Jonas Sanche – Verdades, la voz de la Avenida (2012)

Jonas Sanche – Verdades, la voz de la Avenida (2012)

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Hay dos formas fáciles de llegar al rap, que siempre dependen de la ocasión. Muchos se interesan por su legado y proceso de poder crear conciencia de manera práctica, haciendo referencia a la susceptibilidad social o reflexiva, utilizando la labia como fuerza firme. Los hechos históricos prueban en la cultura del hip hop, ese espíritu punk de abrir mentes y luchar por igualdad, sea ayer…sea hoy.

El resto recae en el poder del sampler, buscando la pista que más pegue y le dé un ritmo potente a la caja de ritmo y te permita bacilar, cabecear el beat. Bastan pequeños trozos de canciones para conjugar el inicio y termino de un viaje. No les culpo, si escuchaban a Too $hort y se pegaban con sus bajos, sin cachar el nivel de misoginia que abordaba en su discurso.

No obstante, el rap en español difunde y se caracteriza  por tener la firmeza de una tesis,  dando gran cabida al poder de la difusión del mensaje, que en la realidad de un artista resulta de una llegada trascendente y más efectiva hacia su público. ¿Por qué abordo esto tan obvio y fome? Hay casos como el de Jonas, donde el nivel de buen rapper no se prueban en la calidad y virtuosismo del ritmo que esta detrás de él. En este caso el hombre delega poder a su carácter de trovador y toda esa expertis de intentar viajar a través del relato convincente, alimentado por sus vivencias. No hay manera más efectiva de poder llegar y empatizar, bajo la mirada de una persona con altos y bajos, sumido en una realidad tan cotidiana como la tuya o la mía.

Verdades, la voz de la Avenida, es el debut del rapper oriundo de Puente Alto, quien ya comenzaba a fraguarse desde el 2008, con un puñado de canciones que ya estaban cocinadas de años. En el acto, ayudan Macrodee, Jestein Ritmos, Chystemc y DJ Sta, entre otros, bordeando un disco bien Street, de espíritu de vibrate noventero, bien jazzy, bien soulful, picándole harto al black music. Aunque como dictaba anteriormente, el espíritu esencial de este disco obedece al carácter reflexivo del MC, dando tributo en específico a su abuela y la inspiración/amor por su familia (quien creía mucho en su carrera); critica a la fama; un espaldarazo para la subida de autoestima para la juventud y un sin fin de metáforas que van tejiendo esa radiografía de las cosas de la vida que nos hacen tan comunes y tan simples.

17 canciones efectistas, consumadas en una especie de legado de vida. Sanche ya tiene ese libro hecho disco, ahora sólo le falta plantar el árbol.