Te elogian por sonar a los 90’s. ¿Qué los 90’s ya pasaron?

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NIRVANA_90__s_by_NoisTNT

Últimamente  se me ha cruzado en varios sitios en inglés, leer que la conversión de un artista es grande por fidelizar su sonido a los 90’s y mantener la esencia que hizo grandes a  muchas bandas de la época, sin importar el género; asumiendo que trata de un piropo que infiere estar hablando de la última generación dorada musical. Me pasa con el hip hop, donde se deja un lado el ámbito de la composición y la producción, solo citando que “Joey Bada$$” suena como los mejores tiempos de  “De La Soul”, “J Dilla” y “A Tribed Called Quest” o The Underarchivers a Gang Starr, Too Short, Kross One o toda esa onda del Wu Tang Clan. También mucho sucede en el rock, con el sonido actual de Wavves y Best Coast, analizándolo como el cruce entre la época grunge de Nirvana y Hole, e inclusive con toda la oleada del House, dándole valor de categoría a bandas y solistas como Bondage, Disclosure o Julio Bashmore, porque supieron impregnar el recuerdo de la época dorada de Armand Van Helden, Master at Works o Ce Ce Peniston.

Referir a los 90’s como una virtud, cualidad o aspecto de valor positivo como referencia, me parece pobre. Carece de poder describir alguna percepción que pueda conllevar algo de calidad y talento, sólo suscribiéndose a una época como concepto. Básicamente es alejarse de poder contarnos que tanto hay de valor en la composición, la confección, la interpretación y el background que quieren mostrar, sintetizándolo en una imagen cargada al romanticismo y la nostalgia. Como ejemplo, es tan básico, como cuando alguien te dice que es “malo o no te gusta”, jactándose de estar equívocos, sin extender y desarrollar la idea, pudiendo dar soporte a esa matriz bajo una cantidad de argumentos considerables. Estamos claros que nadie puede tener la razón absoluta, pero al menos seamos capaces de poderle darle pie a que no la tienes.

La nostalgia es el factor preponderante en todo esto, nublando cualquier propuesta de banda vieja, en el mundo actual. Siempre uno lee, que si Metallica volviese a los años donde la mataban con Kill Em All o Ride The Lighting, serían respetados; o Muse dejase de experimentar como lo hizo en su último álbum, recobraría la confianza de sus fans. Metallica lo intentó y no le resulto tan bien, sintiendo una presión enorme que recae en el recuerdo de muchos fans, que cruzaron alegrías con ellos. De cierto modo, el recuerdo no deja avanzar y resulta un método de espanto en poder superar el pasado. ¿A qué voy? Metallica no dejó de ser bueno por no sonar como antes, sino por cambios de motivación y técnicos que transcurrieron con los años. Si no los motiva sonar como antaño, ¿Entonces, que hacer?.

Otra cosa que sucede con esto de revivir los años y transformarlos en murallas de respeto, es alabar a una banda nueva por plantear sus influencias que recuerdan años anteriores. Debe ser bien fome para Bethany Consentino que hablen de ella, como un revival de sonido, y no de su expertis, maniobra propia/personal y de ejecución que va originando su sonido. Estamos claros de la influencia habida y por haber en nuestra generación, donde es difícil desarraigarse de tantos momentos buenos que nos motivaron a confeccionar algo. No obstante, no es el valor fundamental, sino un simple agregado.

Y vuelvo insistir: los 90’s se quedaron en los 90’s. Es un vicio caer en tal premisa, con tal de hablar de bandas como si fuesen creadoras de máquinas del tiempo. Sólo se trata de un tipo sumido en la nostalgia, que quiere dar un refresque sonoro en el mundo actual. La nostalgia es bien tramposa, y ahonda maquillada en una felicidad triste, cegando muchas veces un encuentro con el presente. Difícilmente se avanza en algo, si se cree que replicar “algo bueno”, lo llegue a transformar en algo seguramente bueno. A ti te gusta que hablen de ti, no de quien estaba antes de ti.

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