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Atoms For Peace – AMOK, cuesta sacarse a Radiohead de encima

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A veces a Thom Yorke le da por ponerse un poco más egoísta. Ya presenciamos eso con el lanzamiento de su disco solista The Eraser el año 2006. Es ligado a este disco de donde nace esta banda, que en un principio se dedicó a tocar canciones del The Eraser y B-Sides de Radiohead por el año 2009, y eran conocidos como “??????” y “Thom Yorke????”. Ya en el 2010 mostrarían su primera canción hecha en conjunto, titulada Judge, Jury & Executioner, que está incluida en su LP debut que hoy revisaremos, Amok.

Quiénes son Atoms For Peace? Thom Yorke como vocalista, guitarrista, pianista y percusionista; el conocido Flea de RHCP en el bajo y la melódica; Nigel Godrich, el fiel productor e ingeniero en sonido de Radiohead tocando teclados, guitarra y segundas voces; Joey Waronker, ex-Beck y ex-R.E.M. en la batería y Mauro Refosco en percusiones y baterías adicionales. Una súper-banda (ateniéndonos al término) que intenta lidiar con el estigma de Radiohead y su sonido que pena a esta banda como un fantasma; a veces consiguiéndolo, a veces no.

Empezamos con Before Your Very Eyes…, una canción que parte con un riff limpio y melódico en la guitarra, con un sonido muy similar al In Rainbows, la obra maestra de Radiohead, junto a la susurrante y suave voz de Yorke, que es conducida por las notas bases de Flea en el bajo, mientras las percusiones y la batería acompañan suavemente todo sin despertar protagonismo. La voz de Yorke, pasada por un reverb, lleva todo al cambio de guitarra a sonidos electrónicos, donde la base melódica sigue por un tiempo pero el riff es completamente diferente, para que luego la melodía base cambie y se alargue, incorporando cada vez más notas a ésta. El último tercio de la canción cambia a unos sintetizadores en crescendo y percusiones con ecos en el fondo. El track no.2 es Default, e inicia con una melodía sintetizada a la inversa que luego es acompañada por percusiones presumiblemente electrónicas y extraños ruidos secuenciados. Mientras la canción avanza, más ritmos electrónicos se van metiendo, y Yorke con su voz tratada con efectos camina lentamente entre melodías simples. Finalizado el primer tercio llegan acordes mayores y más movimiento entre Yorke y los beats. Un poco más adelante de la mitad, volvemos a una dinámica similar a la intro, pero con un Yorke más embalado y prendido. Luego vuelven a entrar los estruendosos acordes mayores hasta el final de la canción, donde las múltiples pistas de la voz de Yorke, secuenciadas de manera precisa le dan un aspecto fantasmal a la canción. Seguimos con Ingenue, que tiene una intro con destiempos, evidenciado en una melodía de sintetizadores que luego se ve intervenida por una línea de batería y efectos de sonido parecidos a gotas de agua secuenciados. Una polifonía entra en acción, como una conversación entre Yorke y el bajo de Flea, conduciéndolo todo a un pequeño solo de bajo mientras todo suena de fondo. Ya estamos en Dropped y las electrónicas más trémulas no se hacen esperar, siendo escoltadas por un simple beat de bombo y caja apañada y siendo la base para unos largos y agudos sostenutos cortesía de Yorke. Terminada la estrofa, llegan más modificaciones fantasmales a la voz de Yorke, más melodías electrónicas y las líneas de bajo, dinamizando todo, uniéndose lo uno con lo otro y haciendo inevitable el cabeceo característico de la música electrónica. En la segunda estrofa se van los sintetizadores, pero más percusiones se van agregando y el bajo sigue impávido. Un coro con pocas percusiones da paso a un último y largo puente instrumental.

Etereidad es lo que encontramos en la intro del tema siguiente, Unless, con una simple melodía provocada por un oscilador y la suave y matizada voz de Yorke que muy pronto encuentra apoyo en los beats electrónicos. Los sintetizadores hacen armonías de terceras junto al oscilador central conforme avanza la canción hasta independizarse y formar su propia melodía autónoma y más rápida. Más percusiones y sintetizadores hacen que todo se vuelva más armonioso y la pieza entera haga las veces de un ente vivo que te hace mover el pie, la cabeza, o el cuerpo entero. Múltiples pistas vocales hacen de paisaje para que Flea haga cantar su expansivo bajo. Hacia el final de la canción la limpia guitarra de Godrich se une a la fiesta trayendo a tierra la canción antes de su muerte. Ya vamos en Stuck Together Pieces, un tema que abre con baterías electrónicas 808 y una melodía de bajo que da el puntapié inicial a una versátil línea vocal, donde Yorke y Godrich se compenetran de gran manera y hacen gala de todo su registro vocal. Distorsionados sintetizadores con reverbs entran para darle más cuerpo a la atmósfera, así como una guitarra muy jazzera en el fondo también se hace presente. Las guitarras se vuelven más crujientes conforme se avanza en tiempo, y las voces del fondo de Godrich se multitrackean. Ya en la recta final de la canción, múltiples guitarras hacen un patrón de pregunta/respuestas junto a las 808 del fondo y una simple melodía sintetizada. Es el tema 7, titulado Judge, Jury & Executioner (título parcialmente compartido con la canción de Radiohead de su Hail To The Thief, Myxomatosis [Judge, Jury & Executioner]), donde golpes de lado de caja, aplausos y voces modificadas marcan la base para las, en esta oportunidad, operáticas voces de Godrich y Yorke, que luego siguen la melodía formada por sus propias voces y una guitarra electroacústica. Múltiples cambios de acorde plagan la estrofa, incluso en un sector donde las percusiones se silencian, para aparecer nuevamente. Hacia el inicio del último tercio de la canción, van apareciendo acordes más oscuros y menores, los cuales son seguidos muy de cerca por todos los elementos que forman la base de la canción, hasta quedar sonando sólo el bajo de Flea y las percusiones, a veces con reverbs y ecos, a veces no, en una secuencia muy random. El penúltimo tema es Reverse Running, que nos da la bienvenida con mucho destiempo rítmico y eco, donde un pad de batería 707, una limpia guitarra y Flea le dan una coherencia a algo que parece una total incoherencia al principio. Pequeñas notas de piano van apareciendo mientras Godrich y Yorke crean la perfecta atmósfera para que eso suceda. Cercana la mitad de la canción la voz de Yorke se ve seriamente modificada en su trackeo y el piano se hace un poco más protagonista que antes. Campanas tubulares se incorporan al set de percusión y múltiples y agresivos osciladores hacen su aparición como un enjambres de ondas con forma de sierra, cada vez subiendo en frecuencia hasta el final de la canción. Es el tema no.9, que le da nombre y final al disco. Amok es su título y su introducción es una batería y unas melodías en 8-bit con una simplista línea de bajo. Cercano el minuto, todas las melodías se esfuman, quedando el bajo con los electro-beats a merced de las etéreas y atmosféricas notas provenientes de los sintetizadores reverberados, que se complementan con los melódicos lamentos de Yorke y Godrich. Aparecen innumerables efectos en las voces, trackeos extraños y juegos de pregunta/respuesta, a la par que raros acordes de piano se van metiendo de a poco en la conversación. El último minuto de la canción se caracteriza porque vuelven a sonar las melodías en 8-bit del principio de la pieza, cada vez con más fuerza y con más efectos de sonido que los manipulan, hasta que todo se vuelve calmo, quedando el piano, las percusiones y el bajo hasta el final.

Nos encontramos con un disco muy Radiohead, para qué vamos a andar con huevás. Así y todo, es distinto. Es como un extraño punto medio entre el In Rainbows y el King Of Limbs. Tiene todo lo que amamos de Radiohead, pero con un giro único. Un sonido muy robótico, planificado y repentino presente en los trackeos de las pistas, que recuerda mucho a la musique concrète francesa de la década del 1950. En ciertos momentos, unas percusiones muy étnicas; en otros, muy electrónicas. Así y todo, con sus aciertos y sus desaciertos, Amok es un muy buen disco. No es una completa independencia de Yorke y Godrich de lo que han hecho con Radiohead o lo que hicieron en The Eraser, pero todo es proceso.

Diego Herrera

adorniano