¿El remix le da un valor agregado a la canción original?

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El remix agarró fuerza en estos últimos 6 años, gracias al valor y poder que el fenómeno del EDM fue construyendo. Lo parámetros sintéticos encontraron forma más digerible en la masa popular, intentando electronizar cualquier melodía o canción ya existente.

Además de abundar las fiestas, los dj’s set y el paso de la tecnología en lo accesible de poder crear música instantáneamente, con programas como Virtua DJ, Traktor, Ableton Live, FL Studio, etc.

Sampler, mashup y el remix se hacen términos recurrentes a la hora de englobar el baile, pero que no pertenecen en su máxima expresión. Este último ha estado presente desde el año 50, como el proceso de materialización de la post-producción a través de herramientas digitales o analógicas.

Hablamos del remix moderno, ese que reinó en Jamaica por los 60, englobando el reggae, ska y el dub; el mismo también que creó competencia en Detroit, reversionando en clubs lo mejor y desconocido del funk y el disco, dando crianza al house. El mismo que en los 90’s dió chance al mundo de productores house en versionar canciones mainstream.

Lo cíclico vuelve y las influencias siempre se entrelazan una con la otra. Muchas veces el intento de darle vida dance a una canción, es por el sólo hecho de llevar una canción de un campo distinto a otro; algo así como llevar de la mesa a la pista.

¿Es esencial para ti la vida del remix? ¿O las prefieres originales? Todo un debate. Conclusión que puedes empezar con tu comentario en la caja de comentarios.