Vampire Weeknd – Modern Vampires Of the City (2013): El con mayor potencial de los tres

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vw-1366657735Escrito y compartido por: Nadiesperfecto

Pasado ya tiempo desde la filtración de Modern Vampires Of The City, el nuevo disco de Vampire Weekend, y tras superar la decena de escuchas, por fin me creo preparado para dar fin a una reseña. Existen álbumes  a los que se les puede aplicar sentencia con una o dos escuchas, comúnmente suelen ser los más simples (que no por ello peores). Existen otros, la gran mayoría, a los que hay que dar rodaje para saber cómo crecen las canciones dentro de uno. Es imposible hacer una crítica fundamentada en 10 escuchas, que es como se suele hacer (incluso hay quien menos), harían falta dos meses para hacer una buena crítica de un disco, guardando así las observaciones de primeras escuchas, de reposo y de crecimiento de las canciones. Pero, ¿quién las leería dos meses después de su lanzamiento?

Sin desviarme mucho, no me atreví a reseñar antes de tiempo lo nuevo de Vampire Weekend porque todas las canciones entraban mejor y de forma distinta con cada escucha que le pegaba. Ya he llegado a un momento en el que las sensaciones empiezan a ser similares entre sí, por lo que ya podría entablar veredicto: lo nuevo de Vampire Weekend podría ser lo mejor que hayan hecho en su carrera.

No es una carrera longeva, pero sí de calidad. El álbum debut, homónimo, fue un soplo de aire fresco en el mundo del indie pop. Tenía frescura y calidad y, sorpresa, directo y sin abrumar. Es la clara diferencia que marca al grupo de Ezra con sus congéneres: que no necesita complejidades de sonido y composición para llenar al oyente. Así, himnos como las aclamadas A-Punk, Oxford Comma, Walcott M79 han permanecido en oídos y bocas de todos. Contra, dos años después, mantenía el buen tono, bajando un escaño pero sorprendiendo con momentos de evolución de sonido.

Han pasado tres años desde entonces, y Vampire Weekend dan un paso hacia adelante a nuevos terrenos. Y así se vuelven más eclécticos que nunca, bajan revoluciones y experimentan con cosas nuevas. Dejan atrás sus sonidos africanos para zambullirse en melodías pop de preciosa textura. Y el cambio les sienta bien.

Todas las canciones podrían ser singles. Tenemos ecos de los Vampire Weekend de antaño, de pop eléctrico y africano, en Worship You, Finger Back, y en el single de Modern Vampires y una de las mejores canciones de este, Diane Young, un tema que esconde mucha más variedad rock de lo que parece, y que se convierte en uno de los mejores trallazos de la banda. A partir de ahí, tenemos melodías pop de preciosa factura en Unbelievers, Hanna Hunt, Don’t Lie o las increíbles Step y Ya Hey, dos de las mejores canciones que los estadounidenses hayan facturado.

Vampire se afinca en un terreno nuevo,  o mejor dicho, cimienta sus paredes en un terreno en el que nunca se atrevió a quedarse del todo.  Se acerca más que nunca a bandas como Beach House o Animal Collective, con la diferencia de que Vampire no necesita grandes  virtuosidades para alcanzar o superar directamente el nivel de estos. Una buena melodía pop brilla por su perfección, pero también por su naturalidad y simpleza. Y en Modern Vampires Of The City se encuentran algunas de las mejores gemas pop que hayamos escuchado en bastantes años. Pero reposen las escuchas: no es bueno valorar después de tres escuchas. Modern Vampires… crece y reposa dentro de uno, y eso hay que exprimirlo al máximo.

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