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Los 10 discos pop del 2013, según LOUD.cl (Segunda Parte: Lo medio y lo mejor)

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LOS PRIMEROS CINCO LUGARES (LO PEOR DEL POP)

El pop no tiene tapujos y no tiene que encausarse en ser vergonzoso. El prisma por el cual vive últimamente lo tiene sucio, cosa por la cual no tiene que perder. La bonda de sonar primerizo, de estribillo simple, tiene una funcionalidad super efectista: Ser parte de una espina dorsal, que pueda alienarse con quien quiera y cuando quiera.

Pop/funk, Pop/Soul, Pop/Punk, Pop/Rock, Pop Industrial, Pop/House, etc. Sin ir más lejos, ahora le damos a lo medio y lo mejor.

Lo medio:

5. Myley Cyrus – Bangerz / 4. Lady Gaga – Art Pop

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RESEÑA DE ARTPOP

El común denominador en estos dos discos es levantar ceja, frente a lo attention whore que puede llegar a ser la estrategia de marketing para lograr el éxito.

En el caso de Cyrus una obertura de iniciación a la metamorfosis de una chica buena, a chica irreverente, que además de incitar el espíritu artificial de transgresor y prohibitivo, lo baña en himnos de dance urbano, soul de club a lo Usher y rap en piscas de pop, trabajados por Mike Will. Un disco disfrutable, bien a pesar de que sigue parte de lo ya hecho por Rihanna. Wrecking Ball es pedazo de single; “We Can’t Stop”  la presentación idónea y #GETITRIGHT una bomba ultrafunky en los servicios de Pharell Williams.

En el caso de Art POP, si hubiese seguido el encuentro por toda esa onda disco urban que tiene Do What U Want; un baño de italo en casi crianza de Italians It Do Better, otro canto habría sido estimado en la fortuna de su tercer disco. Un álbum en su totalidad ostigoso, de cuatro partes, que recuerdan al electro-house bien prematuro de Justice; el bassline desechable y entretenido de Zedd, o la pisca de rap, que no resulta.

LO MEJOR:

3. Tegan & Sara – Heartthrob

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Las hermanas siempre han tenido ese debacle de codearse entre el indie-rock y el pop mainstream. Siete discos en vida, que aún las mantienen con estribillos melosos y eternas dichas hacia la adolescencia, eso si, esta vez se deciden por marcarse a margenes más de estadio, produciendo su disco más simple, bailable, abordable y vacío de folk, que a pesar de todo, se mantiene con vitalidad.

Hay power balads de esencia ochentera; números electroacústicos y sintetizadores gordos como los de Guetta en la canción “Drove Me Wild”. De su repertorio no es el de más capaz, pero si el que definitivamente la abre las puertas a todo el mundo.

3.2. Sky Ferreira – Nigh Time, My Time

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RESEÑA DEL DISCO

Ferreira destruyó el trabajo de años, para encausarse en una mezcla más de rock, que de pop. Si en un principio su Everything is Embarrasing lucía un pop nostálgico, medio oscuro, elegante y de sintetizadores ochenteros, el resultado final lo terminó ensuciando en una especie de Riot GRRL, al filo de la dureza de Garbage o Hole.

Trabajo con momentos medios Shoegaze, medios new wave a lo Ladyhawke y jugueteos de distorsión a lo power balad.

2. Charlie XCX – True Romance

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Charlie al igual que Grimes, son las nuevas idols del pop que solamente se podían dar en esta era. Así como Lana del Rey captó un margen entre lo indie y lo mainstream con su background de Marilyn Monroe de nuestra era; lo con ambas primeras es similar. True Romance abrevia de manera simple los resultados de primeras, del With House, algo inofensivamente drónico y sintetizadores brillosamente industriales, todo en una cuota demasiada simple y de lectura digerible.

Acá existe una oscuridad bien manejada, como si fuese un contraste de alegría y no de terror.  Los 80’s están presentes en You (HA HA HA) o What I Like. Una presencia envidiable bien a su manera, tal como lo hacía paralelamente la carrera de Marina o la primera Ellie Goulding.

1. Justin Timberlake – The 20/20 Experience

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RESEÑA DE THE 20/20 EXPERIENCE

¿Por qué The 20/20 Experience? Mucha se la acusa de hype al regreso de Timberlake a las pistas musicales. Un hiato de casi 6 años, que lo tenía en planes de películas o de inversor y se vió disuelto por sus nuevas inquietudes. El valor de Justin en la escena es crecer con su público, crecer en lo que presenta y ofrecer un compendio de influencias diferentes en base a los años. Una vanguardia bastante simple, pero efectista a la hora de mantenerte vigente.

Si Justified fue acusado de mojar niñas de 15; FutureSex/Lovesounds era el intento de coger, vivir tu juventud y parirse desde tomar cervezas, hasta terminar en la casa de alguien que no conoces, todo en el trabajo llevado por un R&B urbano. En una especie de esquela de tratar de emular el Motown o las gracias de Marvin Gaye, el artista emula y hace el intento ligero y accesible de remontarnos a épocas anteriores, sin caer en lo añejo. Soul libre y convertido en neoclásico. ¿Pruebas? Suit & Tie. ¿Diferencias? Tunnel Vision. ¿Accesibilidad? Mirrors.

Equipo LOUD.cl

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