The Casualties – Resistance, vuelta a los orígenes

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Una inyección a la penúltima escuela de hardcore punk con todo lo que eso conlleva: screams, potentes guitarras, rápidas baterías y (muy probablemente) drogas y alcohol al por mayor (a la mierda lo Straight Edge!). Eso es lo que nos entrega la última placa de la banda noventera oriunda de Nueva York, The Casualties.

Hay bandas que modifican su sonido a lo largo del tiempo, pero sólo de una manera técnica. De las guitarras y bajos de 50 lucas, baterías parchadas, malos micrófonos y cassetteras a la hora de grabar a estudios multipista profesionales, con tecnología de punta. Eso es lo que se nota al escuchar el último LP de The Casualties, Resistance, un disco eminentemente punk que parece haber sido compuesto y escrito de vuelta en los ’70, en el auge del punk como movimiento contra-cultural. Disconformidad social, racismo, inmigración, son los temas comunes de las letras del punk, de los cuales Resistance no se salva, abordándolos de la manera más políticamente incorrecta posible.

Encontramos multitud de patrones y figuras a lo largo de este disco. Furiosos y potentes coros de parte de toda la banda como vocalistas de apoyo son una constante que le dan al disco más crudeza, como en las canciones Behind Barbed Wire (donde la consigna de sus letras se resume en la frase del coro del éxito de The Smashing Pumpkins, Bullet With Butterfly Wings: “a pesar de toda mi rabia, aún soy sólo una rata en una jaula”), Modern Day Slaves (que habla acerca de cómo el sistema capitalista convierte a sus trabajadores en entes sin libertad mediante un estilo más cercano al crossover hardcore thrash) y Warriors Of The Road, que da inicio con un distorsionado solo de bajo para dar la entrada a un rápido ritmo, con un claro y distintivo sonido del bombo que hipnotiza a la cabeza y la hace moverse. Canciones como Always Walk Alone (que contiene armonías en terceras a las que le sigue una batería ecualizada más alta en la mezcla, jugando con los toms más graves y recargando las frecuencias bajas) y, Morality Police (con un pequeño solo de guitarra acompañado por un built-in de toda la banda) y Life On The Line contienen un elemento externo en sus introducciones, haciéndolas de una tendencia más al metal que al punk, situación donde la balanza vuelve al lado punk después de un tiempo.

Una sorpresa notable se nos aparece en el tema n° 14, Corazones Intoxicados. Con una introducción de un solo de guitarra eléctrica muy distorsionada tocando una melodía de características andinas para luego tornar hacia una canción de hardcore muy melódica cantada en español (y cómo no, si el vocalista Jorge Herrera es ecuatoriano). Jorge Herrera se deshace en screams en este tema, cantándolo desde el corazón hacia el mundo con su temática social. Una intro igual de melódica es la que tiene la canción It’s Coming Down On You, con una melodía en octavas tocada en la guitarra que luego se oye continuar en el primer coro. Después de eso atrona una gran acción de acordes en quintas, al igual que en canciones como Brick Wall Justice y Constant Struggle.

Qué nos deja este álbum al terminar de escucharlo? Bueno, todas esas frases tageadas en los muros del mundo entero que dicen “punk not dead” están en lo cierto. Las ideas del punk y del hardcore no están desgastadas. Las nuevas tecnologías profesionales han ayudado a la concreción