar el Sandinista de The Clash pasarían a ser Los Prisioneros. El resto es historia. ¿Cómo una banda joven que no alcanzaba los 20 años de edad pudo cambiar el rumbo de la cultura en un país frio y desolado como era Chile en aquellos años? Si buscamos respuestas, ponemos el disco y simplemente esperamos a que La voz de los ’80 haga lo suyo con ese llamado a las armas que caracterizaría al grupo por el resto de la vida y es que, para ser un grupo de Rock más cercano a los ritmos preponderantes que existían en esos días, el impacto abarcó otras aristas casi dormidas, y autocensuradas en lo que respecta a lo que se oía en las radios.

La voz de los ’80 era una canción generacionalmente revolucionaria, y a la vez una buena tonada pegajosa que hasta al más facho/zorrón se le podía quedar pegada, tranzando en otro punto importantísimo de la virtud del álbum: la gran variedad de influencias Anglo manejadas. Esto resultaba demasiado notorio, convirtiéndose en la tónica absoluta de todas esas bandas que aparecieron por esos años y que terminaron por encasillar en lo que se conoció como Rock Latino, eso sí,  Los Prisioneros eran mucho más que eso. Todo su background caído en su condición de rebeldes y de forajidos más cercanos a las calles, llevaron su visión realista de lo que ocurría en la sociedad, esparciendo desde su mirada de condición de bajos recursos, un cántico que de a poco alimentaba la llama del descontento y la lucha, simbolizándose en forma de banda en un carro de mensajeros desmarcados de cualquier género político.

Desde baladas tan conocidas como Paramar hasta declaraciones con base Reggae en No necesitamos banderas, nutre a este álbum de una constancia de clásicos que hacen de recopilatorio principal de las mejores canciones de la época, evidenciando lo tan conocidas de estas 10 canciones (Eve-Evelyn en menor media), dejando momentos altos en himnos como Sexo y Nunca quedas mal con nadie, incluso dando espacio a pequeños caprichos en ¿Quién mató a Marilyn, entre mucho más. El disco sin lugar a dudas es de los más importantes de la historia musical en Chile, más allá de que su fanaticada debata constantemente si el mejor fue el Corazones o La voz de los ’80. Sin embargo no se puede negar que la influencia de este disco en el panorama musical es inmensa, dejando a estas alturas al trió compuesto por Jorge Gonzalez, Claudio Narea y Miguel Tapia en un lugar único en la historia del Rock en Chile.

7. Ana Tijoux – 1977

Es bien sabido que hoy en día la Anita Tijoux disfruta de un lugar bastante consagrado en la escena musical tanto nacional como internacionalmente, siendo de las artistas con mayor proyección que existe actualmente en nuestro país, pero ojo, su camino no fue nada fácil. Ella tiene clara el vicio que tuvo pasar para obtener el éxito actual , posicionandola como uno de los números más llamativos, sin olvidar nunca sus raíces y ambiciones.

Desde Makiza que la Ana viene tomando fuerza como una de las Mc’s más importantes que haya dado el género por estas tierras, con su carrera como solista y específicamente con su segundo disco llamado 1977, logrando realmente consagrarse  en un panorama negado al rap durante los primeros días del año 2000, y que la mantuvo viva con discos como “La bala del 2011” y se encuentra dando frutos en la actualidad con el presente “Vengo”. Su tónica siempre ha ido manifestando ese golpe en la mesa que recogía las letras más personales de una artista que veía como todos los factores de la vida colisionaban en un solo punto.  Y desde ahí se ve sumido este “1977”, donde encontramos de todo: Desde nostalgia, tristeza, soledad, frustración y reflexión hasta alegría, valor y dedicación, dejando de lado los patrones musicales más comunes y sobreexplotados del Rap para hacer un disco mucho más ambicioso y contemplativo.

Decir que Ana Tijoux es lo más importante que le ha pasado al Rap desde Tiro de Gracia en Chile, y con el perdón y respeto de todos los que han aportado musicalmente a la mantención del género, es algo para nada alocado. Incluso yendo un poco más allá, 1977 es el disco de mayor calidad en cuanto a fusiones de géneros y líricas, de esas que no solo se limitan a la expresión y la crítica, si no que abducen todo tipo de sentimientos y emociones personales y universales, desde una perspectiva casi barroca de enfrentar las cosas, y es ahí en donde aparecen cortes tan elegantes como Partir de Cero o Mar adentro, dando paso a temas más prendidos y rebeldes como Sube y Humanidad, sin dejar de lado los momentos más oscuros y personales en Crisis de un Mc o la poderosa 1977 que tanta atención recibió en su tiempo y que incluso llegó a gustarle a Thom Yorke (aparte de lo de Breaking Bad), siendo hoy un clásico de la música Chilena, considerando lo difícil que es eso.

8. Los Tres – La espada y la pared

Puede que no sea el mejor disco de Los Tres. Puede que también sea el menos inspirado o tal vez el menos trabajado, pero lo que realmente significo La espada y la pared en su tiempo, y en todos los tiempos,  hace mención a su enorme aporte musical que legó de lejanos momentos en el tiempo-espacio. Un disco que a juicio de los inmortales, fue lo mejor que lanzó la banda (con el debido respeto de los Fomeliebers y los amantes del homónimo); un momento de extrema claridad compositiva e interpretativa, de un cuarteto en sus mejores días, totalmente coordinados, llenos de ganas por explorar y a la vez reivindicar viejas gloria, convirtiéndose en una banda que jamás tranzó su visión y sello musical,

Con este disco vendieron millones, viajaron por muchas partes del mundo y sembraron la semilla de todo lo que haría la banda más adelante como la Yein fonda.  Incluso llegaron a conquistar parte del mercado Mexicano, consagrando una carrera de no tantos años pero de intenso trabajo, reflejado un año después en el MTV Unplugged: El primero de una banda Chilena.

Las canciones iban y venían, desde el clásico “Déjate caer” que nos introducía en una agujero anímico bastante complicado y pesimista; dando paso a bombazos como “La espada y la pared” y la reinterpretación de “Tu cariño se me va” del gran Buddy Richard. Aún así,  la mayor parte del disco (a excepción de temas como Hojas de té y Tírate) mostraba una implosión musical más cercana a los aspectos más melancólicos y sentimentales y que está lleno de canciones que te dejan al borde del abismo como Te desheredo o Me rompió el corazón, que simultáneamente danzaban con viajes sicodélicos como el de la instrumental V & V o el instrumental All Tomorrow’s Parties de The Velvet Underground.

Más allá de que el disco marcara pauta para trabajos inspiradísimos como el Fome o La sangre en el cuerpo, la banda nunca se volvió a recuperar del todo, faltando esa magia y explosión que este trabajo lograba impregnar en cada rincón sonoro y artístico; quizás debido a los excesos y esas cosas que generalmente le ocurren a las bandas de Rock. Lo que no cabe duda es que el tiempo y la historia, jamás volverán a fecundar un trabajo como La espada y la pared.

9. Los Jaivas – Alturas de Macchu Picchu

Muchos dicen que Los Jaivas son el referente más cercano a lo que fue Pink Floyd por estas tierras, desde su parada musical e intelectual, hasta la mística misma que florecía con cada presentación y grabación que lanzaban al mercado, ya sea desde dentro o fuera del país por razones obvias. Sin ir más lejos de toda comparación molesta y antojadiza, Los Jaivas son y serán la banda de Rock más importante que haya dado Chile, uno muy especial y que hasta estos días resuena con gran maestría por las calles y casas del país.  Dicha importancia no se hubiese visto reflejada, sino se les hubiese ocurrido musicalizar el poema de Pablo Neruda que lleva el mismo título, donde existe un valor importante recíproco que juega al rol fundamental en el entendimiento de lo que significo para esos años: El hablar de temas tan filosóficos y humanistas como lo es la posición del humano en la vida, en el universo y al mismo tiempo, el lugar de las creaciones más omnipotentes que la raza haya dejado por sobre los miedos y dudas que la mujer y el hombre moderno experimentan como sociedad. A partir de esa volada entre espiritual y terrenal, es que floreció uno de los discos más poderosos que haya escuchado en mi vida, y es que nadie puede pasar desapercibido esta tamaña obra monumental lanzada en el año 1981, que acompaña como banda sonora arquetípica, los misterios y maravillas más grandes de la vida para la vida misma.

Del aire al aire daba una introducción acorde al concepto mismo que el álbum plasmaba desde su portada, dejando de lado los problemas más cotidianos para dar paso a la que sin duda es la mejor canción que Los Jaivas hayan hecho en su carrera: La poderosa muerte. La canción recorre un viaje al inconsciente mismo de lo que no entendemos, del miedo más grande y más universal, tema que en sus 11 minutos de duración pasa por sobre todas las creencias musicales que podamos estar experimentando en determinado momento de nuestras vidas, llegando incluso un poco más allá de la música misma, adoptando un carácter místico que bien podría significar las palabras mismas de lo que Macchu Picchu nos quiere decir.

Amor Americano aparece con ese característico ritmo que la banda ha exprimido hasta el cansancio y con grandes aciertos; mientras que Águila sideral junto a Antigua América siguen conceptualizando los sonidos más propios de lo que se quiere entregar como música; hasta que Sube a nacer conmigo hermano hace su entrada victoriosa, inquieta, poderosa y casi fantasmal, como la muerte misma, como una verdad absoluta, más grande que todos los problemas, reflectando un momento de reencuentro y aceptación de nuestro destino que a través de la música, alcanza cuotas que bordean lo épico. El disco rompió barreras, acabó y acaba con las viejas y nuevas creencias de que en Chile no se puede hacer música ambiciosa y de calidad. Un legado que a estas alturas nos parece tan increíble, en una totalidad graduada de complicado, que sin ser un disco fácil de digerir la gente lo sigue disfrutando a concho.

 10. Pánico – Pornostar

El Pornostar de Pánico es el disco más importante de la música Indie en los últimos 19 años tanto a nivel local como internacional, sin querer caer en la exageración, puesto que el disco habla por sí solo de lo maravilloso que es. Si en los 90 las cosas comenzaban a forjarse en torno a la gran diversidad de apuestas que aparecían a lo largo y ancho del país, Pánico fue un punto de quiebre para lo que realmente se llamaba ser alternativo e independiente, gracias y en menor medida, a trabajos como su Ep popularizado en los circuitos más underground en sus inicios (como el de la portada de Bruce Lee), para luego ser llevado a los extremos altos de popularidad con la llegada de su primer larga duración.

Sus actuaciones también fueron un factor importante a la hora de hablar de la importancia de Pánico, banda que influencio notablemente a todo tipo de bandas desde los Argentinos El otro yo, hasta los Ingleses y Escoceses Bloc Party y Franz Ferdinand respectivamente (siendo estos últimos unos fieles seguidores de la banda Franco-Chilena), situación final que congregó a tal punto de formar parte de la camada más radical de fans, los chicos y chicas Pánico. Todo era explosivo, todo era locura, recreando un sentido del humor tan extraño y absurdo, que terminó siendo un elemento sobresaliente aparte de la música.

El disco mantiene el nivel en todo momento, desde la partida explosiva con Miss intoxic llega a la disco o Acción y velocidad, hasta baladas coreadas como Playa o Chicos y chicas Pánico; luego para ir pasando por momentos de locura con temas como Al calor de una pistola; e incluso dejando tremendos himnos de estadio municipal como Demasiada confusión o la favorita de muchos: Rosita quiere ser una Pornostar. La bendición de este álbum es ser tan único, que hasta la fecha no existe otro que se le parezca, en lo más mínimo.

La banda nunca logró despegar del todo en el país, a pesar de su visión extravagante y vanguardista entre los límites del Punk y el Rock alternativo, teniendo que emigrar a Francia donde publicarían el que sería su disco más exitoso hasta la fecha,: el Subliminal Kill. Sin embargo, el Pornostar fue un fenómeno que sacudió tantas cabezas y que todavía lo sigue haciendo, con la intención de reproducir su música desde los rincones más oscuros de la pieza.