Franz Ferdinand – Right Thoughts, Right Words, Right Action (2013)

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El camino que estaba tomando la banda tras Tonight, fue duramente cuestionado. Quizás por doblegarse más a lo sintético, en vez de darle capa a su maduración a través del riff. Ese testamento cargado con fuerza en singles como Ulysses o No You Girls, recordaba inevitablemente a una etapa de Talking Heads, de efecto más progresivo y una diametralidad cercana al dance. Su chapa de Arty confiere una evolución marcada por las inquietudes, eje que siempre se agradece a quien quiere componer por feeling, realización o amor por algo. Franz y Kapranos en general, no parecen ser una banda complacida por disparar siempre con la misma arma. O al menos eso creíamos mucho tras escuchar Right Thoughts, Righ Words, Right Action. Vamos a ver.

El efecto cebollero de la prensa discute que este último disco es una lápida; un testamento en llanto de Alex Kapranos por decirnos casi directamente que su aire por los Ferdinand ha acabado. Sus declaraciones a los medios nos relatan la historia de su crisis, que los llevó a no tener buenas relaciones por un tiempo y casi deduciendo que cualquier catástrofe futura es debida a sus caracteres impersonales. Una justificación casi mediocre, subsanada más por morbo que por debilidad creativa. Claro está que una tensión, obstruye el flujo inspirador y dificulta el camino por objetar, descartar y trazar cualquier plan sonoro (o en lo que sea). No obstante e independiente de aquello y esto, tratar de intentar jugar con el trabajo como forma de tratamiento sanatorio tiene doble filo.

Tonight tenía ciertos descalibres, vislumbrando un ente con ídeas claras o lúcidas en ciertos momentos, que con el habla se iban desvaneciendo. Right Action obedece al paso de una persona que no entiende bien por donde caminar o simplemente de un esfuerzo mal distribuido.

  1. Tiene buenos momentos: Bullet, Evil Eye, Love Illumination, y Right Action. La banda sabe arremeter la energía inicial de una fiesta y se sirven de llenar moviblidad. No me cabe duda que estas cuatro en vivo son un arma letal. Hay tributo íntrínsico. Elementos en post de forjar naturaleza, y no verbalizarse por sobre el símil de otro elemento.

  2. Así como todas estas bandas revival de memorias de The Beatles, Velvet Underground o Talking Heads y rencarnaron en una segunda oportunidad, Franz peca reciclaje descarado en ciertas estaciones, como lo son Fresh Strawberries o Stand On The Horizon y Goodbye Lovers & Friends. Entiendo que hayan raíces de The Beatles y cariñitos por rendir pleitesía a quienes les enseñaron el lenguaje, pero acá se pasan.

  3. ¿Qué onda The Universal Expanded? Parece recrearse de un viaje sideral, pretendiendo ser una danza cósmica de los 60’s. No me imagino una órbita que aguante ese relato. Obstruye un ritmo que podría ser reflexivo, como The Universal de Blur.

  4. ¿Querían sentirse realizados en favor de su esfuerzo sonoro? ¿O no caer en la decepción de los medios de prensa?

La banda no pierde su forma de hablar, pero si esa seguridad de hacerlo. Right Action es digerir algo que ya masticamos y lo volvemos a hacer por que recordaba ser un alimento rico. Alex Kapranos quiere caminar por un lugar con luz y le permita no tropezarse. Si lo vemos desde el conformismo, es un disco demasiado correcto. Pero si lo queremos proyectar y analizar desde un espectro evolutivo, sin dudas se cae a pedazos. Para los amantes de la nostalgia no hay que temer, el directo de los Ferdinand sigue siendo potente y de alto calibre.