[Lollapalooza Must] Deftones

img

El cartel de Lollapalooza desvaneció rumores; asomó euforia y estableció a Chile, como unas de las sedes de la música actual. Si bien, las opiniones son dispares en cuanto a quienes debían venir, generando rechazo y descontento en el colectivo. Sin embargo, para nadie es indiferente el arribo de bandas consagradas, reunidas en un solo lugar  y la posibilidad existente, en estos últimos años, de traer a grupos que jamás en la vida pensábamos tener en nuestras latitudes. Disfrutar de música de calidad, diversa y con la garantía de recorrer generaciones, etapas y un espectro de sonidos, es hoy por hoy, la mejor opción de saborear tintes de muchas expresiones. Como acá en loud, pretendemos barajarte opciones, realizarte la vida más sencilla y dosificarte de tips, comenzamos con un must de las bandas que debes ver y por ningún motivo, perdértelas. En esta parada, los primeros ratones de laboratorios, tienen de nombre Deftones, con 2 venidas a Chile y la presentación de material nuevo, convocado en su Diamond Eyes. Vamos.

A grandes rasgos son una banda de rock experimental, con 6 discos oficiales bajo el brazo y un camino de 14 años, que los ha visto evolucionar. Si bien, su camino se proyecta en la evolución musical, la definición de su sonido no ha tenido limites. Pasando desde el poderoso Adrenaline; y el catarsico Around The Fur, marcados a un lado más metal y estigmatizado por la moda, de aquel entonces, Nu Metal. La inquietud de Chino Moreno y compañía, se ve demostrado en un nuevo prisma músical, el LP White Pony. La mezcla entre un rock híbrido, abrazado de densas y tranquilas bases electrónicas, formaron un nuevo arco. Partiendo desde esta nueva alianza de degradaciones sonoras, el disparo de su carrera se vió solida, quebrantado estigmas y derribando límites. Deftones ya tiene un tótem y desde ese mismo lugar, extiende su legado. El Cuarto LP Deftones, proviene de esta nueva raíz, de la cual se doblega el antiguo Deftones, con temas como Hexagrama y Bloody Cape; más el presente de la banda, con Minerva o Good Morning Beatiful. Resulta un viaje transversal y un reencuentro con sus influencias. Ya más adelante, viene una directriz presumida a un lado más rock y con esencias de querer revivir White Pony, hablamos de Saturday Night Wrist, un experimento sonoro de rebote y de estancamiento de la banda. Sumado al accidente del bajista Ching Cheng, parecía que todo iba a terminar.

Con Eros pretendían llevar a la banda a nuevos niveles y formular otro hito en su carrera. Debido al accidente mencionado anteriormente, todo quedó en carpeta. La esencia se perdía y por ello, decidieron grabar nuevo material y llamarlo de otra forma. En ese camino de dificultades, nació Diamond Eyes, un lavado de cara a la escena rock y que nuevamente potencia a la banda a refrescar el circuito del rock. Furia, gritos, guitarras y melodías dispersas, son las características de su último trabajo. Sacudiendo tu cabeza a más no poder.

En Deftones cohabita la pasividad y la agresividad, ejes que se mueven de un lado para otro, gradualmente. Niveles saturados por épocas, pero concentrados en distintas formas. Rock poderoso en un comienzo y sintetizadores en ambientes dispersos. La voz inquietante de Chino Moreno resulta un catarsis; te transporta de la angustia, la rabia y la armonía en un mismo lugar. La guitarra resulta un médium en el cual pueden convivir la batería y el bajo, en un complemento. Todo reflejado en una estética definida, esa que quiere saturarte, provocarte gritos y hacerte sentír emociones.

Comments are closed.