Faith No More : Last Reunited 2.0 Show/ Invitado Primus

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Fotos y video por Carlos Varela: Flicrk /Canal de Youtube

Lo de ayer fue una despedida a una banda de trayectoria, que se lo merecía y debía ejecutarse como tal. Reunirse con su fanaticada en el Bicentenario; traernos a maestros de ceremonias como lo fue el Fulano con Monotonix; y ese invitado que solo con su presencia abruma, como lo fue Primus. Lo de ayer era una celebración, Mike quería tirar la casa por la ventana, bañándola de una noche épica y para nosotros: un placer de ver como una banda ícono de los 90, terminaba con sus años de rockear. Si la teletón simbolizaba las 27 horas de amor, lo de ayer, simbolizaba lo mejor de nuestros noventas.

Foto sacada por Vicente Gutierrez

A eso de las 18:00 salieron al escenario los israelíes de Monotonix, con una parada muy particular. Lo extravagante se hizo presente desde su inicio, al situar a su formación en cancha vip y empezar a disparar su potente sonido. El escenario se llenaba de instrumentos, mientras las locuras de la banda derrochaban euforia y detonaban al ánimo inquieto. Su vocalista se llevó todos los honores y fue la figurita de la noche, por el solo hecho de estar demencial, saltar de un lado para otro e inclusive, saltar a galería y saludar al público de distancia. La descripción de su sitio, en cuanto a su sello musical los exponía como “Garage Rock “y esa etiqueta dejaba chicos a su expresión. Recalcar que su historia quedaría marcada en este show por su demencia ritalinezca, que por la performance de su tracklist. ras mucho gesticular “Sit Down”, Monotonix se despedía del escenario, con un Mike Patton enfocado por las pantallas, envuelto en risa. Descanso y dispuestos para la metralleta “Primus”.


El primer pinchazo de Primus fue con Puddi Time, provocando la histeria colectiva, con un virtuoso Les Claypool, acompañado de su banda y dos grandes astronautas. En punta a pegarse otra maestría, soltó Here Come the Bastards. El ánimo cocinaba rock noventero y los 20.000 fanáticos venían a apaciguar muchos años de espera, ante un show que no se daba en años. Lo de primus era una performance de circo freak; tal cual The Residents desgarraban crítica ilustrada al mundo, sumado al multiuso que le sabe dar al bajo. Al momento en que sonó John The Fisherman y My Name Is Mud, provocó un terremoto de proporciones, todo movido por las cuerdas de ese bajo. Muchos años de espera, se resumieron en 50 minutos, en donde Primus ya tenía a su público guardado en el bolsillo, eso sí, quedaron al debe. Clásicos como Tommy The Cat y Winonna Wynona’s Big Brown Beaver no se pronunciaron, en una sensación colectiva agridulce. Queríamos más. Desde aquí, solo bastaba una hora para abrazar a Faith no More.

La previa fue en la teletón, en donde Patton se burló en la cara de Don Francisco, con el nuevo meme a otro animador chileno (ya costumbre de FNM). Don Corleone llegó para quedarse. Hecho y dispuesto a ver como unas de las bandas más íconos de una generación, venía a cerrar un nuevo ciclo. Ya no son los 90 y su nueva cara los trae con trajes blancos y una puesta en escena sobria, digna de presenciar una fiesta de gala. Tenían que empezar con algo épico y ese alcance tenía un nombre impuesto: sonaba Epic de The Real Thing. La carga llena de hits, venía acompañada del carisma de Mike Patton; el hombre mueve las manos y la acción se ejecuta al instante. Además de corear cada tema, la mano de obra de Mike, hace tan agradable el momento; de risas, anécdotas e interacción el hombre sabe. Entre el extenso repertorio y con 2 bis (encores), sonó Ben de Michael Jackson; Midlife Crisis, Ashes to Ashes, Just a Man , Zombie Eaters y clásicas antes de Patton, como We Care a Lot. El broche de oro lo dió con un cover a The Manhattans “Kiss and Say Goodbye”. Mike Patton tendremos para rato, eso sí, un último fragmento en el aire, de la revolución encabezada por: Roddy Bottum, Billy Gould, Mike Bordin y Jon Hudson.


A pesar de los “ya costumbres” incidentes de la Cancha General a la Vip, el mal actuar de los carabineros e incluyendo la separación conflictiva y lucrada de la segmentación, nada pero nada de eso, va a opacar este tremendo show. Acuérdense, este año es cuando Chile se convirtió en la nueva sede de la música. Sao Paulo, Nueva York y Buenos Aires, desde ahora, no les tendremos más envidia.

  • Artesa

    La mascara bungle con la que patton cantó era de un amigo.. :O