Witch House: Crunk en Tinieblas

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En aquellos años setenta, las variantes del rock se desplazaban ante sensaciones y se impregnaba en distintos movimientos musicales. Así como lo fue el Art Rock con Andy Warhol en su podio; la psicodelia maniobrada por Syd Barret o los principios del Kraut Rock en filas de Alemania. Desde aquel entonces, no se presentaba un movimiento que comprendiera más allá de la fibra auditiva y se metiera en un colectivo de artistas, connotando la expresión como una manera de observar la vida. Si bien, existen derivados musicales en la electrónica como el New Wave, El Dark Wave, Dream Pop y porque no, el primer impulso en engendrar pistas musicales, en base a pistas ya establecidas y triplicando la posibilidad de sonido: hablamos del Hip-Hop y el Funk. Más de 50 años en la historia, el Witch House cohabita con nuevos portales y se alimenta de influencias, transversalmente. Hoy día, los límites no existen y desde ahora, vamos comprobar tal premisa.

El Origen del Witch House


De primera vista, el espectro del Witch House se reviste de sombras; bosques en total silencio y un alma en pena versando raps en furia. Entre la naturaleza y el filo de la palabra. Sus composiciones derivan de desconstrucciones de bases electrónicas, ralentización de tiempos, drones álgidos y en furia; un ambiente fantasmagórico y una imagen entre el terror, el espanto y lo bízarro. Se drenan del sufrimiento, la agonía, la tensión y aquellos sollozos irreparables. Como buen movimiento, el prisma varía según el artista que lo representa; en catálogos creativos propios y en mano de liturgias cuasi-sagradas. Artistas como Salem, ooOoo, White Ring reflexionan en el mismo santuario, pero profesan a su modo.

Por esas cosas del azar, todo comenzó con un MC y DJ del hip-hop, conocido en el mundo como “Dj Screw”. Aquel hombre que murió con sobredosis de codeína (a 10 años ya), quiso diversificar en la onda y implementó su técnica “screwed down and chopped” o “screwed up”, con la que versionaba canciones de éxito ralentizándolas manualmente usando el pitch control del tocadiscos. Su especialidad fueron las mixtapes en versión screwed, con una producción que alcanzaría las 1.000 cintas. Paralelamente, el house fuerte de Ministry; el desdoble del Shoegaze y el levitar del Dream pop, conjugaron en el menjunje. No obstante, el primer pedacito de Witch House en nuestro colectivo, vino de parte de Burial y del ramillete The Knife; en la actualidad, Crystal Castles, Health y Fever Ray, en cierta medida, espelen aires.

La Historia y su gestación


Los primeros registros de aquel compendio de brujeríos, se resumen en un hombre “Robert Dísaro y su ciudad de Houston”. Un visionario de tino, que recluta a los mejores del movimiento. Su tarea, más allá de engendrar el sonido, se implementa creando una visión artística, además ayudado, de quién comanda la otra parte del limbo, James Weigel. Ambos seres proteicos de almas, bañan al estilo en una visión arte-psíquico-espectro-natural. Para esto, suman al colectivo audiovisual “Mater Suspiria Vision”, quienes ponen la nota alta, creando un collage de películas Giallo, directo del ripeo de VHS, para traspasar esa sensación de culto, onda y turbiedad. De 3 totems se dispara el movimiento del Witch: Dísaro Records, Tri angle y Pendu Sound, quienes tienen una forma muy particular de distribuir las entregas: con CD-R; mixtapes en Souncloud con límite de descargas; remixes que van desde Justice, Lady Gaga o Bon Jovi ; compilado de clips en VHS y ediciones exclusivas con arte y en Cassettes.

Bandas actuales en el circuito ¿Es esto la nueva moda?


Este misticismo tiene características en común; no es de extrañar ver en las bandas esas tipografías extrañas, con cruces egipcias y triángulos por haber (muchos imbuscables en google). Efectivamente quienes llevaron el Hype, la atención y querer saber de este movimiento, recae en Salem. Nuevas crías han salido con el tiempo y se recomienda de todas formas a: GR†LLGR†LL, ///▲▲▲\\\, Party Trash, Fostercare, ✝ NO VIRGIN ✝ y †‡†.

El artículo extendido en Pitchfork y nuestra revisión de King Night la atención mediatizada de Playground, convergen en pensar una sola cosa ¿Es esto la nueva moda? Un movimiento en una sola directriz y con el cargo de ser la nueva cosa, al menos, será por un tiempo una expresión en boca de todos. Es sorprendente la cantidad de bandas del estilo, en encontrarse en una búsqueda de Lastfm. Sin embargo, más allá del actual brillo de luz, son una fila nueva en tener a consideración. Ya perdurarán los mejores y el tiempo será el único límite, para ver si esta nueva apreciación de la música, no es un chiripazo y pretenda darnos una evolución.