• especial
  • musica
  • recomendacion

Entendiendo a Nine Inch Nails en 13 canciones esenciales

Trent Reznor of Nine Inch Nails performs at Voodoo Music Experience concert in New Orleans

Trent Reznor es un ingeniero sigiloso que ha ido dando paso a los años de Nine Inch Nails y ha encabezado la resolución de todas sus inquietudes en cada uno de sus trabajos. Cada paso de su discografía, desafía el entendimiento de su interpretación sobre la visión de la música, abriendo paso como un hombre con tantas aspiraciones puede realizar lo que quiera y aún así triunfar.

Hablar de Trent, es situarlo en el apogeo del industrial; hablar de un fan de Quake y quien fuese el mentor de la mecánica Marilyn Manson. Ya luego en el futuro, se daría paso a ser uno de los mejores confeccionadores de corte ambiental, casos como los soundtrack de David Fincher.

Os decidimos no elegir un ranking asesino de lugares, sino un encabezado que hable sobre las canciones que van dando círculo a la vida evolucional de Trent. Son sólo 15, que podes revisar a continuación.

Escrito por Oscar Hauyon 

 

1 . Head Like A Hole

El debut de Nine Inch Nails “Pretty Hate Machine” tuvo como single inaugural el track “Down on it”, que gracias a un videoclip en el que Trent Reznor apareció fingiendo ser el muerto de una snuff movie, le otorgó visibilidad a este nuevo proyecto musical.

Pero la canción condenada a convertirse en un clásico fue “Head Like a Hole”, que entrega dos estribillos por el precio de uno y vaticina una serie de guiños y vicios que se seguirán viendo en el rock alternativo propulsado por máquinas en los 90s, tendiendo un puente entre los corrosivos sonidos percusivos del rock industrial de raíz europea y el pop alternativo de aquellos días.

No es nada menor, si pensamos la ruta hacia el metal y el ruidismo que establecerían otros proyectos americanos como, por ejemplo, Ministry o Skinny Puppy. Lo que Nine Inch Nails propone en su génesis es el triunfo de la melodía y los grooves bailables en un panorama que justo en ese momento se sumergía en el guturalismo.

2. Hapiness in Slavery

Siendo simplista, se podría decir que el EP “Broken”,  es la liberación del borde hard rocker en la música de Nine Inch Nails. Las tramas oscuras en las letras de este segundo trabajo discográfico, se ven reforzadas por influencias directamente metaleras.

“Happinnes in slavery” es quizás el momento lírico más destacado dentro de una larga búsqueda de placer a través del dolor que se repetirá en toda la discografía de este proyecto. En lo netamente musical, son los gritos, los sonidos abrasivos y un beat sacado de seguro de algún referente industrial alemán, los que guían al auditor por esta galería de dolores placenteros (como diría un Rolo Ramos noventero).

El videoclip de esta pieza fue censurado casi mundialmente por la explícita performance del artista e ícono sadomasoquista Bob Flanagan desnudándose encima de una máquina que le da placer, luego lo  tortura y por último lo mata. Un verdadero coito biomecánico; como el sueño húmedo de alguna de las criaturas de H.R Giger.

 3 . Wish

Del mismo EP “Broken” aparece esta suerte de versión electrónica del “Ace of Spades” de Mötorhead. No es que sea un cover, pero los riffs y la rítmica son muy similares. Esta canción entregará la plantilla sobre la que NIN desarrollará varias canciones con un patrón de batería similar (a saber: “Gave Up”, “The March of Pigs”, “Survivalism”). Un ritmo que desafía los típicos beats del dance industrial y se mete con la raíz del rock.

 4 . Closer

Una elegía al sexo desenfrenado, con referencias religiosas de por medio. Muchas veces Reznor dijo que las líricas de “Closer” (“I wanna fuck you like an animal”) eran algo así como una forma de matar al pop que se colaba en este coqueteo descarado con el dance. La canción progresa desde el tecnopop hacia el hard rock impulsada sobre un ritmo maquinal, simple e hipnótico, gentileza de”Nightclubbing”, de Iggy Pop, desde donde extrajeron el sample.

Casi tan memorable como esta canción es su videoclip, realizado por el magnate de este formato audiovisual, Mark Romanek. Definitivamente uno de esos videos que hay que ver para entender la evolución del género: una superproducción con una original dirección de arte en inspirada en las obras de Joel-Peter Witkin y llena de imágenes subliminales.

 5 . The March of Pigs

Una de las mayores gracias del tercer disco, el álbum conceptual “The Downward Spiral” es su variedad de estilos. No hay problemas en el flujo auditivo de esta placa cuando entrega, track por track, instantes de hard rock, prog-rock, ambient, pop y música industrial. “March of the Pigs” corre furiosa y cuando puede ponerse aún más heavy, sorprende con el ingrediente más suave del arsenal de Reznor: el piano.

 6 . Hurt

Uno de los puntos altos del disco “The Downward Spiral” y de toda la discografía de Nine Inch Nails. Una banda que en aquellos días podía musicalizar la violencia de, por ejemplo, “Natural Born Killers” (la película de Oliver Stone), también podía mostrar una fragilidad y un confesionalismo que rayaba en el patetismo del drogadicto que descubre los estragos que su existencia ha recibido.

Sobre canciones suaves y trágicas, NIN ya había dado pistas importantes en la desgarrada “Something I can never have” del primer disco, pero es con “Hurt” que logra tocar la sensibilidad de las masas alternativas de los 90s. Tanto así que en el ocaso de su vida, el gran Johnny Cash la utilizaría como un adelantado réquiem.

 7 . The Perfect Drug

Parte de la banda sonora de “Lost Highway”, otro de esos raros peliculones de David Lynch, “The Perfect Drug” es la primera expresión de un Trent Reznor que busca la contingencia sonora del momento, al usar ritmos sacados del Big Beat y el Drum & Bass, como propulsores de una lírica ansiosa.

Una canción que cambia de ritmos, de patrones sonoros, de tempos y de efectos, a cada momento. Un trepidante viaje sonoro que sintetiza muy bien los sonidos que en ese momento se estaban dando a ambos lados del Atlántico: desde la electrónica salvaje que se tomó las pistas a mediados de los 90, hasta el rock alternativo que se desenfunda en ese estribillo repetitivo y épico. Por supuesto, con un video espectacular. Una fantasía steam-punk dirigida otra vez por Mark Romanek.

8 . We’re in this together now

Una canción que toma prestada la actitud melodramática y el patrón rítmico del clásico ochentero “Broken Wings” de Mr. Mister, y que se echa al hombro ser LA canción que muestra por primera vez el disco “The Fragile” a las audiencias del mundo.

“The Fragile” es un álbum doble con todo lo bueno y lo malo que tiene ese formato. Tiene algunos de los mejores momentos instrumentales experimentales, pero también un par de tracks olvidables (incluso para el mismo Trent). Su verdadera gracia es mostrar por primera vez el poder de los midtempos y de una furia menos primaria y más contenida.

 “We’re in this together now” sirve de bisagra entre épocas y sonidos. Incluso adelantándose al frenesí revivalista de los 80 que ocurrió años después (cosa que también pasa con “Into the Void” y otros títulos de ese disco). El video es un homenaje a la película “Metrópolis” (Fritz Lang), usando escenarios similares a los de la película y con Reznor vestido y con el mismo corte de pelo que los trabajadores que aparecen en ella.

 9 . Starfuckers

Cuenta la leyenda que Reznor odia este tema. Este es un hijo conflictivo de su tiempo: de los dimes y diretes con Marilyn Manson, de los machacones Big Beats de The Prodigy, y también, en un sentido más profundo, del deteriorado vínculo con la telerealidad de su autor; pues versa sobre los papparazzis, la fama, los “american idiots” antes de que Green Day acuñara el término.

 No existe un consenso sobre esta canción. Se le odia o se le ama. Pero sin duda es un momento complicado para Reznor, que se refleja en el hecho de que, en lugar de estar creando la vanguardia, en aquella ocasión se estaba colgando de la vanguardia de otros, con resultados dispares.

 10. La Mer

Quizás el Reznor que vivió para recibir el premio Oscar por la banda sonora de “The Social Network” jamás hubiese existido de no ser por espacios instrumentales como este que aparece en el disco doble “The Fragile”.

 Sobre un vals (ritmo en 6/8) se va construyendo un ritmo funk (en 4/4) que avanza con elegancia desde algo que parece escrito en el siglo XIX hasta un bullente paisaje sonoro de un siglo XXI retrofuturista. Esta es la verdadera “fragilidad” de “The Fragile”.

 11. The Hand That Feeds

Un poco resistido por aquellos fans más acérrimos del Trent Reznor experimental, este es uno de los tracks de mayor efectividad pop en su discografía. Un ritmo grueso y hasta bailable convive en armonía con un riff que parece sacado de The Kinks (“You really got me”), en una canción que actúa perfectamente en el formato estrofa-coro-estrofa-coro.

“The Hand That Feeds” corresponde al borde más masivo de otro disco bipolar en la carrera de NIN, titulado “With Teeth” y que tiene como características técnicas más destacables el haber sido registrado en gran parte en vivo, en el mítico estudio Sound City, con Dave Grohl en los parches.

 12. The Great Destroyer

¿Cuánto dubstep salió de acá? Una vez más, Reznor se adelanta a su tiempo, con un sonido rasposo y electrónico, de beats sellados al vacío y guitarras eléctricas sin amplificador. El final de esta canción indica una ruta que muchos músicos usuarios de Ableton Live y otros programas de producción musical  tomarían en la segunda mitad de los 2000. Los famosos drops de DeadMau5 y toda esa camada harto le deben a esta primera aproximación.

 Esta canción viene en el disco “Year Zero”, una fantasía ciencia ficción sobre una Norteamérica sumida bajo el poder totalitario de un estado policía y la iglesia. Subyace en este discurso una crítica al presidente de aquellos días en gringolandia, George W. Bush (de hecho hay un tema dedicado a él: “Capital G”).

 13. Discipline

“The Slip”, el último disco de Reznor antes de que decidiera desarmar a Nine Inch Nails en la década pasada, es un manifiesto rock, que se vio engrandecido por dos hechos extramusicales: el primero, una notable sesión en vivo con una banda de lujo, y en la que entregaron con verdadero poder estas creaciones; y la segunda, tiene que ver con el quiebre con la industria discográfica, y la entrega de este álbum de manera completamente gratuita a través de su página web. Sí, como cualquier emergente imberbe por ahí.

 EPÍLOGO

Trent_Reznor_Self-Destruct

Según muchos, “The Slip” es el último intento por mantener a Nine Inch Nails como un proyecto de música “dura”, “pesada” y rockera. Pero los caminos de la música son misteriosos, y don Trent ya tendría la mente puesta en otras sonoridades.

Entre “Year Zero” y “The Slip”, Reznor entregaría el disco cuádruple “Ghost”, donde profundizaría su expertice en la música instrumental, y también su relación con Atticuss Ross, con quien haría las bandas sonoras que además de reportarle importantes galardones, le cambiaron la cara a la música de Nine Inch Nails, según muchos. También desembocarían con su pasión melódica en el proyecto How To Destroy Angels, con la esposa de Reznor, Mariqueen Mandig, como vocalista.

Equipo LOUD.cl

Para más novedades y concursos