Arctic Monkeys – AM (2013): Que la evolución no se detenga

Arctic Monkeys – AM (2013): Que la evolución no se detenga

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Escrito por Juan José

Luego de dos años desde su anterior producción (Suck it and See); los nativos de Sheffield llegan a revolucionar nuevamente el mundo con su música. El cambio drástico y complejo en el que ha devenido el cuarteto inglés desde su primer LP es de características notables, sin embargo; no todo cambio es para mal y aquella es la impronta de AM.

Una evolución de 6 años ha tenido como fruto cinco LP’s, desde la potencia y sutileza lírica de Whatever People Say I Am, That’s What I’m Not hasta su última producción llevada a cabo en L.A, Arctic Monkeys se ha presentado al mundo como una de las bandas más interesantes en todo aspecto.  El cambio en las guitarras aceleradas y tempos de batería constantes dio paso a temas de compleja interpretación en vivo como Knee Socks (introducción que combina tempo de batería, riff de guitarra y línea rítmica de bajo), I Want It All y One Fort the Road.

Si bien ya existían adelantos de lo que sería AM, tal es el caso de R U Mine? (versión del Record Store Day 2012) y Do I Wanna Know? Presentado en festivales a lo largo del año, no todo se detuvo ahí. Alex Turner (compositor y letrista) ya decía a entrevistas de medios especializados que el disco suena como ‘’Dr. Dre’’; y es una de las mejores descripciones que se le puede otorgar al sonido de AM. Los sucios riff de guitarra, una tesitura exquisita de los coros realizados por O’Malley y Helders en temas como Arabella, Mad Sounds y Fireside lo demuestran.

Mención especial llevan Snap It Out, I Wanna Be Yours y la notable Why’d You Only Call Me When You’re High? Donde la interacción de todos los factores que le otorgan cuerpo a la placa se hacen presentes: Coros cantables y pegajosos, solos de guitarra precisos, líneas de bajo sutiles y ricas; mientras uno de los metrónomos humanos más exactos en la batería hace de la suyas con la base rítmica.

En síntesis, AM es la evolución de un cuarteto a través tanto de su cambio de domicilio como de vida en general. Cada disco de Arctic Monkeys refleja aquello de manera precisa. Todo aquel que reproché la nueva placa de los ingleses carece en gran medida de una de las más importantes características en la música: el cambio. Es imposible dimensionar una banda estancada durante seis años haciendo música estática y atemporal; los pequeños cambios que han llevado a los residentes de L.A son claros en su trayectoria, planteándose como una de las mejores performances en vivo de la actualidad en conjunto con uno de los letristas más jóvenes y prolíficos que ha visto la música, Alex Turner es quizá; una de las maravillas de la industria. Sin embargo, aquello da cabida para hablar de Helders en batería, O’Malley en bajo y  Cook en guitarra; siendo una banda de componentes necesarios para lograr algo como AM

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