Of Montreal @ Club Fauna, Teatro la Cúpula

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Foto por Sebastian Rojas

por Valentina González

Hay una gama más o menos establecida de tipos de conciertos. Está el concierto en que uno salta y se apretuja con el resto, ese que se hace la previa con chela; está ese en que te sientas y escuchas atentamente, y si el de al lado canta es como medio mal visto; está el que todos cantan y se emocionan y levantan la manito con el encendedor, etc. Y, en un universo absolutamente aparte a años luz de distancia, esta la categoría “concierto de of Montreal”.

Con una pasadita rápida por YouTube, cualquiera podía hacerse una idea de qué esperar antes de la primera venida de of Montreal a Chile este 29 de junio. Suena un poco amplio, pero de verdad que las expectativas se podían resumir en “cualquier cosa”. En jerga amistosa, la mejor manera de definir a of Montreal es que son unos loquillos. Una banda que curiosamente, no funciona a base de hits letales y mega conocidos y es capaz de tomar riesgos como hacer canciones que rozan los 13 minutos, pero al mismo tiempo, son tremendamente pop en su esencia.

Sobre el escenario, la locura no para: caballos (sí, vean aquí), glitter por todas partes, confeti que cae del techo, gente con disfraces que aparece representando escenas mientras la banda toca… todo esto es parte de la imaginería visual de una de las pocas bandas que parecen comprender realmente el sentido de un espectáculo musical de verdad.

Así llegó of Montreal a Chile: con la promesa de un show teatral e impredecible, y nada menos que 11 discos bajo el brazo, incluyendo el complejo pero brillante Paralytic Stalks (2012).  Ante un Teatro La Cúpula absolutamente repleto, ofrecieron un setlist generoso y muy bien pensado, donde lamentablemente el Paralytic Stalks brilló por su ausencia. Tal vez muy conscientes de que era su debut ante el público chileno, los estadounidenses se centraron en los éxitos de sus discos más conocidos, como las ultra bailables “The Party´s Crashing Us” y “Gronlandic Edit”.

El show estuvo notoriamente cargado hacia tres de sus discos: “The Sunlandic Twins”, “Hissing Fauna, Are You The Destroyer?” y “Skeletal Lamping”. Esto de ninguna manera es algo negativo; y funciona perfecto como una introducción a Of Montreal, lo que de todas maneras aseguraba un show disfrutable tanto para los fans como para quienes iban sin conocerlos demasiado. Uno de los puntos altos de la presentación fue “The past is a grotesque animal”, donde la teatralidad de of Montreal alcanzó su máxima expresión ante un público absolutamente cautivado.

¿Hubo un caballo en el escenario? No, esta vez no. Sí hubo disfraces, fantasmitas, proyecciones de colores sicodélicos, confeti que cayó sobre todos nosotros y personajes que corrían y saltaban por el escenario. Y, lo que es más valioso de todo, es que además de ofrecer un show impecable musicalmente, of Montreal dejó demostrado que no es necesario un montaje multimillonario, un estadio gigante, un escenario de 360 grados ni ninguna de esas ridiculeces: solamente se necesita, a fin de cuentas, pasarlo bien.