Deerhunter – Monomania (2013)

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Escrito por María Consuelo

Contrario a lo que se podría pensar por su nombre, Monomania resulta ser un disco que puedes escuchar diariamente durante meses y siempre pareciera encantarnos con algo nuevo. Con influencias más definidas que en trabajos anteriores, Cox apuesta por una mezcla de sonidos que combinan el rock de los 70’ y el garage más ruidoso y sucio cercano a la época actual, eso sí, sin recordándonos que Deehunter es un fiel exponente del shoegaze y con un leve acercamiento al noise en alguna de sus canciones.

Comenzando con una tímida Neon Junkyard, ideal como soundtrack de apertura, la banda demuestra una vez más, que supo poner en perfecto encaje las piezas del nuevo álbum, dando paso de inmediato a los agudos riffs de Leather Jacket II,  donde el punk se hacen sutilmente presente a través de los casi 3 minutos de canción.

  • Well I was sick and dangerous. I’m the queen of bass….I was too kind, I was too kind, I was a goldmine –

Así, demostrando la esencia de Monomania, se vuelve a la calma con la melancolía de The Missing, la que nos recuerda que finalmente el disco no sólo es para patear mesas y sillas desatando ira, sino también una manera de escuchar temas que interpretan nuestra calidad de ser humano abatido por la pena.

Por su parte Pensacola y Dream Captain, llegan para probar que en este disco todos los géneros conviven, pasando desde sonidos con resto de country hasta volver a un rock n’ roll más puro con el soundtrack que le da el nombre al álbum, con un intervalo de tonos íntimos y suaves alcanzados en T.H.M., Sleepwalking y Back to middle.

  • Come on god hear my sick prayer, if you can’t send me an angel, if you can’t send me an angel, send me something else instead

Es de esta forma que se llega a un cierre lleno de confesiones rimadas acompañados de una melodía que produce un vacío y hace pedir que esto no acabe aquí. Punk (La Vie Antérieure) sólo termina con otro capítulo de Deerhunter, dejando la puerta entreabierta para dar comienzo a un nuevo disco que ya estamos esperando.

 Monomanía se transforma en un disco alabado por la crítica, que viaja por distintas y marcadas épocas de la música, rescatando sonidos desde The Ramones a Sonic Youth, pasando por Pixies entre otros. Así Bradfor Cox y sus nuevos músicos pretenden presentar un álbum más definido, dejando de a poco la psicodelia experimental que fue protagonista por ejemplo en Halcyon Digest, probando algo que los enmarca en nueva etapa tras la llegada de Frankie Broyles y Josh McKay.