Kill la Kill: El resurgimiento de la comedia

Kill la Kill: El resurgimiento de la comedia

Kill-la-Kill

La tendencia del animé a la controversia y a la reflexión de corte más introspectiva ha ido cambiando desde cierto tiempo a esta fecha. En la década de los ’90 encontramos grandes superproducciones que hallaban sus influencias discursivas y argumentales en teoría psicoanalítica, teoría marxista y técnicas narrativas vanguardistas, innovadoras o más bien disruptivas, como lo fueron por ejemplo Neon Genesis Evangelion de Gainax, Serial Experiments Lain de Triangle Staff y la saga noventera de Gundam (que incluye las series Gundam Wing, After War Gundam X Victory Gundam), de Sunrise. Drama puro y duro, las sonrisas que te sacaban eran los momentos emocionantes, los cuales no eran pocos. Discusiones profundas acerca del yo, la libertad, el amor, la tecnología y su relación con la humanidad, la guerra y el uso de la violencia para el sometimiento internacional eran los tópicos que tocaban estas series donde, además de eso, la animación y el estilo de trazo jugaba también un papel importante.

Esto mutaría un poco en los animés de la década del 2000, donde si bien se recogen ciertos componentes de sus antecesores noventeros, la comedia empieza a ganarse su lugar nuevamente en el animé no tan del mainstream. Se ve también un aumento en el elemento del suspenso al igual que la hilaridad en el animé (como por ejemplo en FLCL de Gainax, Death Note de Madhouse y Code Geass de Sunrise). Nuevamente hay reflexiones en torno a la libertad, la vida mundana y su impacto en el ciudadano medio, la alienación de la cotidianeidad, etc., sin embargo, y el elemento de cambio que aparece entre esta década y la anterior es la cabida que se le da al elemento más visceral de lo que uno busca en un animé: conectarse de un modo más catártico con la serie en cuestión, ya sea por el suspenso, tensión y misterio que las envuelve, o por la jovialidad y jocosidad presentes en ellas. El lugar de la carcajada o del mordisqueo de uñas era bien importante a inicios de siglo.

Llegamos a los ’10 y pareciera ser que tales discusiones han sido dejadas un poco a las lecturas disidentes para resaltar el elemento de suspense o de comedia de las series en sí (una excepción sería el sublime animé de 2013 Psycho-Pass de Production I.G. que recomendamos altamente y revisamos minuciosamente aquí), como lo han sido por ejemplo Shingeki no Kyojin de Wit Studios y Production I.G., y el animé que pasamos a revisar ahora, Kill La Kill, de Trigger Inc. Kill la Kill es el primer animé producido y distribuido por los estudios Trigger Inc., los cuales fueron fundados por ex-empleados del gigante Gainax que en el pasado trabajaron juntos en una de las grandes producciones de la respetada compañía japonesa, el animé Tengen Toppa Gurren Lagann, cuya influencia se ve patente en el sello estilístico del diseño de personajes, vestuarios y forma de animación y dibujo de carácter más vintage e intentando rescatar lo manga del animé que se veía a fines de los ’70-principios de los ’80 pero con mayores avances tecnológicos.

Vamos ahora a lo argumental: Kill la Kill se sitúa en un futuro post-apocalíptico donde Japón funciona en base a un sistema feudal, donde los dueños o señores feudales son los presidentes de los consejos estudiantiles de los colegios, quienes con violencia casi militar van sometiendo a los otros colegios para tener cada vez más control y poder. Conocemos a Ryuko Matoi en su primer día como alumna en la Academia Honnouji, que es dominada por su presidenta del consejo estudiantil Satsuki Kiryuin. En Honnouji vemos que hay instalado un cierto sistema de castas entre los estudiantes (que se ve reflejado también en su vida cotidiana fuera de la academia; los estudiantes con mayor rango viven con su familia más hacia arriba, más cerca de la academia y con mayores privilegios) que se traduce en el uso de ciertos uniformes llamados Uniformes Goku, que aumentan las capacidades físicas de quienes lo usen y estos se dividen en uniformes de una, dos y tres estrellas, siendo tres el rango más alto, el cual le es otorgado a los presidentes de los clubes de la academia y a un círculo llamado los Cuatro de Élite, los otros miembros del Consejo Estudiantil de Honnouji. Estas tres estrellas significa que el uniforme está hecho en un 30% de fibra viva de combate; sin embargo, corre el rumor de que existen Prendas Divinas, hechas en un 100% de fibra viva.

El motivo de Ryuko para entrar en Honnouji es encontrar a la persona que asesinó a su padre con unas tijeras gigantes, de las cuales Ryuko posee una mitad. Empieza a hacer ciertos disturbios en Honnouji, sin embargo es fácilmente derrotada por los Tres Estrellas a los que se enfrenta, a pesar de tener ciertos conocimientos de combate cuerpo a cuerpo y tener la hoja de tijera que mató a su padre. Con la ayuda de su misterioso profesor jefe, Ryuko descubre un gran secreto que la ayudará en su búsqueda del/la asesino/a de su padre y, de paso, hará más llevadera su estancia en Honnouji.

A pesar de parecer una serie eminentemente de acción, el hook de la serie en sí es su componente humorístico, que a ratos contiene un humor muy de adultos. Ryuko conoce en Honnouji a Mako Mankanshoku, una alumna muy despistada y poco consciente de los peligros que la rodean a ella, su familia y a Ryuko, por lo que su presencia en el animé explota mucho más la comedia ya inserta en ella. Si bien, como ya habíamos dicho, para el que quiera encontrar una reflexión profunda, lo puede hacer interpretativamente (en Kill la Kill encontramos el sometimiento por medio de la violencia y la forma de luchar contra el orden establecido casi de forma mesiánica, pero obviamente no es un tópico que sea recurrente en la serie como parte 100% importante en su argumento), pero el brillo de la serie en sí está más en su componente humorístico y de acción, presente en las peleas en las que Ryuko se ve envuelta y que sí son parte de la trama de forma muy patente.

Recomendable? Sí, aunque con ciertas incomodidades. Es un animé que apunta a los orígenes de sí mismo como propuesta artística, que es el satisfacer los deseos de entretención y esparcimiento de los televidentes; pero que también puede plantearse como algo que es objeto de lecturas disidentes que pueden desencadenar en discusiones profundas acerca de temáticas relevantes e interesantes, pero muy someramente (naturalizando la poca discusión como discusión propiamente tal, puede ser?). Esto hace de Kill la Kill un animé no-confrontacional, algo que a mí por lo menos me causa un monto de conflicto imposible de dejar pasar así como así.

Kill la Kill empezó a transmitirse el 3 de Octubre de 2013 y tendrá 25 capítulos. Cada capítulo nuevo sale los Jueves de cada semana y, luego de un receso de las fiestas de Navidad/Año Nuevo, se ha vuelto a la acción con el estreno del capítulo 13 el pasado Jueves 9 de Enero de 2014. busque en flvanime y encontrará.