El especial definitivo del Universo “Mortal Kombat”

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Los juegos de peleas han llevado por décadas la solapa de ser juegos de combos y nada más, violencia gratuita programada para que los padres se la censuren a sus hijos gamers. Pues si, muchos videojuegos de luchas efectivamente son así, coscacho tras coscacho entre personajes sin carisma con una historia inconsistente de fondo y niveles de violencia mediocres – Porque claro, el único motivo para ponerse frente a un videojuego de peleas es una búsqueda gratuita de ultra-violencia –  podríamos sentarnos a enumerar un montón de videojuegos que cumplen estas características pero no, not this nochy, hoy vamos a hablar del más pulento entre los pulentos, el más brutal entre los brutalitys, el único videojuego que le perdono ponerse anarko y escribir con ká lo que es con cé: Mortal Kombat.

 A principios de los ‘90s, Street Fighter 2 dominaba el mercado de los juegos de peleas en Arcade – o recreativas, o flipers como les decimos los huasos – eran dueños del monopolio de los puñetes hasta que, en contra-respuesta a la propuesta callejera de Capcom, Midway – Compañia experta en arcades que ya no existe – lanzó el primer Mortal Kombat, diferenciado de su homólogo en tres diametrales puntos: La violencia extrema – El juego salió el ’92 y derramar litros de sangre por pelea no era algo muy común en ese tiempo – la posibilidad de rematar sanguinariamente a tu enemigo con un fatality y el hecho de que los luchadores fueran actores reales cuyos movimientos fueron capturados digitalmente e incorporados al juego, haciendo así una animación de sprite fluída como nunca antes – Basándose en esto, la publicidad de MK de esos años sentenciaba “Tan real que duele” sobre una imagen de un arcade del cual salían los actores de Raiden y Kano y agarraban a dos niños del cuello de sus poleras –  sumado a una historia ancestral y que ponía en juego el destino de la tierra y toda esa sh*t que le sigue.

 Mortal Kombat fue un hitazo y las conversiones para consolas caseras se dispararon por montones. Mientras Street Fighter 2 sacaba versiones y reversiones, MK armaba un arco argumental que avanzaba con fuerza al mismo tiempo que agregaba nuevos personajes, nuevas, sangrientas y humillantes maneras de acribillar a tu oponente además de convertir los combates en vertiginosas lluvias de sangre. MK II se convirtió rápidamente en un clásico de los videojuegos y MK3/UMK3 despidió con bombos y platillos a la era dorada del SNES y dejó con ampollas en los dedos a una horda de fanáticos. Ed Boon y John Tobias, creadores de la saga, se habían topado de frente con una mina de oro y no dudaron en aprovecharla. Mientras las nuevas consolas de quinta generación – PSX, Sega Saturn, N64, etc – sorprendían al mundo, Midway tenía otros planes para su caballito de batalla.

MK atacó al mercado en tres frentes: un videojuego compilatorio de los tres títulos anteriores – MK Trilogy para N64, PSX, Saturn y PCMK: Defenders of the Realm, una serie animada basada en la historia del MK3 dirigida a un público infantil – Que daban por Fox Kids, otro clásico – y la película live action, Mortal Kombat, dirigida por Paul W. S. Anderson  la cual, desde mi humilde punto de vista, es una de las mejores adaptaciones videojuego/cine antes del arribo de Silent Hill, respetando la historia original y adaptando con lujo los elementos del primer juego. Mortal Kombat dominaba el mercado de las pantallas y con él se ganaba una fanaticada acérrima que consumía cada uno de sus productos, así como el desprecio de grupos moralistas ultra-religiosos que tildaban el juego como una obra sacada de las entrañas del mismo satanás. En fin, la época dorada del 2-D y los hits en pantalla no duraría mucho y, como le ha pasado a muchas otras sagas a lo largo de la historia, cayó donde fallan todos los borrachos: haciendo el cuatro.

Mortal Kombat 4 fue el primer título en desechar la captura de actores para renderizar a los luchadores del juego, presentando gráficos en 3-D y escenarios giratorios en 360º, la capacidad de utilizar armas, personajes totalmente nuevos y la desaparición de algunos clásicos. El juego, a pesar de las novedades que presentaba, fue nefasto debido a que la jugabilidad seguía estancada en el combate bidimensional y el modo de torre era aleatorio y la historia, punto fuerte de toda la franquicia MK, se iba para cualquier lado. A esto le sumamos que el juego se porteo a Game Boy color, versión considerada como el peor MK de la historia. La razón de todo esto se debe a que Midway tuvo que lanzar el título a medio terminar a causa de las presiones de fecha por parte de las casas productoras, hecho que desencadenó que dos años después se lanzara, en exclusiva para Dreamcast, la versión “completa” de MK4 llamada MK gold.

Pero esta no fue la única piedra en el camino de la franquicia, el mismo año en que MK4 salta a nuestras manos salió para N64 y PSX Mortal Kombat Mythologies: Sub-Zero, un beat ‘em up/aventura enfocado en la historia del primer Sub-Zero y que servía de antesala para los hechos ocurridos en MK4.  El incomprendido juego fue un fracazo en ventas apesar de la fuerte campaña de marketing que Midway depositó en él. Un gameplay extraño, una historia que se enredaba en si misma y una búsqueda acelerada para darle sentido al canon de la historia de MK que llevó a la franquicia a caer por un barranco monetario. No siendo esto suficiente, EL MISMO AÑO salió en nuestras pantallas Mortal Kombat: Annihilation, secuela directa de la primera película y uno de los films más horribles que he visto en mi vida, mezcla chafa entre los atrezos que sobraron de los capítulos de los Power Rangers y un grupo de pasteros de mapocho peleando por una caja tocornal. Asquerosa, infumable, un manual de cómo destruír una buena historia en noventa minutos ¡Más encima tenían pensado hacer una tercera parte llamada MK: Devastation! Menos mal…

En fin, el cierre de los noventas fue oscuro para la franquicia del Earthrealm. Si no fuera por la incomprendida, infravalorada e injustamente olvidada Mortal Kombat: Conquest – Serie televisiva que narraba la historia del gran Kung Lao, ancestro de Liu Kang y Kung Lao – el final de los ‘90s hubiera sido vergonzoso para la saga de puñetes. La mala racha siguió y la década del 2000 empezó con un pie izquierdo lleno de caca: Mortal Kombat Special Forces y Mortal Kombat Advance.

Vamos por partes, MK Special Forces se pensaba fuera el segundo juego de aventuras de la franquicia, enfocándose en los acontecimientos anteriores a MK 1 y en porqué Sonya Blade termina en el torneo legendario; al final no quedó casi nada de eso. En medio del desarrollo del título, John Tobias abandonó Midway Games y con él desapareció la trama real del juego, el cual terminó saliendo a medias porque de hecho, no se puede jugar con Sonya. No lo juegue, hágame caso y hablando de cosas que no debe jugar está ese otro título bastardo que mencionamos antes, MK advance, un port defectuoso de UMK3 para el Game Boy Advance injugable. De hecho, es tan penca este juego que hay combinaciones que, a pesar de estar programadas uno no las puede hacer debido a que el Game boy Advance tiene dos botones mientras que el SNES tiene cuatro, consecuencia de esto en el proceso de porteo algunos ataques quedaron sin botón para su ejecución y solo la computadora puede hacerlos. Otra cosa, este juego de mierda es imposible. Si puede véase unos videos en Youtube – Porque espero por su bien que no lo tenga en su poder – de gameplay en fácil y verá como el pobre diablo que juega no puede pasar de la primera pelea. El juego es imposible, malos gráficos y colores, casi no sale sangre, además de que las peleas son lentas y faltas de dinamismo. Una mierda, en serio no lo juegue o se dará vergüenza usted mismo.

Después de todos estos fracasos de principios de milenio, Midway Games – La hidra de una cabeza – se centró exclusivamente en los lanzamientos para las nuevas consolas de turno: el Gamecube y la PlayStation 2. Su caballo de batalla pretendía volver a los días de gloria de Mortal Kombat y la única manera de hacerlo era adaptándose a los tiempos y dejar de hacer refritos del Mortal Kombat 3. Bajo esta premisa aparece Mortal Kombat: Deadly Alliance, videojuego que presenta la selección de arte marcial de cada luchador, un sistema totalmente renovado de entorno dinámico en 360º, el modo konquista – Donde se nos presentan misiones y retos que sirven para ganar monedas – y la kripta, lugar donde se canjeaban las monedas por escenarios ocultos, artworks, otros peleadores, etc. Más allá de eso, Deadly Alliance supone un giro brutal en la historia de Mortal Kombat que ya se venía insinuando desde MK4: La muerte de Liu Kang.

Deadly Alliance supone el regreso de MK al lugar seguro que abrazó por años. Midway Games no quiso arriesgar tanto como lo hizo en años anteriores y prefirió seguir alimentando el arco argumental que este título presentó. Así, con los nuevos elementos de juego incorporados en D.A. y la historia sombría que quedó al final del título, apareció Mortal Kombat Deception y, en una seguidilla de éxitos comerciales, el último intento de un juego de aventura: Mortal Kombat Shaolin Monks, un juegazo. Me detengo en este último título porque significa un punto de inflexión que sentenciará el futuro de la franquicia.

MK Shaolin Monks nos pone en las pieles de Liu Kang y Kung Lao quienes, tras los hechos de Mortal Kombat 1, se ven atrapados en el Outworld y, guiados por un Raiden de comportamiento extraño, van eliminando enemigos de MK II a medida que los  planes conspiratorios de Shang Tsung convergen en la posible destrucción de los guerreros del Earthrealm. El juego es un beat ‘em up de modo libre que, gracias a un gameplay libre y dinámico, permite la ejecución de multiples fatalities, multalities y galones de sangre. El juego es pulento: Dura bastantes horas de juego, se puede jugar de a dos, puedes hacer fatalities a destajo, viene con un modo versus, puedes desbloquearte el MK II y jugar en free credits – Epic win por donde se le mire – además de que expande la ya suculenta historia de los primeros MK, reinterpretando escenarios antiguos y dándole vida a todo un universo que, hasta este momento, se había quedado solo como background de las peleas. El único problema del juego radica en un punto en particular: muchos hechos considerados canon aquí están presentados de manera distinta; como la marca facial de Sub-Zero, la muerte de Jade y Reptile, la devoción de Scorpion hacia el mal o la infantil y mal trabajada relación entre Kitana y Liu Kang. En fin, para ser el primer intento fructífero de Midway en darle personalidad actoral a sus personajes, tan mal no estuvo.

Luego de este exitazo Midway probó la vieja fórmula: Juego compilatorio ¿El nombre? Mortal Kombat Armageddon. Este título, con una historia bastante simplona y digna de una kermés, reune a TODOS los luchadores que han aparecido a lo largo de la historia de MK y los enfrenta cara a cara en escenarios dinámicos y rescatando lo mejor de los últimos MKs. El GRAN problema es que los fatalities no existen – Supongo por la imposibilidad de programar tantos fatalities en un formato tan pequeño como el DVD de una capa – si no que, en cambio, pusieron un fatality genérico de desmembración del enemigo. El juego es ahí no más y se vendió regular en sus versiones de PS2, Wii y Xbox, pero serviría de antesala para el rescate definitivo de la saga: La venta de la franquicia a Warner Bros.

Los señores de WB vieron lucas en la franquicia de coscachos y, tras una inversión suculenta que saldó las deudas históricas que Midway tenía, empezaron el desarrollo de un plan de difusión que daría frutos a corto plazo y aseguraría el trono de Mortal Kombat en las consolas de séptima generación – PlayStation 3, X-Box 360 y Wii – lo primero es lo primero: probar el nuevo modo historia en el extraño spin-off Mortal Kombat vs DC Universe. En este título, el universo de Batman y Superman chocaba contra el de los guerreros del Earthrealm en un combate definitivo por el destino del universo (?). El título presentó un sistema lineal de historia donde, en vez de seleccionar a un luchador desde el principio y pasar una torre de Kombates, el argumento se divide en capítulos por luchador. Entiéndase esto con el siguiente ejemplo:

–      Capítulo uno: Flash. En este capítulo se introduce la historia del juego en secuencias de video y peleas usando a Flash en X cantidad de combates.

–      Capítulo dos: Raiden. En este capítulo seguimos la historia lineal del juego mientras utilizamos a Raiden en X cantidad de peleas.

 Ya, sé que se entendió la idea.

Con este nuevo modo historia, los jugadores por fin ponían sumergirse de lleno en la trama que los creadores proponian y así potenciar uno de los puntos más fuertes de Mortal Kombat: La historia. El experimento MK vs DC Universe salió mejor de lo esperado, buenas ventas y gracias a la aparición de Mortal Kombat: Rebirth – Si no sabe que es esto, le invito a viajar en el tiempo y quemarse las pestañas con otro mamotreto sobre MKWarner Bros. Vio la posibilidad de explotar la saga como nunca se había hecho.

Cuando nos referíamos al punto inflexivo de MK Shaolin Monks hablábamos de lo siguiente: Los jugadores quieren volver a los antiguos MK, a la historia de la primera trilogía y cagarse a combos a Shao Khan. Apoyándose de una poderosa campaña publicitaria respaldada por la web serie viral Mortal Kombat Legacy, Midway en conjunto con Warner Bros. Games lanzó el pasado 2011 el título The Mortal Kombat a.k.a. Mortal Kombat 9, que se resume a un juego de la vieja escuela con toda la tecnología actual.

MK9 nos sitúa en un final trágico de MK Armageddon en el que Shao Khan se ha hecho con todo el poder del universo y Raiden, al no poder derrotarlo, se envía un mensaje así mismo en el pasado para evitar que esta tragedia ocurra. Así, la historia del juego nos traslada al primer torneo, al MK del ’92 y al viaje que emprenden los guerreros del earthrealm para evitar que la tragedia del futuro ocurra. Utilizando el cómodo modo historia por capítulos mencionado anteriormente, nos paseamos por los primeros tres títulos de MK de principio a fin y, a causa de las intenciones de Raiden de prevenir la tragedia, somos testigos de como todos los hechos de los juegos anteriores son modificados. Así si en la historia original Johnny Cage moría al final de MK II, aquí vive hasta el 3 SPOILER ALERT Smoke no es convertido en cyborg, Kung Lao es asesinado y Sub-Zero se transforma en robot FIN DEL SPOILER entre algunas cosas que ocurren a lo largo de sus muchas horas de juego. Si, son muchas y brígidamente adictivas.

MK9 hace un ejercicio muy inteligente: Todos los MK que jugaron antes ahora valen verga, esta es la historia de los MKs que seguirán. Los que jugaron el juego sabrán que, para el final del título, la historia queda diametralmente distinta que para el final original de MK3, por lo que los señores de Midway tienen un desafío brutal a la hora de hacer una secuela de este tremendo título.

Pero el juego no es solo historia, MK9 es un hitazo porque rescata el combate en 2D de los Mortals de los ‘90s y los envuelve en los tremendos gráficos 3D generados con el Unreal Engine 3. Los fatalities vuelven en gloria y majestad, dos por luchador más un babality y varios escenarios clásicos con Stage Fatality. Si bien el brutality, que se dijo en una primera instancia que volvería, no está presente, se incluyó el movimiento X-ray que consiste en dar una secuencia de golpes que, al puro estilo 1000 maneras de morir, nos muestra como los huesos y órganos de nuestro rival se destruyen ante nuestro poder. La lucha por equipos, el regreso de la kripta y los desafíos de habilidades y suerte, la posibilidad de usar trajes clásicos de MK II y MK3 además de un multiplayer online novedoso, adictivo y competitivo hacen de este título el mejor Mortal Kombat de toda la franquicia y, por consiguiente, uno de los mejores juegos de pelea de la historia, si no el mejor.

Ahí está Mortal Kombat, disfrutando de las bondades de su trono y ahora sacando una versión Komplete que incluye cuatro luchadores de DLC, trajes y fatalities clásicos además de otros escenarios y una versión para la PlayStation Vita que promete horas de entretención tactil. Con una secuela de MK9 fichada para un par de años más, la saga se ha revitalizado después de casi una década de oscuridad, fracasos y malos juegos. Bien por Midway, bien por una de las mejores franquicias que han pisado nuestras consolas y bien por Raiden, que ya estaba pensando en vender su cuerpo para pagar las deudas que tantos juegos malos le dejaron.

Luego de este extenso especial de una de mis sagas favoritas, los dejo con un solo pensamiento: Si se van a meter a un torneo mortal donde el destino de los reinos está en juego y un emperador desalmado quiere matarlos a todos hágalo con estilo, hágalo a la vieja escuela y descubra que las fórmulas viejas siempre resultan, sobretodo cuando tus antecesores han triplicado los triunfos de los nuevos, casuales y genéricos juegos de peleas que andan pupulando por ahí. Ahora a changuear un rato frente a la consola, mire usted que las ampollas de los pulgares duelen después de hacer tantas veces dos para atrás y el B.-




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