De lo progresivo y otros fantasmas

img

Todos alguna vez hemos escuchado el apelativo de “progresivo”, siendo algo que se da mucho en el ámbito de la música. Sin embargo, haré mi aproximación al término en su sentido musical yéndome por otra disciplina que, a pesar de todo, no me es ajena: la política. Desde hace mucho tiempo se vienen hablando de dos facetas polarizadas políticamente hablando: lo conservador (o ideas arraigadas en la manera antigua, moralizante y tal vez capitalista de hacer política) y su opuesto, lo progresivo (o un ideario que tiene más que ver con el dejar de estancar a la política, trayendo nuevas ideas [generalmente de izquierda] que revolucionan el panorama político). Mi siguiente acercamiento a lo musical será a través del estricto sentido lingüístico-semántico del término: progresivo, va. (de progreso). 1. adj. Que avanza, favorece el avance o lo procura. 2. adj. Que progresa o aumenta en cantidad o en perfección. (Fuente: RAE).

Aproximados de esta forma un poco más al sentido englobador del término, podemos aplicarlo formalmente a lo musical, por lo que todos ahora podrían decir más o menos cuál es la definición de “música progresiva”: ideas musicales que hacen progresar a la música misma, innovando y trayendo nuevas formas al panorama. Sin embargo, el uso contemporáneo del término yo lo caracterizaría como erróneo en ciertos aspectos, por lo que dividiré este especial en partes:

1. Clásico

El referirse al rock que en la década de los ’70 incorporaba elementos de la psicodelia, virtuosismo en la ejecución, destiempos y extrañas estructuras como “rock progresivo” está en cierta medida errado. No así el referirse a él como “rock progresivo clásico”, dado que, si bien en su época significaron un verdadero progreso y una revolución en cuanto a sonoridad, hoy forman parte del largo espectro de “lo pop” en la música. Entendiendo esto mismo, muchas bandas de rock progresivo clásico murieron con los ’70 o al paso de los años; y las que sobrevivieron modificaron sus estilos musicales para poder seguir como progresivos; algunos haciendo pop, otros, sólo cosas raras. Ejemplos: Yes; Emerson, Lake & Palmer; Tyburn Tall; Genesis; Pink Floyd.

2. Shred y metal

Decir que el estilo “shred” es progresivo tambié es algo errado, al igual que el denominado metal “progresivo”. En el caso del shred, es un estilo centrado en el virtuosismo de los instrumentos (especialmente en la guitarra) cerrado a sólo un aspecto de este llamado virtuosismo: la velocidad, dejando de lado lo emotivo en el discurso musical de este estilo, algo que ya se percibía en ciertos círculos de música clásica contemporáneos a Bach. Hablando del metal progresivo, éste es un mero rip-off del rock progresivo clásico, incorporando al shred y al metal. Un estilo que nace en los años ’80 y que desde entonces no ha cambiado no debe ser llamado progresivo, aunque es correcto darle el epíteto de “técnico”. Ejemplos: Steve Vai; Joe Satriani; Dream Theater; Symphony X.

3. Experimental

Con el dolor de mi alma, digo que a la música experimental no se le puede llamar progresiva: si bien busca generar un discurso musical que pueda caracterizarse cidoomo progresivo mediante la exploración y experimentación sonora, en estricto rigor no ha constituido un discurso musical en sí debido a que son sólo un estudio de lo sonoro, aunque, en la eventualidad de hacerlo, sí sería considerado progresivo. Ejemplos: Mike Patton (solitario); Karlheinz Stockhausen, Autechre, Harry Partch.

4. Progresivo

La música progresiva en sí, no hay muchas vueltas que darle además del fundamento político-lingüístico-semántico que ya di, aunque tal vez pueda agregar una idea del gran filósofo y lingüista francés Michel Foucault:

El progreso no tiene que ver con un avance lineal ni escalonado, sino con irregularidades.

Con un oído crítico entrenado, este tipo de música se destaca de entre el resto de la música hecha en nuestros tiempos (que, después de todo, la gran mayoría de ésta no es más que fórmulas repetidas de algo anteriormente hecho). Es en ese sentido donde el progreso se materializa en lo musical: elementos nuevos en el panorama sonoro, cambio constante, nuevas técnicas de grabación y producción, etc. Vida es cambio, dicen por ahí. Ejemplos: Enter Shikari, The Mars Volta, King Crimson, Radiohead.

Mi intención no es convertirme en un escritor autosuficiente y profético que viene a decir qué es lo estrictamente progresivo y lo que no. Mis objetivos velan por instar a los lectores a cuestionar las categorías que el conducto regular le da a ciertos discursos musicales, olvidando por completo su verdadero significado semántico-lingüístico (casi a modo de revelación y revolución contra un sistema y una institución musical implícita) más que por aspirar a que mi clasificación, aclaración y conclusiones se conviertan en sistema.