LOUDClassic: Enter Shikari – Take To The Skies (2007)

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Nos sorprendieron el 2012 con su tercer disco de estudio, A Flash Flood Of Colour, eminentemente de hardcore electrónico con influencias del dubstep, brostep, EDM, death metal, punk, con potentes guitarras, percusionas mezcladas entre electrónicas y orgánicas y letras combativas, concientizadoras y alentadoras. Me refiero a los británicos de Enter Shikari, quienes han sabido ir moldeando su sonido a medida que los mismos miembros de la banda han ido madurando, musical y personalmente. A Flash Flood Of Colour es el punto en el que están; sin embargo, para llegar a tal punto es preciso darle una revisada al debut que originó todo y que sigue siendo una propuesta innovadora incluso en esta nueva década (no temo decir que Enter Shikari es una de las bandas más progresivas del mainstream).

Con una propuesta un poco más simple que la que presentan hoy, pero igualmente innovadora y no explorada, es que Enter Shikari debutan el año 2007 en el mainstream con su disco Take To The Skies, que atrevidamente mezclaba un sonido crudo de post-hardcore (crudo en relación a sus posteriores álbumes, su sonido está increíblemente trabajado y producido) con elementos de música electrónica de amplios espectros (centrado en el uso de los sintetizadores), combinando voces limpias y screams y letras de corte más post-emo. Violencia, calma, melancolía, solemnidad, de todo le lleva Take To The Skies, así que bajándose los pantalones.

El disco en su completud juega con interludios/temas pareados, siendo los interludios un pase (casi siempre electrónico) a la canción principal, lo que explica por qué Take To The Skies tenga tantos temas (diecisiete) pero parezca tan fluido. Se inaugura con la dupla Stand Your Ground; This is Ancient Land / Enter Shikari, el primero es una introducción donde múltiples capas de sintetizadores, baterías electrónicas y paneadas influidas por ritmos trap, ruidos instrumentales y un fraseo de guitarra con harto aire de solemnidad, como de algo importante que viene, nos dejan en la puerta del segundo tema, donde la solemnidad se vuelve más agresiva con guitarras bajas, uso sin abuso de dobles pedales y una mezcla entre voces limpias y screams, alternando entre atmósfera pesada y avance desgarbado, mostrando al oyente quiénes son los Shikari (“cazador”, en hindi) mientras melodías de sintetizador bastante chillonas pero precisas se abren paso a través de toda la canción. Lo que viene es Mothership, donde la acción baterística toma más elementos del metal que en el track anterior, usando blast-beats, doble bombo y harto crash y hi-hat abierto para marcar el ritmo, que es guiado por una línea de sintetizador que, a pesar de que va sufriendo ciertas variaciones a lo largo de su fluir, es el alma y centro de la canción, que termina por darle un aspecto futurista y refinado a una canción que sin ella terminaría siendo más brutal de lo que parece y que ya es, generando un punto medio perfecto entre barbarie y civilización, porque la distorsión en las guitarras sigue al pie del cañón. Momentos lentos de calma pura y otros de calma antes de la tormenta hay repartidos por toda la canción, por lo que la atención en ésta no es desviada nunca. Melancolía tranquila y luego atacante y violenta es lo que encontramos en el single, Anything Can Happen In The Next Half Hour, donde melodías doloras, estilizadas y con harto contrapunto entre figura-fondo no discriminan entre tranquilas y sufridas atmósferas o potentes guitarras que se mezclan con la electrónica, tampoco reclaman si se ven acompañadas con voces sucias ni breaks típicos del post-hardcore desde el año 2000 en adelante. A ratos, los juegos duales guitarra-sintetizador recogen influencias de Dream Theater, y en el coro sacan a relucir el lado más emo de Enter Shikari pero con el agregado electrónico que le da nuevos bríos al género. De notar es también el pequeño quiebre donde guitarras limpias y voces armonizadas convierten a la canción brevemente en una balada antes de saltar a la acción final. Las notas finales se funden con las de los siguientes temas, Interlude 1 / Labyrinth, donde el primero se encarga de bajar un poco las revoluciones mediante strings y sintetizadores hasta fundirse con el segundo, mucho más melódico que sus predecesores, instrumentalmente hablando, sobre todo en la guitarra. Jugando entre el overdrive y la distorsión, samples de presentador de televisión y un bajo con harto fuzz, la voz va dando de un modo u otro la pauta de manera más armónica, con menos screams y más enfocada en la melodía. Otra canción que intenta cristalizar muchas facetas de Enter Shikari de forma balanceada, y, para variar, lográndolo. Con una outro puramente electrónica, empieza a sonar No Sssweat, que empieza con personalidad y agresividad para ganar tu confianza y que le demuestres respeto, así se vuelve cada vez más íntima y te puede contar muchas más cosas en otro tono. Guitarras con acordes extraños, sintes melódicos y voces melódicas con coros emo-punk y momentos muy metaleros, con screams, acordes en quintas y síncopas es lo que le lleva. Sigamos con Today Won’t Go Down In History, una canción de tempo lento y tranquilo, emotiva y desgarradora musicalmente, atmosféricamente inquietante y muy elocuente a distintos niveles. Se va construyendo de a poco en términos de densidad, los instrumentos y elementos que suenan se unen a medida que avanza la canción, pero el tempo permanece impasible, así que de una tranquila balada con voces armonizadas, melodías principales de bajo, platillazos etéreos y acordes densos de sintetizador, se va transformando en una canción con poderosa estética del hardcore más lento, que en su época sería el proto-emo; donde las corcheas dominan todo e invitan a cantar a todo pulmón.

Una bella canción que se conecta con el doblete Interlude 2 / Return to Energiser, siendo la primera un fluido collage armado digitalmente con canciones anteriores del disco y loops varios, que se van difuminando y modificando, hasta el inicio del segundo tema, siendo en su principio eminentemente una pieza puramente de post-hardcore: variados quiebres, algunos acordes disonantes, baterías vertiginosas y screams por doquier, doble bombo que abomba la cabeza y coros gritados por toda la banda, muy a lo glam. Sin embargo, los coros es distinto, todo toma reminiscencias de lo emo nuevamente, con harta corchea metida ahí, voces limpias como protagonistas, y con atmosféricos sintetizadores, que después de cierto tiempo mutan en un pequeño puente electrónico más acústico que apronta una nueva venida de la acción aggressor, sólo que con el gentil auspicio de la electrónica como su principal escolta. La dupla Interlude 3 / Sorry, You’re Not A Winner está sonando ahora, donde un pegado beat (influencias del trap nuevamente) con la acción del Kaossilator 3 de Rou Reynolds da la fusión perfecta entre los dos temas. El segundo es una canción de hardcore, con ciertas reminiscencias del nuevo sonido pero conservando algo también del hardcore clásico; centrado en la guitarra, usando terceras menores, mezclando voces limpias y sucias y hartos cambios de tempo concentran harta potencia y variedad en una sola canción, haciendo imposible aburrirse escuchándola. Un pequeño alto al fuego con guitarras limpias, voces contrapuestas y múltiples capas de sintetizadores de las más variadas texturas le dan el vamos al coro final, donde las voces juegan con armonías para comenzar el outro, donde la disonancia y la lentitud se apoderan de los audífonos. Ya vamos en Interlude 4 / Jonny Sniper, con una intro que contiene una solemne presentación de animador de televisión con vientos bronces sintetizados, cuya melodía principal continúa en Jonny Sniper, en un ambiente bastante festivo y algo raro de escuchar en un principio, ya que hay harta distorsión en las guitarras y harta acción de doble bombo en la batería. Sin embargo, esto es asimilado después de un rato, gracias en parte a la acción de un pequeño interludio que se construye de a poco, primeramente con la voz de Rou y un piano de fondo, donde se le une la batería tranquilamente y la guitarra haciendo con tapping la melodía principal. Con una creativa y bien escrita melodía vocal, gran acompañamiento instrumental y bastante cabeceador para ser una canción tan festiva, Jonny Sniper se gana hartos jumbitos. Suena una intro electrónica con la voz de Rou de fondo cuando ya llegamos a Adieu, otra balada íntima que se construye de a poco; sin embargo, ésta llega a su peak sólo hacia el final, dejando más espacio para lo acústico, que sorprende por su gran cantidad de matices, poderoso manejo melódico de ambas voces y de un sintetizador perdido a lo lejos, y gran acompañamiento de guitarras acústicas. Con una letra desgarradora, que llega y que se encarga de acentuar un ambiente de melancolía, llegamos al clímax, emo electrónico y pegado, que se va desvaneciendo en decrescendo. Aparece en nuestro camino OK, Time For Plan B, un tema bipolar y esquizofrénico que le lleva de harto: momentos de agresividad electro, donde las semicorcheas de las guitarras, los screams de Reynolds y líneas de sintetizador se convierten en pasajes más limpios, electrónicos, dinámicos y hasta pop en ciertos momentos, haciendo gala de la versatilidad compositiva de los Shikari. Hacia el final, luego de un puente etéreo y acústico, la agresividad vuelve en forma de quiebres con destiempos y guitarras con influencias del groove metal y de la NWOAM. Los sintetizadores provocan un coup d’etat al poderío de las guitarras en nuestro último tema, Closing, donde lo electrónico es tocado mediante cochinos sintetizadores y las guitarras se dedican a sólo marcar la hora antes de morir y desvanecerse, para que la vida de los sintetizadores siga hasta el fin del disco, de forma atmosférica y amenazadora, proyectándose incluso hasta el próximo disco de los Shikari.

Cabros que saben componer melodías y canciones que pegan, que son innovadoras y que han sabido superarse a través de los años. Que no tienen miedo de incorporar elementos a su sonido que nunca han sido incorporados. Que no temen a ser los mismos tipos de siempre y tener otra banda de cosas completamente distinta (Shikari Sound System, el alter ego de la banda pero que hace DJ sets de dubstep). Eso es Enter Shikari. Desde LOUD.cl le sugerimos abiertamente ponerse al día con los otros lanzamientos de los Shikari, donde su discurso lírico ha ido avanzando hacia cositas bellas como el empoderamiento popular, la concientización mundial en torno al capitalismo, el patriarcado y la sociedad de clases (y todas sus consecuencias sociales, morales, sexuales, etc.). Some make music to distract, we make music to attack.